viernes, 28 de noviembre de 2014

Camino Iniciatico

Nuestro trabajo masónico es una trama compleja pero delicada de aportes, opiniones y puestas en escena del sentir profundo de cada obrero, fuertes golpes de mallete o finas pinceladas armónicas constituyen el alma y el corazón del arduo que hacer iniciático.
Somos el resultado de luchas incesantes llevadas a cabo en otras latitudes y en otros momentos de la historia del hombre y hemos llegado hasta el peldaño que cada uno de nosotros tiene enfrente, todos los días debemos decidir nuestro siguiente paso. Una decisión complicada por sus consecuencias, pero simple por su esencia humana.
El modernismo ha marcado el desarrollo social conforme se va definiendo este concepto, día tras día las corrientes políticas, educativas y laborales deben transformarse y evolucionar conforme las necesidades de cada región en incluso de cada individuo. El fenómeno de globalización de la información, la mezcla incesante de culturas, idiomas y opiniones ha creado un crisol tan disímil y heterogéneo, como oportuno para una época como la nuestra.
La masonería moderna debe adaptarse de forma activa y determinante a esta evolución del pensamiento humano y social, debe ser incluyente, tolerante, participativa y por esencia, respetuosa de los derechos de cada individuo.


La construcción simbólica de un templo, fundamentado en solidas columnas y apoyado por los miembros de la logia, es una alegoría mística del trabajo a conciencia y de la cooperación fraterna entre los seres humanos, en busca del mejoramiento colectivo que redunda en la optimización de los esfuerzos sociales y su aplicación a los modelos filosóficos de nuestro tiempo. El modelo de formación iniciática es, en definitiva, un conjunto de estrategias que bajo la simbología y la instrucción de los conceptos fundamentales, busca el progreso del individuo, moldeando su carácter, así como su forma de relacionarse con el medio social.

Es el obrero aprendiz de manos inseguras y golpes desmedidos, la base de una gran obra edificada una y otra vez. Con cada iniciación regresamos a la oscuridad de la cual queremos escapar y aunque la búsqueda nos invita a sortear obstáculos y hasta a poner en riesgo nuestra integridad, aceptamos gustosos las pruebas y los viajes de un camino que empieza tortuoso y se va matizando con el paso titubeante pero decidido del recipiendario. El obrero no calificado quiere iniciar su obra cuanto antes y a veces sin planificación, requiriendo que sus herramientas simbólicas sean guiadas, pero no manipuladas por los maestros calificados, que aunque más pacientes y con más experiencia, no dejan de ser obras todavía en moldeamiento y consolidación, han visto la luz pero requieren de tiempo para acostumbrarse a ella.
La logia de aprendiz es rica en alegorías y es un espacio de trabajo habitual, la fraternidad se expresa desde el momento en que las vendas y las cadenas de la vida profana, caen estruendosas y se confunden con los rostros de unos sonrientes desconocidos que ofrecen una extraña, pero reconfortante calidez.

Diversos viajes ocurren luego de la iniciación, viajes inciertos en busca de un oriente difuso y  tórrido que se ve entre la bruma de la inocencia y la vacilación, hay pasos que son claros y otros confusos, entre las desviaciones y curvas que nos ofrece el paisaje etéreo de la escalera de tres peldaños. Al transitar por estos primeros recodos,  ocasionalmente nos encontramos con las huellas de pies descalzos, que resultan ser los propios; vueltas y vueltas, a veces en el mismo lugar, nos hacen pensar en la posibilidad del extravió y de la desesperanza, pero la brújula sutil de nuestros actos y un fino haz que se desprende de un delta nos hace recuperar la fuerza para levantar el  mallete y la confianza para sostener el cincel.

Los tramos de aquellos viajes cada vez son más llevaderos y el ruido se disipa dejando un sin número de sutiles sensaciones. Un día, dos peldaños mas aparecen para elevarnos con la música rítmica de nuestro andar y acercarnos a la armonía geométrica de los sentidos. Las figuras exactas y las constelaciones giran en torno al iluminado por la estrella flamígera.

Los compañeros recopilan el pensamiento pitagórico, donde la evolución del elemento fundamental es el motor de la creación divina, estos conceptos filosóficos y místicos se tratan de demostrar en el plano humano con el estudio de la aritmética, siendo esta el desarrollo del numero en estado puro que se sublima a su más alta expresión, impulsada por el movimiento y la dinámica y se convierte en música. Así mismo la exploración del espacio en estado puro que dio pie al estudio de la geometría evolucionaría gracias al movimiento de los cuerpos hacia la astronomía. El cuadrivium de las antiguas artes liberales se consolida como una confluencia de caminos elevados hacia la perfección humana, donde el hombre virtuoso construye a fuerza y pulso la senda por la cual se redime de la ignorancia, siendo esta el origen de la búsqueda interior y por lo tanto el inicio de la sabiduría.

Las herramientas simbólicas logran transformar el fino equilibrio entre el azufre y la sal, propiciando la chispa alquímica de la transformación continua y evolutiva del obrero calificado. Los trazos perfectos y la potencia infinita de las herramientas bien ejecutadas, consolidan la columna de la fuerza y le dan forma al camino que ya no es tortuoso, es apacible,  marcado con una sinfonía de saberes y un arcoíris de posibilidades.

El camino asciende lentamente y el obrero se aferra a sus convicciones creyéndolas infalibles, pero pronto se percata de que la penumbra apenas está pasando sobre su conciencia, y que la pequeña puerta de entrada al templo solo se puede sortear con la ayuda de sus hermanos. El grado de maestro y de ahí los altos grados filosóficos son la manera de esculpir finas joyas de conocimiento de y de nuevos descubrimientos.


Los aprendices que salimos de la cámara de reflexiones creyendo haber triunfado sobre la muerte y sus temores, logramos encontrar en nuestro espíritu la fuerza del mallete y la voluntad de cincel, le damos las primeras formas a una roca imperfecta y llena de salientes. Las manos del obrero calificado se llenan de herramientas y el salario merecido del compañero colma de satisfacciones un corazón, que aunque sincero y honesto piensa estar llegando a la claridad del alba mientras señala con sus herramientas hacia el horizonte iniciático.

De nuevo vemos las oportunidades, pero ya sin miedo. Llegará el momento de resurgir a la siguiente iniciación y de continuar velando por la antigua costumbre de superarse a sí mismo una y otra vez.

Es Mi Palabra.

GGC
M:.M:.



martes, 11 de noviembre de 2014

Escritura Tripunteada

Se dice que esta forma especial de escritura, obedece a la necesidad de los Mass.·. de tener una forma secreta de comunicarse ante las persecuciones de las que han sido objeto a lo largo de la historia, sin embargo, en la actualidad, y ante el cambio de Mas.·. secreta a discreta, se ha convertido en una forma especial de escritura con que son presentados los Trab.·. o Plan.·. de Arq.·., en los cuáles palabras de común uso en nuestro idioma son recortadas ante su general conocimiento y presunción de conocimiento entre los HH.·. dependiendo de sus GGr.·. y OOf.·.. Es una forma de abreviatura que consiste en poner las letras iniciales de las palabras seguidas de los tres puntos en forma de triángulo con el vértice en la parte superior.

La aparición más antigua de esta escritura se encuentra en un escrito del G.·. O.·. de Francia fechado 12 de agosto de 1774, para anunciar la toma de posesión de un nuevo local; por lo que se supone que aparece ya en la Mas.·. Especulativa o Moderna (tipos de Mas.·. sobre los cuáles todavía no conozco su definición).

Durante la Mas.·. Operativa, la transmisión de los conocimientos se hacía en forma práctica y verbal, eran muy celosos de revelar los Sec.·. de su arte y oficio; de allí que no se han encontrado vestigios de documentación al respecto. Los tres Ppunt:. provienen del Compañonage, donde parece haber simbolizado al Trián.·. y significan además el “TRIQUITERE”, que era un Sím.·. formado por tres piernas plegadas en triángulo, tal cual es posible encontrarlos en algunas medallas antiguas, como aparecen en algunas obras de los Compañones[1] (de los cuales tampoco pude encontrar mucha información).

Estos tres Ppunt.·. deben estar siempre dispuestos en Trián.·.  Eq Trián.·., no en escuadra como aparece en algunos impresos; tal vez porque en la imprenta no exista un signo de tres Ppunt.·. dispuestos en forma de Trián.·.  Eq Trián.·..

El significado de esos tres Ppunt.·. puede desprenderse de la Planch.·. que presenté en la Ten.·. pasada, y podría volver a repetir que su significado sigue siendo otorgado por la práctica que cada uno de nosotros haga de los tres Pprin.·. que regulan nuestra O.·. aplicados a nuestro cotidiano actuar, pero como este Ini.·. Traz.·. de Arq.·. tiene un objeto más gramatical que formal o de fondo, se puede decir que esta Esc.·. se adoptó para que sólo podamos entendernos entre nosotros o dependiendo de nuestro Gr.·. o para recordar el significado personal que cada uno le otorgue a los Ppun.·. y Pprin.·., como una forma de reconocernos como HH.·..

Las principales reglas para el empleo de la Ab.·. Trip.·. son las siguientes:

  • Basta usar la letra inicial de la palabra cuando ésta no puede ser confundida por otra, Ej. H.·. por Hermano, M.·. por Masón o R.·. para Rito.
  •  Se usará la primera sílaba o las dos primeras letras cuando puede ser confundida por otra palabra, Ej.: Ap.·. por Aprendiz, Mas.·. para Masonería o Arq.·. para Arquitectura.
  • Para las palabras que empiecen con la misma letra, se usará la primera letra sola en representación de la voz más sancionada por el uso. Ej: entre las palabras Masón y Maestro, se empleará M.·. por Maestro y la sílaba Mas.·. por Masón porque el uso constante lo ha establecido así.
  • Cuando se quiere expresar el plural de una palabra, se usa la primera letra doble: Ej.: MM.·. por Maestros.
  • Cuando se quiere indicar el plural de una palabra que se representa por la primera sílaba o con más de una letra, se duplica la primera letra o la última, Ej.: AAp.·. O App.·. por aprendices, MMas.·. o Mass.·. por masones. 
  • Cuando se abrevien varias palabras a la vez, deben emplearse tan solo la primera letra de cada una de ellas. Veamos algunos ejemplos: V.·.M.·. A.·.L.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·..

Algunas de las abreviaturas más utilizadas son,

A:. L:. G:. D:. G:. A:. D:. U:.  A la gloria del Gran Arquitecto del Universo.
AA:. LL:. Y AA:. MM:. - Antiguos Libres y Aceptados Masones.
Ap:. Aprendiz.
C:. S:. Consejo Supremo.
E:. V:. M:. Ex Venerable Maestro.
G:. L:. Gran Logia.
H:. Hermano.
H:. A:. Hiram Abif.
M:. o Mas:. Masón.
M:. M:. o M:. Mas:. Maestro Masón.
O:.E:. Oriente Eterno.
Q:. H:. Querido Hermano.

Jiho, mason frances


A manera de información y como he podido ver en las planchas a las cuáles he podido tener acceso que no se tiene el conocimiento sobre cómo poner el punto medio en Word, el software que normalmente utilizamos para hacer nuestros Traz.·. de Arq.·., primero debemos saber qué tipo de configuración tiene nuestro teclado, si está en idioma español España, es posible ponerlo combinando las teclas Shift + No. 3 (No el del teclado de numérico) y en cualquier configuración de teclado me fue posible obtenerlo presionando la tecla Alt + el No. 250 (esta ves si utilizando el teclado numérico).

Ya dentro de nuestra Log.·., existen reglas internas que deben respetarse, para este ejemplo si un H.·. Mas.·. va a pronunciar el nombre de nuestra logia, debe hacerlo primero en francés y luego en español.

JDOC
A:. M:. 




viernes, 17 de octubre de 2014

La regla ...Fragmento

Entre las herramientas de los constructores del siglo XVII en las que se inspiró la Masonería para sus convocatorias morales constructivas, el simbolismo de la regla plegable inglesa de 24 pulgadas reviste un singular significado.



La regla es una herramienta, de las llamadas pasivas porque no implica acción, que se comparte con el primer grado, de aprendiz masón. En su mano, sirve para regular y controlar la forma de la piedra bruta que talla, para ajustar su verticalidad y horizontalidad. En las manos del Compañero es de ayuda para situar la piedra pulida.

Hay varias interpretaciones del significado de la regla. Para el masón especulativo, significa tanto el infinito, el ideal inalcanzable, como la medición del tiempo de su trabajo: 24 pulgadas, 24 horas, que dividida por el 3, número y edad,  nos da 3 veces ocho: ocho horas para trabajar, ocho para el ocio, la manutención y la formación y ocho para el descanso. 

La regla, según Jules Boucher, masón francés, es el símbolo de la precisión en la ejecución. Para Irene Mainguy, “La regla utilizada de la manera correcta ayuda al masón a encontrar la medida, la precisión y la corrección en su conducta, el orden inherente a todas las cosas, la disciplina diaria, la presencia en el instante, la atención a todo lo que hace, la constancia en su libremente asumido compromiso de realizar la construcción de su templo interior.” 



En fin, la regla de 24 pulgadas está relacionada con la necesidad de medir el resultado de nuestros actos, de nuestro horario, de nuestro trabajo, de nuestras palabras, de nuestros impulsos, de nuestros deseos y de nuestras pasiones, en el ideal pulimento de la piedra bruta personal, la construcción de unas respetuosas y asertivas relaciones humanas y la materialización de sus circunstancias.

Fragmento

MTRL:.
CM:.

La plomada...Fragmento

En el conocimiento que ahora se me dispensa, al igual que en la construcción de un muro, la plomada no interviene al principio del trabajo, sino cuando ya va adelantado y se usa para ir verificando si ese trabajo posee la rectitud correcta con el fin de corregir las desviaciones o errores que pudieren haberse presentado en el avance de la obra.


La plomada, implica equilibrio y estabilidad, por ello, la plomada y la cuerda que la sostiene nos ayuda a los masones, en el grado de compañeros, para ir ubicándonos  y encontrar nuestro lugar en relación con el eje central Masónico y los polos de moralidad que debe guiar nuestras acciones, nuestras palabras y nuestros pensamientos,  de esta comprensión y ubicación, se derivan las expresiones como Estar a Plomo” o Aplomar”. Con las que se nos manifiesta que una situación está orientada al deber ser o conforme con las obligaciones contraídas, en la búsqueda de la transformación.  

De igual manera, tiene un sentido superior, simbólicamente, al descender del cielo a la tierra, nos pone en contacto con dos órdenes de realidad: un polo  celeste y uno terrenal, simbolizándonos una diversidad de conceptos, como por ejemplo  correspondencia entre lo alto y lo bajo, entre el mundo del ser  y el devenir, es decir, la manifestación del principio metafísico en la actividad cotidiana.


A la cuerda descendente de la plomada, también le damos interpretación simbólica,  simboliza la relación y los deberes que asumimos con el Taller, con nuestra conciencia moral y con la sociedad en general, con esta cuerda, se nos recuerda a todos los integrantes, que no importan grados ni cargos y que continuamente  debemos revisar los trabajos para detectar los errores en la construcción de nuestro edificio. Esta plomada también representa el centro del templo, es decir, EL ARA, donde desciende, precisamente como una plomada el rayo luminoso desde lo profundo de los mundos divinos  y por donde puede ascender  el iniciado hasta lo más alto de la bóveda celeste. Esta herramienta, es el símbolo del Maestro Segundo Vigilante, el cual tiene bajo su responsabilidad la instrucción  de los aprendices.

Fragmento..

EG:.
CM:.

viernes, 12 de septiembre de 2014

LOS TRES PUNTOS EN LA FIRMA DE UN MASÓN


Para empezar con esta plancha, lo hago confesando que en varias ocasiones intenté sentarme a escribir sobre esos tres puntos que cotidianamente puedo encontrarme en la lectura diaria de documentos, y por más que quería hacerlo, siempre puse por delante de mí una barrera académica que me decía ¿cómo es posible escribir sobre un tema tan desconocido para mí?, ¿será que esos tres puntos si tienen una estructura que los sustente?

 

Afortunadamente, la red de la información hoy en día nos permite navegar en un mar de conocimientos al parecer infinito, y ese trayecto, pude encontrarme con un guía que me permitió comprender este tema tan importante y representativo para la Masonería mediante triadas, que así no crean, están presentes en nuestra vida a donde quiera que estemos, miremos o hablemos.

 

Anotaciones sobre los tres puntos:

 

“Los tres puntos masónicos constituyen el más simple y perfecto emblema del ternario, es decir, todo el ser, idea o fuerza simbolizados por el número TRES. (Subrayado propio).

 

Tres es Dios, vida, verbo, luz. Esto es lo que expresa la palabra trinidad: el padre, el hijo y el Espíritu Santo. El Padre es la vida y representa el poder, la fuerza, la expansión. El Hijo es el verbo, la palabra creadora, la forma de lo que existe. El Espíritu es la luz, no es la sustancia, el ser representado por el Padre, ni la inteligencia en forma activa representada por el Hijo, sino es la propia sustancia, la propia inteligencia y la luz producida por el Poder Infinito y por la Inteligencia Infinita en acción, es por lo tanto infinita también. El 3 es el equilibrio perfecto entre la vida, el verbo y la luz.

 

Escogiendo ese símbolo,  junto con la Escuadra y el Compás como distintivos de la orden, los primeros masones dieron prueba de profunda sabiduría y del conocimiento del valor oculto de sus significados. Los tres puntos sintetizan admirablemente la Unidad, la Dualidad y la Trinidad, esto es, el grandioso misterio del origen de todos los seres. Esos tres puntos están armónicamente juntos como Unidad en Oriente, como Dualidad en Occidente y como Trinidad en las tres Luces de la Logia, en las Luces Mayores y en las tres Luces Menores del Altar, en las herramientas que son necesaria para comprender esas verdades que nos indican todos los símbolos y emblemas que adornan nuestras logias. (Subrayado propio).

 

El punto superior, que está hacia lo alto, representa el Primer Principio de lo Absoluto, de lo Único, es el Gran Arquitecto en el cual existen originalmente todas las cosas. Es la Suprema Realidad invisible que produce todos los seres. En él están resumidos el pasado, el presente y el futuro. Los dos puntos inferiores son la imagen de la Dualidad, los mismos dos principios representados por las dos columnas situadas en la entrada del Templo y de cuya reunión resultan todos los fenómenos del Universo. Cada uno de ellos es un aspecto diverso del punto superior, de la unidad primera y originaria, que es siempre indivisible aunque se muestre en esa doble manifestación.

 

El punto superior corresponde al Oriente y los dos inferiores al Occidente, pero los tres forman uno sólo. Uniendo esos tres puntos tendremos un triángulo equilátero, símbolo perfecto del equilibrio y de la verdad que resultan del conocimiento de la vida, del verbo y de la luz. Cuando el neófito ve en Oriente el Delta Luminoso, ve el emblema del ser, de la vida, en el centro del cual están las letras que forman el nombre sagrado de Aquel que ES, que existe porque SI, el Eterno, cuando el iniciado abre sus ojos a la Luz de la Verdad, no encuentra en el templo nada que se relacione simbólicamente el número UNO, porque nada de lo que es sensible puede representar la unidad. Nosotros solamente podemos percibir la diversidad, la complejidad. Nada es simple en la naturaleza, todo es complejo. La Unidad reside en lo íntimo de cada ser. Todo ser pensante tiene la íntima convicción de que es UNO, de que es una unidad, aunque esté formado complejamente por innumerables partes. Todos nosotros sentimos claramente que somos UNOS, que en nuestra manera de pensar, sentir y actuar procedemos como única persona.

 

Los tres puntos son también para el masón el símbolo de lo justo, de lo bello, de lo verdadero, emblemáticamente representados por las tres luces del candelabro que está sobre el trono del Venerable Maestro. El neófito debe enorgullecerse d epoder agregar su firma los famos tres puntos que representan también tres cualidades indispensables al masón: sabiduría, voluntad e inteligencia. Esas cualidades son absolutamente inseparables y deben existir en equilibrio perfecto en el masón. Si no hay armonía en esas tres cualidades tendríamos un ser monstruoso. Si él fuera solamente voluntad, será un bruto repleto de energía perso sin amor, sin inteligencia, pues la sabiduría implica el amor y el conocimiento. Si fuera solamente inteligencia, sería un egoísta, un inútil, que solamente cuidará de sus intereses, despreciando todo lo que no satisface a su orgullo. Pero si fuera solamente sabiduría o amor, sería también estéril porque sus grandes y generosas aspiraciones no serían puestas en acción por la voluntad ni controladas por la inteligencia y por la razón. En conclusión, el verdadero masón es el que posee el equilibrio, cuya amornía está representada por los tres famosos tres puntos: Sabiduría, Voluntad e Inteligencia.

 

El Ternario, es también motivo de profundos pensamientos para el iniciado, porque representa el nacimiento, la vida y la muerte, siempre presentes en el espíritu del masón que así normará su vida en el recto cumplimiento del deber. Simboliza la infancia, la juventud y la vejez, tres fases terribles de la vida humana en la que el hombre tiene diferentes obligacionesque cumplir y para las cuales deberá estar preparado. No olvidemos la familia: Padre, Madre e Hijo, trinidad perfecta cuyo equilibrio mantendrá también equilibrada la sociedad y cuyo desequilibrio será fatal para la colectividad humana.

 

Simbólicamente el Maestro de la Virtud expiró a las tres horas de la tarde, después de 33 años de vida. Tres son los enemigos siempre presentes que procuran devorar al verdadero masón: la profanidad, la superstición y la carnalidad. La primera escarneciendo los misterios de la Orden, la segunda invirtiendo el sentido de nuestros símbolos y la última volviendo al hombre semejante a los animales e incapacitándolo para los pensamientos elevados y nobles.

 

El Maestro de la Virtud sufrió tres violentas caídas en su marcha hacia el Calvario, a fin de mostrar a sus secuaces que el hombre, aun el más perfecto, no resistiría el peso de su cruz si no cuenta con el auxilio y la ayuda de sus hermanos. Eso viene a probar la necesidad de nuestra más completa unión para que podamos servir de cirineos los unos a los otros.

 

Los tres puntos recuerdan al masón que él está formado de elementos animales, vegetales y minerales y que para conservar el equilibrio de su naturaleza no debe olvidad que ante el mineral y el animal hay un intermedio indispensable, el vegetal, que debe predominar en su alimentación y en su vida, para que pueda gozar de salud y de equilibrio mental. Los tres puntos enseñan al masón que debe ser un hombre con Fe, un hombre con Esperanza y un hombre con caridad. Fe en la eterna supremacía de la Verdad, Esperanza en el cumplimiento de las leyes supremas que rigen el Universo y Caridad en el amor para con sus hermanos, hijos del mismo Padre Supremo, originados del mismo Principio Creador. Los tres puntos nos recuerdan también que el masón es un constante protector de la mujer que es Madre, Esposa e Hija, representando los tres estados de su paso por el mundo y sirviendo siempre a la creación, formación y sustentnación de la raza humana. Recuerdan también las tres razas fundamentales de la humanidad: la blanca, la negra y la amarilla que, a pesar de su conformación diferente, expresan también la unidad fundametnal del ser humano, proveniente del mismo Principio Creador, resultado del mismo poder cósmico que circunda el Universo.

 

Esos tres puntos también nos recuerdadn la flaqueza humana, que uno de los discípulos del Mestro de la Virtud, Pedro, lo negó tres veces jurando hasta que no le conocía; así tendrá el masón la certeza de que por grande que sea ésta no podrá nunca confiar totalmente en la naturaleza humana que está sujeta a innumerables flaquezas, debiendo por esto fortificar constantemente su volutnad y su virtud. Los tres puntos nos recurdan constantemente los deberes que tenemos con Dios, para con nuestros semejantes y para con nosotros mismos. De aquí se desprende el código moral de nuestra vida que así será siempre digna y correcta, pues El es el modelador del hombre virtuoso, bueno y prudente.

 

Y así llegamos al final de esta breve pieza de arquitectura sobre uno de los más extensos símbolos de nuestra Augusta Institución, pero siempre recordemos que ellos nos enseñan la totalidad de nuestros deberes y al mismo tiempo la gloria de nuestra vida de masones.

 

Tres logias formaron en los tiempos modernos la primera Gran Logia, y dieron origen a todo el mundo masónico en la actualidad. Los tres puntos son, por lo expuesto, un emblema maravilloso capaz de ejercer sobre nuestros espíritus la más fascinante atracción, elevando nuestro pensamiento hacia la Triada Suprema que sustenta el Universo.”[1].

 

 

Vida, verbo, luz. Padre,  hijo y Espíritu Santo. Unidad, Dualidad y Trinidad. Las tres Luces de la Logia. Las tres Luces Menores del Altar. El pasado, presente y futuro. La vida, el verbo y la luz. Lo justo, lo bello, lo verdadero. La sabiduría, la voluntad  y la inteligencia. El nacimiento, la vida y la muerte. La infancia, la juventud y la vejez. Padre, Madre e Hijo. Profanidad, superstición y carnalidad. Animales, vegetales y minerales. Hombre con Fe, un hombre con Esperanza y hombre con caridad. Mujer que es Madre, Esposa e Hija. Razas blanca, negra y la amarilla.

 

Son sólo ejemplos de triadas que imparten significado a esos tres puntos que cotidianamente encontramos en el mundo profano cada que recibimos un documento o tenemos la oportunidad de presenciar el momento en que alguien estampa su firma. Siempre me pregunté ¿Qué significado tendrán esos tres puntos?, ¿Será que cualquier persona puede plasmarlos en su firma?

 

Desde el aprendíz punto de vista, hoy puedo decir que ya no es igual la gracia que le encuentro a la unidad, porque es íntima e individual, aunque en ella podemos establecer un diálogo reflexivo con nosostros mismos. Que la dualidad impregna diferencia ya que tenemos la oportunidad de escuchar otro punto de vista y confrontarlo con esa reflexión que hicimos dentro de nuestra individualidad, pero la perfección y la alegría llegan cuando encontramos ese tercer elemento que permite que todo se complemente y encontremos una conclusión perfecta, una sinergia de esos tres aspectos que acabamos de estudiar.

 

Hoy recuerdo una conversación pasada con la V:. M:., en la cual con pasión me explicaba el significado del numero 3, y puedo confirmar que estaba en lo cierto respecto de su importancia en el ritual que como aprendíz he podido presenciar en las tenidas. Trés son las velas, los golpes que se le dan a la puerta, los principios que impulsan la logia (Libertad, Igualdad y Fraternidad), la veces que presiono la mano de mi hermano Masón para que me identifique. Ese trés, es perfecto y nos acompañará por el resto de nuestras vidas como masónes, motivo por el cual esta plancha nos permite apropiarnos de su significado, mismo que no puede simplemente resumirse o materializarse estampando los tres puntos en mi firma como signo de pertenecer a una logia masona.

 

Por lo que voy a escribir puedo pecar, primero, por afirmar sin conocer, y segundo, por sugerir sin antes haber indagado, pero quisiera que ustedes hermanos, dentro de su individualidad se respondieran, ¿como Maestro, pongo los tres puntos en mi firma habiendo interiorizado plenamente su significado?, ¿Soy concientes de la responsabilidad al usarlos?. Luego, como muestra de dualidad, y por la importancia del tema, debemos compartir esas reflexiones y para completar esa triada, hacer las conclusiones generales que surjan de discutir el tema.

 

Si en la vida masónica practicamos el significado de los tres puntos, más que un signo de identificación, son un emblema tatuado en nuestra conciencia para aceptar al otro como hermano ya que compartirmos y practicamos los mismos principios así nuestras concepciones sobre ellos sean divergentes. Estamparlos en nuestra firma, se convierte en un sello personal de principios, de integralidad humana y de capacidad de ponerme en el lugar del otro, son una garantía de que quien los usa, si bien conoce la individualidad, convive en la dualidad y vive para la humanidad como tercer elemento de ese triángulo perfecto que se forma de su unión.

JDO
AM:.




[1] “Normas Instructivas para Aprendices, Humberto Acosta, Editorial Memphis, Mexico, 1963”.
 

jueves, 21 de agosto de 2014

REFLEXIONES ACERCA DE LA PAZ

La paz como constructo histórico de la sociedad revela para los seres humanos la imperante necesidades de propiciar acuerdos entre las tensiones que se presentan en los individuos como generadores de universos simbólicos diversos, a través de la cultura, los paradigmas, el propio sistema de valores que se inserta en la sociedad como producto de rasgos compartidos más allá de la diversidad y la pluralidad.

Todos ellos presentes en esferas privadas y públicas que requieren de sustento político y social para su pleno desarrollo; esto es, la paz en todas las esferas de la vida humana como valor supremo de la existencia debe ser a la vez fin y medio para la convivencia y debe a su vez generar posibilidades y oportunidades para la construcción de un ser humano libre pensador y consciente de su posición en el mundo.

La paz entonces no es la ausencia de la guerra, va más allá, es un valor que se contrapone a la violencia estructural y cultural, a aquella que se genera en la relación entre el poder y la autoridad, para exponerse en la intimidad del ser humano y el desarrollo de sus capacidades individuales y sociales.
Fanatics of Tangier, 1838,Minneapolis Institute of Arts

La paz está íntimamente ligada a aspectos tales como la libertad, desde donde el sujeto está en autonomía de experimentar la realidad como posibilidad de comprender las diferentes dinámicas de la existencia para relacionarse con ellas, respetando, comprendiendo y aceptando las diferencias existentes, así como el cambio que surge de la comunión con los otros. Así mismo las capacidades de aplicación de valores humanos entre los cuales se encuentra la justicia, el respeto,  la tolerancia y la verdad son producto de la educación; la cual en su sentido más primario construye un sujeto participante, estimulado para operar desde una identidad autónoma, que distinga y se aleje del egocentrismo y de las presiones externas a través de la comprensión y el desarrollo integral que incluye su afectividad y cognición. Este aprendizaje sin duda implica la propia capacidad para permitir el disenso y el entendimiento mutuo viendo la realidad como un todo sobre el cual se puede actuar.

La masonería ofrece un método que a lo largo del tiempo ha buscado el desarrollo personal de hombres y mujeres respetuosos de las opiniones contrarias a través de la aplicación efectiva de la tolerancia o la capacidad de aceptar el pensamiento del otro y de los otros que como él o ella son parte de la vida; la tolerancia es el resguardo de la libertad de pensamiento, de creencias, del respeto y del progreso de la sociedad; el método masónico invita a sus participantes a la búsqueda de la verdad en los contextos de la educación, como factor del progreso y la formación del pensamiento crítico libre de todo dogma y de todo fanatismo; el método masónico permite el desarrollo de la razón a través del develamiento de la naturaleza de las cosas en su entendimiento y respeto con arreglo al progreso individual que en fin último contribuye al progreso de la humanidad.

La masonería busca el humanismo como fuente capaz de divergir el interés personal y social para la preservación de la vida humana en condiciones de igualdad, libertad y fraternidad.

La masonería invita a sus miembros a operar sobre la base del conocimiento, el cual estructura esquemas mentales sobre la actuación del sujeto como persona activa en el trabajo de la experiencia y la investigación que generan nuevos modos de ser y maneras de comportamiento. La realidad que implica una mirada lógica y crítica de los diferentes contextos sociales y sus especificidades. El conocimiento se estructura como eje dinamizador de las relaciones entre el sujeto- la experiencia y la realidad.


Preguntarnos entonces ¿Qué somos capaces de ser y hacer los seres humanos para contribuir, aportar y experimentar la paz como valor supremo de los derechos de los hombres y las mujeres? Es una reflexión que debe desarrollarse de manera individual y colectiva al interior de nuestros talleres como el conjunto de oportunidades a las cuales queremos acceder en la realización personal y social. 

AMA
M:.M:.
V:.M:.

jueves, 3 de julio de 2014

La didactica del metodo masonico


El método masónico alegórico y simbólico por excelencia, sigue estando vigente a pesar de los drásticos cambios de contexto a los cuales se ve expuesto, y de los cuales se reviste para incursionar en una modernidad de desafíos y de retos intelectuales.

El origen humanista y social de la masonería apunta hacia un abordaje particular del conocimiento y de los modelos estructurales de pensamiento que ponen al ser humano y a su dinámica social en el primer plano de estudio y de intervención, siendo la transformación personal de cada uno de sus miembros el paso fundamental para el cambio colectivo.

Mucho se habla entonces, del método masónico y de su manera singular de operar, permeando el modo en el que nos apropiamos de los conceptos y la manera en que los aprovechamos en bien de la construcción de nuevas propuestas de desarrollo.

No obstante y aunque el conocimiento es evolutivo y dinámico, el método masónico continua insistiendo en una forma de aprendizaje basada en la interpretación de símbolos y rituales que persisten en el tiempo y que evocan tiempos pasados y misteriosos.

Por su parte, el aprendizaje es una construcción consiente en torno a situaciones del mundo que nos lleva a elaborar idealizaciones de la realidad a través de representaciones, haciendo uso de las habilidades del pensamiento. Estas representaciones son las ideas que elaboramos o replicamos y que permiten configurar modelos desde los cuales escribimos, interpretamos, explicamos, predecimos, evaluamos y creamos nuevo conocimiento para interactuar en contextos sociales y naturales.

A lo largo de la historia del método masónico y sobre todo, en los últimos años, han aparecido diversas posturas en cuanto a la pertinencia de un desarrollo didáctico estructurado de la forma de acceso al conocimiento  que ofrece nuestro sistema de enseñanza, y al tipo de proceso que se debe llevar a cabo desde el primer grado simbólico.

En este aspecto debemos tener en cuenta que el conocimiento es amplio y que la profundización en ciertos aspectos y ciertas ramas de la ciencia es inevitable. Por lo tanto cada uno de los iniciados en un universo de saberes, experiencias y vivencias que hace que la estrategia metodológica deba ser flexible y adaptable a las personas y sus contextos.

Ahora bien, la controversia crece cuando se habla del tipo de acompañamiento a los iniciados en su proceso. Desde el punto de vista didáctico hay tres componentes planteados por Chevallard que conforman un triángulo donde, en los polos están situados: el saber, el maestro y el aprendiz y en su centro se ubica el conocimiento, siendo este, el resultado de la interacción de sus tres componentes fundamentales. El papel de cada uno es definitivo para llegar a un proceso de desarrollo cognitivo que pueda ser operativo en la realidad, pero ¿Cuál de los tres es el más importante? Teniendo en cuenta que 1. El saber puede ser tan complejo o tan simple que el aprendiz podría confundir el camino a su abordaje 2. El maestro puede influir de diversas maneras sobre el proceso de aprendizaje y puede sesgar el descubrimiento de lo esencial y 3. El aprendiz podría iniciar su formación sobre bases poco estructuradas y en ocasiones erróneas.

La masonería ha explorado diversas formas de dinamizar este triángulo, común a todas las formas de aprendizaje, y ha intentado crear un camino hacia la transformación del saber en conocimiento colectivo, útil para la propuesta de desarrollo que trae implícito un método poco neutral en aspectos políticos, sociales y de acción para un mejor futuro.

El papel del maestro masón en esta estrategia de aprendizaje del conocimiento está enfocado en coadyuvar en el proceso de apropiación de la simbología como medio de racionalizar los fenómenos humanos y su impacto en el contexto propio y grupal.

¿Qué tanto se debe influir en el proceso de apropiación de las alegorías masónicas?

Hay diversas posiciones al respecto que van desde una tendencia conductista donde los maestros son dueños de la verdad y poco a poco van entregando su conocimiento a los iniciados, no sin antes aplicar métodos evaluativos estrictos enfocados a descubrir las debilidades del proceso, hasta una tendencia enfocada netamente en el aprendiz, donde este por sí solo, descubre los significados que cree apropiados y construye un imaginario sobre la masonería que en ocasiones está basado en la observación de conductas, discursos y rituales.

Por ahora quedan muchos interrogantes que se podrían discutir a la luz de las teorías iniciáticas, filosóficas y educativas como por ejemplo el constructivismo social, el postmodernismo y los modelos interestructurantes de enseñanza.

Lo que si queda claro es que la masonería es un método aun valido y vigente que gracias a su continua evolución ha podido mantenerse vivo y que nos enfrenta al análisis de su eficacia día tras día.
GGC
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