viernes, 24 de abril de 2015

El Silencio del Aprendiz

En esta ocasión me corresponde abordar un tema que no solo es simbólico, sino representativo del secreto que todo iniciado en la masonería se compromete a cumplir: El silencio del Apr;:, miremos algunas definiciones:

Silencio: ausencia total de sonido. Privación voluntaria de hablar.

Secreto: (del latín secretum). Lo que se tiene reservado y oculto / reserva, sigilo.

El diccionario Masónico define signo como: 1. “El que representa alguna cosa distinta de si y, 2. Uno de los medios más poderosos que tienen los Francmasones para reconocerse entre sí y, también para acreditar el grado que poseen, sean del Rito que fueren”:
El Signo del Apr:. inicia su ejecución con la posición “Al Orden”, esta postura gutural interpreta una disposición al Silencio,  entendiéndose por silencio la sujeción de las pasiones del corazón, permitiendo a la razón tomar el tiempo necesario para analizar y meditar antes de tomar una postura con respecto a cualquier situación de la vida.
El siguiente movimiento que se ejecuta, “se interpreta como el castigo que preferirá el Apr:. de Masón antes de revelar los secretos que se le han confiado”, más que un castigo este gesto representa un elemento de rectitud el cual debe guiar los pasos del masón, para que pueda dirigir y controlar su destino; debiendo proceder siempre con rectitud reflexiva para merecer la aprobación de su conciencia en el camino hacia la virtud. Por consiguiente toda persona que se inicia en la masonería emprende una marcha que lo conducirá a un solo fin: el de buscar su perfeccionamiento individual.
No es la Masonería la única a quien ha interesado el tema.  Así por ejemplo los aprendices de las escuelas pitagóricas eran llamados “los acústicos”, ya que estos debían limitarse a guardar silencio y discreción durante su aprendizaje. También la escuela hermética (escuela egipcia) practicaban esta virtud: secreto y discreción eran unas de sus características pedagógicas. El filósofo, sacerdote y legislador egipcio Hermes Trimegisto decía a sus discípulos “La verdadera sabiduría está en la meditación y el silencio”.
Pero el deber de secreto debe entenderse no como una limitación, sino más bien como una expresión del hombre pensante, solo abstrayéndose del ruidoso mundo material podremos escuchar a nuestro espíritu. Es absolutamente necesario contar con la tranquilidad que da el silencio para abstraernos a la meditación y contemplación de cualquier ciencia o doctrina.
Es en este sentido que los filósofos griegos hacían alusión a que el ocio era el primer elemento para abocarse al estudio de las verdades abstractas; pero no entendían el ocio como un tiempo de descanso en donde nada se hace, sino que entendían por tal el tiempo en que el hombre sabio se despreocupa de lo temporal y se entrega a la contemplación y especulación, y se aboca al descubrimiento de aquello que trasciende. Secreto y silencio entonces están íntimamente relacionados y son manifestaciones de nuestro carácter de hombres libres.
Para los masones el uso de la palabra es un hecho de trascendencia, la palabra no solo es respetada sino venerada. Cuando comienzan los trabajos y el V.M. declara : “silencio en Logia mis hermanos”, es la obligación de cada masón mantener el silencio hasta que, con la autorización correspondiente, se le otorgue el uso de la palabra.
Este riguroso sistema que tiene por finalidad acostumbrar al masón a reflexionar antes de hacer uso de la palabra y, al mismo tiempo, acostumbrarlo a que cuando tiene la palabra debe ser preciso en expresar lo que quiere decir, porque probablemente ya no tendrá oportunidad de replicar nuevamente sobre el tema en cuestión, está basado en el principio de que la palabra es un eje de unidad, elemento fundamental en la construcción del templo social y en la construcción de un mundo más igual, o sea mejor.
Este sistema permite y obliga a los masones a escuchar con paciencia y tolerancia a quien tiene el uso de la palabra y así asegurar mejor la comprensión de lo que dice, elemento importante para evitar que se pueda tergiversar una idea. Pero obliga además a no cometer el error de desperdiciar la palabra y, a no faltar a la palabra, que es como decir que no se puede faltar a los principios ni traicionar su propia palabra.
Este sistema, al Apr:. que recién ingresa a la masonería le puede parecer extraño y hasta superfluo, pero enseña al masón a ser más tolerante. El Apr:.  masón aprende a escuchar, a ser más preciso en sus términos, actitudes que con la práctica dentro de los muros del templo, se espera que finalmente la aplique en su vida cotidiana. El masón como individuo, debe actuar en la sociedad a la que pertenece fuera de los límites del templo defendiendo sus propios principios e ideas, pero siempre practicando los principios éticos masónicos.
El silencio y la compostura que deben imperar siempre en todos los actos y reuniones Masónicos, deben observarlo escrupulosamente los Francmasones en todo tiempo, ya sea en el seno de las Logias, ya sea en medio de la sociedad profana; y tienen el deber de observarlo escrupulosamente en todas las ocasiones, no porque lo prescriban los reglamentos de las Logias, sino porque lo exige así la buena educación y lo aconsejan las conveniencias. Todos los escritores masónicos lo recomiendan como necesario al orden y seriedad a que se debe la gran diferencia que existe entre las reuniones Masónicas y las profanas. El silencio así practicado, se eleva al rango de virtud, gracias a lo cual, se corrigen muchos defectos por lo mismo que se aprende a ser prudente e indulgente con las faltas que se observan. Por eso la Francmasonería lo simboliza con la trulla (paleta), con la cual debemos extender en silencio una capa sobre los defectos de nuestros semejantes, así como lo hace el masón, para cubrir los de un edificio.
A mis HH Apr.: les digo: entiendo que el compromiso de una persona con algo o con alguien tiene múltiples connotaciones e impactos consigo mismo, con su entorno y con la sociedad. Si a esto añadimos el hecho de formar parte de la fraternidad Masónica, el COMPROMISO debe escribirse en mayúsculas. Desde que eres iniciado, desde el mismo instante en que haces el primer juramento, o cuando se te cae la venda y ves frente a ti a los HH:. Y HHnas:., se produce un cambio radical en uno mismo: hay un antes y un después en cada uno de nosotros. Y este después, es desde ese instante, el inicio de una nueva vida para vivirla como masón, con todo lo que ello significa y con todo lo que ello implica. Para empezar, ser un eslabón más en la cadena de unión o dicho de otra manera, unirse a otras piezas más en la construcción de la Humanidad.
Cada masón en un momento de su vida fue un profano, ajeno a los misterios y enseñanzas de la Masonería, es importante destacar aquí que nosotros fuimos hechos masones, si bien es cierto que la Orden vio en nosotros cualidades que de acuerdo a su proceso de selección de candidatos nos calificaba para unirnos a sus filas, nosotros reconocimos que estábamos en tinieblas y deseábamos la Luz.
Sea nuestro actuar entonces la demostración de respeto a uno de los primeros deberes del Apr:. Masón, tenemos el deber de ser fieles al secreto y misterio gradualmente develado, dejemos que nuestra boca calle, que nuestra mente piense y que nuestro actuar a diario sea el mejor reflejo para que aquel que sabe, nos pueda identificar como masones; o mejor dicho para que mis HH:. me puedan reconocer como tal. Durante un año o más el silencio será nuestro compañero y la guía que nos permitirá alcanzar el máximo nivel en este período.
No quiere decir lo anterior que sea fácil, pero si lo asumimos con la conciencia y absoluta certidumbre de que esta fraternidad a la que fuimos invitados y escogidos nos protege, y vemos este período no como un impedimento, sino como la gran oportunidad de aprendizaje que es, podemos notar también la sombrilla de protección con que nos cubre la imposición del silencio.
Como decía George Clemenceau  “manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra” y esto lo viví muy especialmente en nuestra tenida anterior en esta misma locación de nuestra V.M., en la que se nos hizo una dispensa especial para que los Apr:. pudiéramos hablar y expresar nuestras impresiones sobre las planchas que se leyeron ese día y me auto impuse el silencio como disciplina personal y siendo consecuente con toda la investigación que ya venía realizando para este trabajo de hoy.

Debo reconocer que ha sido el silencio más difícil de estos meses de aprendizaje, no solo la calidad de unas planchas que nos iluminaron, sino los aportes de los demás HH:.. Posteriormente reflexioné sobre si esa dificultad para manejar mi silencio se debía a que la excelente calidad de las planchas era lo que me producía un estallido interior que parecía no poder contener, y si bien en parte es cierto, también debo reconocer que es tan difícil dejar de oírnos…

Qué es dejar de oírnos? Permitir que las palabras externas penetren toda nuestra atención y nuestros pensamientos, no responder e interpelar mentalmente lo que nuestro interlocutor dice y dedicarnos verdaderamente a escuchar, a interiorizar las palabras que oigo, no desde mi propia experiencia sino desde la experiencia que me están narrando. Finalmente logré superar mi yo, mi ego, mi afán de emitir una opinión “inteligente” y permitir que otros brillaran y me iluminaran con la luz de sus reflexiones y debo confesar que ha sido una de mis mayores satisfacciones desde que fui acogida en esta fraternidad.
Las palabras son a veces como imágenes escondidas en la memoria. La memoria es como un laberinto por donde caminan los recuerdos. Los recuerdos como las palabras, pueden tener la libertad de los escritores y de los oradores o estar presos en ese laberinto de la memoria.

De nosotros depende lo que pasa con estas palabras, hay palabras que se pierden en el camino, hay palabras marcadas por la pasión o el miedo, hay palabras cubiertas de dolor, hay palabras llenas de vida, hay palabras inmemoriales y recién nacidas, hay palabras eternas y fugaces.

Publio Siro dijo: “Me arrepiento muchas veces de haber hablado, nunca de haber callado”

Si recurrimos a Pitágoras podríamos decir que “El silencio es la primera piedra del templo de la filosofía”.

Podríamos asimilar la Logia a una planta de purificación ética en donde se procesan y transforman los seres a través de la maquinaria de la conciencia, clarificando los distintos sistemas de vida. El peor error que se puede cometer al ingresas a la orden, es la creencia en la captación inmediata de los conocimientos de la misma.

P. Martín se refiere al grado de Apr:. Así: “El primer grado versa sobre ontología, la ontología versa sobre el sí mismo, el sí mismo versa sobre la introspección, la introspección versa sobre el amor propio, el amor propio versa sobre el ego, el ego versa sobre la identidad, la identidad versa sobre la autenticidad y la autenticidad versa sobre todo aquello que no estamos siendo.

Entrar a una Logia entonces es entrar a uno mismo, es decir al cuerpo y al espíritu y no vas a arremeter contra ti mismo, luego la imposición del silencio solo está probando nuestro temple, nos enseña prudencia y a esperar, a ir por pasos descubriendo verdades que no podrían ser develadas de una vez porque tal vez no resistiríamos su fulgor.

Es un aprendizaje y un entrenamiento como en el deporte, es decir hace falta  entrenar, para después jugar a la opinión precisa, el conocimiento acertado o la conducta ejemplar. Porque no tendría ningún sentido opinar en Logia si primero no se ha hecho minería.

La persistencia de la memoria
Salvador dalí
Sin embargo, que no haya sonido algún no quiere decir que no haya comunicación. El silencio ayuda en pausas reflexivas que sirven paras tener más claridad de los actos. El silencio es igual de importante que el sonido porque sin sonido no se podrían hacer silencios. En la música por ejemplo, sin silencio las canciones serían muy rápidas y no habría tiempo para que respirara quien está interpretando. Generalmente el silencio sirve de pausa reflexiva tras una comunicación, para ayudar a valorar el mensaje. Más allá de la simple puntuación, el silencio puede utilizarse con una intención dramática puesto que el silencio revaloriza los sonidos anteriores y posteriores.
Una reflexión final. El mundo que vivimos, donde el vertiginoso avance de la tecnologías de comunicación nos plantean unas posibilidades de interconexión no solo asombrosas y facilitadoras de muchas relaciones, también representan un reto para el manejo del silencio, la prudencia y la discreción necesarias para salvaguardar el secreto masónico. Por tal razón debemos ser especialmente cuidadosos en la utilización de estas herramientas, contener nuestros deseos legítimos de dar a conocer actividades que válidamente desarrollamos, pero que pueden representar en algunos casos develar el secreto de uno de nuestros HH:.

En efecto, en el Libro del Apr:. En el capítulo destinado a los deberes del Apr:. Masón se señala que “Un masón debe abstenerse de divulgar todo aquello que pueda perjudicar a la Francmasonería o a sus miembros. Los medios de reconocerse deben, pues, ser objeto del secreto más absoluto”. Esta prohibición hecha al Apr:. no es levantada cuando se logran otros grados, por lo tanto aplica a todos los masones y debemos tomar entonces especial conciencia de las consecuencias de obrar imprudentemente en la divulgación a través de las nuevas tecnologías.



Es mi palabra V.M

BELD
C:.M:.

lunes, 23 de marzo de 2015

Reflexion: 2 años

El 16 de febrero de 2014 estará para siempre grabado en mi mente  como la fecha que de alguna manera fue el inicio formal de un proceso que supuestamente comienza cuando tenemos la capacidad de pensar y discernir lo que aporta a nuestro mejoramiento personal y  un poco mas allá, lo que aporta al mejoramiento del mundo.

Después de la ceremonia de  iniciación un poco accidentada pero no por eso menos dramática e impactante, por la confrontación conmigo misma, por el choque con esa nueva realidad de la orden y los compromisos que adquiría conmigo mismo y con todos y cada uno, comencé mi trasegar por la senda iniciática de la masonería. Comencé a pulir la piedra bruta para la construcción de mi templo interior.



A partir de ese momento estaba dispuesta a dar hasta la ultima gota de mi sangre por mis nuevos hermanos. Me sentía un poco intimidada. De hecho aunque no lo crean, soy tímida.  Me cuesta un poco entrar. Sentía todo el peso de la fraternidad y la verdad, no sabia cómo corresponder. Todos, demasiado queridos; desde ese mismo momento. Con quién hablo? Sonrisas un tanto forzadas, las mías por supuesto. Rumbas? Hmmmm, si es así se se complica la vida, pensaba. Pero, oh sorpresa. Rumbas de una hora o máximo 2.  Qué planes tan sanos, qué maravilla. Me gusta. Ojalá pueda responder.

En logia, silencio reflexivo. Me encanta. Puedo ser una esponja. Cada 15 días muy cumplida. Ya me se el ritual. Mentira; me toca reemplazar a algún miembro de la oficialía y tartamudeo y me siento insegura. 

Soy buena para trabajar y por ahí se dieron las cosas. Que debo hacer una plancha. Pues como les parece que me gusta escribir, máxime cuando el respeto es una virtud que se vive por todos los hermanos. Nadie me acribilla.

Me siento parte de un grupo muy especial y quisiera que mis amigos con el perfil de mis hermanos  entraran a nuestra orden. Estoy feliz y como cosa curiosa, estoy haciendo evidentes mis pensamientos de mejoramiento personal. Quiero poder trasmitir a mis hermanos mis sentimientos de fraternidad y que así lo sientan.

Mi primera tarea como la de todos los aprendices, impresiones de la iniciación. Fue una plancha completamente escrita desde el corazón. Evidentemente una plancha escrita por una persona que se movió desde los sentimientos y poco desde la razón. En fin, así fue. Apenas comenzaba a aprender.

Cada tenida se convirtió en dos tiempos: uno, de aprendizaje. Las planchas de todos, oídas y por supuesto incorporadas al proceso reflexivo, las que debí hacer: Coherencia, tolerancia, compromiso, el fin justifica los medios?, etc fueron la instrucción permanente que contribuyó a pulir la piedra bruta y dos, el momento social, un poco en reversa. Ganó la fraternidad. Quizás mis hermanos entendieron mis limitaciones en ese campo y me acogieron con todos mis defectos y carencias. Gracias queridos hermanos. Arranqué con los ojos y oídos vendados esperando no se qué. Hoy, miro hacia atrás y veo que definitivamente el método ha funcionado para mi. ¿Cómo? No se. Lo cierto es que lo hizo.

El tiempo vuela. Ya es diciembre y como regalo de navidad, me sentí premiada por pisar el segundo escalón y no tuve ansiedad. Tan sólo un calorcito interior que me ha llevado a apachucharme con mis hermanos. Una sensación de dulzura, ternura y un sentimiento de confianza en mis hermanos maestros que consideraron que podía avanzar.

¡Tánto por aprender, tánto por mejorar! El aumento de salario y la ceremonia en que lo recibí fueron una prueba de ello. Este es el grado del conocimiento.

No me sentí extraña, el simbolismo está interiorizado. Si, aquí todo es símbolo. Símbolo profundo y de gran importancia en el conocimiento de mi misma y en el de lo que me rodea, para ser mejor persona y aunque suene un poco fatuo, para contribuir al bien de la humanidad.

Ha sido un año largo lleno de nuevas expectativas, de estudio, de aceptación, de nuevas experiencias, un año de aprendizajes, más allá de lo meramente superficial. Aunque puedo hablar en logia, me cuestiono siempre acerca de mí participación, especialmente después de oír a los maestros con sus opiniones y apreciaciones cargadas de sabiduría.

Algunas veces me obligo a hablar, pero la mayoría de ellas prefiero aprender. Este año, he vivido la fraternidad. Finalmente, logré sentirme a mis anchas, logré superar esa timidez. No podría ser de otra manera. Mis hermanos son verdaderamente fraternos. Siento su calor y cariño.

Fuera del taller, trato de vivir la vida bajo los principios de la masonería. En estos dos años, y específicamente en este grado, he incorporado por lo menos el aspecto de responsabilidad con el mundo. De pronto, me escucho hablando y pienso. Si, definitivamente algo ha cambiado.

Una confesión.
Hubo una ocasión en que me pesó la masonería. Esa fue una prueba de fuego por cuanto por actuar de acuerdo con los principios, se me vino el mundo encima. Reconozco que si no hubiera tenido a mi lado una hermana que me hiciera recapacitar, no habría salido airosa de la prueba. El tema fue la fraternidad y lo que me salvo fue igualmente la fraternidad.

Si, definitivamente, hasta el día de hoy la fraternidad es el principio mas relevante de este camino iniciatico. 

En este momento quiero mirar un poco hacia adelante, lo hago con alegría y con altas expectativas. La escuadra, el compás, la plomada, la regla de 24 pulgadas, el mandil, los guantes, los arreos de las oficialias, el templo, el ara, el delta, el sol, la luna, la cadena, las columnas, las luces, el pavimento mosaico, el saco de las proposiciones, el tronco de la viuda. Acá todo es símbolo y en el futuro espero profundizar en su simbolismo dentro de la orden. Además espero incorporar en lo que el mundo me presenta, su significado espiritual.
 
Es mi palabra 

MTRL:.
MM:.

martes, 17 de febrero de 2015

El Trabajo Masonico

EL TRABAJO dignifica y engrandece al hombre, logrando enaltecer su alma.

El trabajo  te permite aprender y mejorar cada día de tus errores, alcanzando día a día la perfección.
Para los grandes filósofos griegos, el trabajo no pertenece al ámbito propiamente humano. Platón en La República lo circunscribe al interior de la caverna, donde los hombres, atados con cadenas e ignorantes del bien y de la verdad, desarrollan las actividades cotidianas. Para Aristóteles, trabajo y vida ordinaria son características específicas de la oikia, es decir, de la casa o ámbito doméstico. Contrapuesta a la oikia, la polis o ciudad se erige en el espacio vital donde el hombre político es libre, se dedica a la contemplación o teoría y adquiere las virtudes de su naturaleza racional y social. El ocio es lo propio de la polis, lugar donde el ciudadano alcanza la «vida buena», frente al nec-ocio, propio de la casa o ámbito de la «vida», caracterizado por la producción y la reproducción y reservado a la mujer y a los esclavos. Esta doctrina se mantiene prácticamente intacta a lo largo de la Edad Media, que pone el énfasis en la contraposición entre vida contemplativa y vida activa: la primera consiste en la contemplación amorosa de Dios y es posible por el apartamiento del mundo y de los quehaceres seculares; la segunda es la que se desarrolla en el mundo, en donde priman el trabajo y la cotidianidad.
De todas formas, el cristianismo aporta un primer enfoque positivo. San Benito, por ejemplo, presenta la laboriosidad como una virtud que permite huir de la ociosidad: es la primera vez que el trabajo se entiende como un medio para conseguir la perfección humana. 

Actividad por la que el hombre transforma la realidad para satisfacer sus necesidades físicas y espirituales. En las sociedades de explotación el trabajo se vive como una experiencia alienada, y no como una actividad de autorrealización.


Es preciso darse cuenta de que para Marx la noción de trabajo va más allá de su dimensión puramente económica y se convierte en una categoría antropológica: Marx caracteriza al hombre como un ser dotado de un “principio de movimiento”, principio que determina su impulso para la creación, para la transformación de la realidad. El hombre no es un ser pasivo sino activo, y el trabajo o la actividad personal la expresión de sus capacidades físicas y mentales, el lugar en donde el hombre se desarrolla y perfecciona (más exactamente, donde se debería desarrollar y perfeccionar); de ahí que el trabajo no sea un mero medio para la producción de mercancías sino un fin en sí mismo y que pueda ser buscado por sí mismo y gozarlo. Dada esta comprensión de la naturaleza humana como la de un ser que sólo puede encontrar su perfección en el trabajo, no es extraño que el tema central de la filosofía marxista sea la transformación del trabajo sin sentido, enajenado, del trabajo como un mero medio, en un trabajo enriquecedor, en un trabajo libre. En sus primeros escritos, llamó “actividad personal” a la realización de esta inclinación al movimiento, y cuando criticó la forma concreta de darse esta actividad en las sociedades de explotación pidió la “abolición del trabajo”. En escritos posteriores estableció la diferencia entre trabajo libre y trabajo enajenado y su crítica a la alienación se expresó en su preocupación por la “emancipación del trabajo”.

No alcanzo a comprender mi vida sin el trabajo, el entregar cada día lo mejor de mi para que las cosas funciones, veo mi trabajo como la armadura que Dios me ha dado para batallar cada día la vida, para ayudar a los otros, para poder al cerrar los trabajos sentir que tengo un jornal justo, adecuado y he cumplido a cabalidad con los trabajos encomendados. El francmasón en primer lugar debe estar siempre dispuesto a dar y a darse a los demás.

ASISTIR A LA ORDEN, participar de los trabajos, hacer aportes en tiempo y en aportes intelectuales que enriquezcan el taller, el siempre estar dispuesto ha ayudar a los  otros hermanos.
Es también con honestidad, respeto a la verdad, la ética, el ejemplo personal, la dignidad y la lealtad, como desde la magistratura se debe profesar el cambio.

Será así como los masones que componen una Logia serán realmente dignos depositarios de tan honroso nombre. Y será desde esa armonía como podrán cincelar la piedra bruta en la obra común de hacer fértil la actividad de la Logia y de la Fraternidad.

Es mi Palabra

DLGM:.
CM:.

La escuela de Atenas (La scuola di Atene)Rafael Sanzio, Museo Vaticano

domingo, 21 de diciembre de 2014

COMPROMISOS DEL DERECHO HUMANO CON LA PAZ DE COLOMBIA INTERVENCIÓN EN EL SOLSTICIO DE INVIERNO, 2014

Como se ha mencionado hoy en nuestro ritual estamos aquí reunidos esta noche para celebrar el Solsticio de Invierno.
Nuestros antepasados nos enseñaron que al final del año, afrontar el invierno requiere del reposo necesario.
Nos reunimos para recordar que después del invierno glaciar y de la muerte aparente de la naturaleza, la vida brotará por todas partes. La naturaleza florecerá de nuevo.
En estos días para el profano, la naturaleza queda dormida, ella va a descansar de su esfuerzo anual. Para el Francmasón, por el contrario, la naturaleza retoma en silencio el gran trabajo del renacimiento. Bajo el inclemente manto del invierno, y debajo de la tierra congelada, vemos germinar las semillas de las próximas cosechas; percibimos el fecundo calor de la germinación. La naturaleza se despierta.
El ritual de este solsticio nos recuerda que en los tiempos más antiguos, los hombres tenían miedo a esta larga noche; temían que el sol despareciese. Proporcionaban la luz en la oscuridad de la noche encendiendo el fuego e iluminando los árboles.
Permítanme traducir esta simbología a los términos de nuestra realidad.


Por una feliz coincidencia, el pasado 16 de diciembre, mientras Enfance 2/32 realizaba una bella ceremonia para resaltar el simbolismo de los bastones de la paz, en la Escuela de Liderazgo para la paz en la Universidad Tecnológica de Pereira, clausurábamos nuestro primer diplomado con cerca de 100 participantes de 14 municipios de Caldas, Quindío Risaralda y Valle. Además de estudiantes y docentes, se contó con voceros de las víctimas, dirigentes sindicales, campesinos, representantes de comunidades étnicas, comunicadores, empresarios y  funcionarios públicos.
Según lo explica Enfance 2/32 desde el principio de los tiempos, el bastón ha acompañado a la humanidad en su evolución. Como instrumento de apoyo, compañero en los caminos, herramienta de los grupos de cazadores recolectores, como símbolos, que permiten a las personas reconocerse como miembros de una determinada comunidad. El uso de estos símbolos por parte de los líderes de una comunidad les permite mostrar la capacidad para dirigir y guiar a los miembros de la mima y la confianza de estos en sus guías.
La exhibición de “bastones de la paz” se entendió como una expresión del compromiso, y el llamado de los niños y las niñas de la Fundación Enfances 2/32 Francia Colombia, en la construcción de país como un territorio de paz. Durante varios meses los niños, niñas y jóvenes, diseñaron y elaboraron su ”bastón de la paz”, no sólo como un acto de creación estética sino, también como un acto de reflexión y compromiso con esa paz que nunca han conocido y hoy se les presenta como una posibilidad cercana. Con el poder de la palabra, el pensamiento y la acción han cargado de símbolos sus trabajos, dando así origen a los bastones de la palabra, del dialogo, del silencio, la paz, la amistad, el silencio, la persistencia, la diversidad, el perdón, la esperanza, el respeto, el amor, la  reconciliación y la memoria entre otros, los que consideran, serán las herramientas guía del camino de paz que empezamos a recorrer los colombianos.
En Colombia nuestra orden, nuestros talleres tienen responsabilidades éticas y profesionales para ofrecer múltiples estrategias metodológicas, pedagógicas y culturales para hacerse parte de los esfuerzos colectivos que conduzcan a la finalización del conflicto armado entre las FARC, el ELN y el Estado colombiano, y que luego se orienten a atender las necesidades propias de un postconflicto que será, sin duda, largo y complejo.
Todos debemos examinar los contenidos de los tres temas acordados hasta el momento y los puntos que restan de la agenda (derechos de las víctimas; términos de finalización del conflicto y el asunto de la implementación, verificación y refrendación).
Pero no se trata solo de un asunto académico. Esta es una de las tantas tareas sin las cuales el país corre el riesgo de no conseguir las mayorías políticas y el respaldo ciudadano indispensable para refrendar en las urnas, llegado el momento, el acuerdo final de La Habana. Además del adecuado cumplimiento de las responsabilidades académicas está en juego, en gran medida, el objetivo de afianzar, lenta pero progresivamente, la paz en la cultura.
Hoy Colombia vive esperanzada la posibilidad real de dar por terminado el conflicto armado como resultado de las negociaciones en un proceso orientado a suscribir un Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera.
Otórguenme licencia para compartir unas reflexiones generales sobre la coyuntura que vive Colombia alrededor de las negociaciones de paz.
Manteniendo un razonable optimismo podría decirse que el sueño de terminar el conflicto armado entre la guerrilla de las FARC y el Estado ahora cuenta con importantes razones para esperar que se haga realidad.
En la mesa de negociación en La Habana ya se cerraron acuerdos sobre tres temas: tierras y desarrollo rural integral; participación política, y narcotráfico y cultivos de uso ilícito.
Los acuerdos previos sobre la cuestión agraria son un avance considerable y puede afirmarse que coinciden con las demandas históricas de los campesinos.
Lo firmado sobre participación y reforma política, por su parte, posee gran valor dado el estratégico papel que en la superación del conflicto tienen los mecanismos para luchar contra la exclusión y la violencia contra las fuerzas de oposición. Este conflicto difícilmente culminará mientras no se adopten medidas que hagan viable el tránsito de las FARC a una fuerza política legal con efectivas garantías.
El arreglo conseguido sobre los cultivos de uso ilícito abre promisorias perspectivas para una solución que satisfaga los intereses nacionales e internacionales al respecto, sobre todo ahora cuando voces autorizadas reconocen que la guerra contra las drogas ha fracasado y abogan por soluciones no muy distantes a las acordadas en La Habana.
Pero existen elementos nuevos que sustentan los pronósticos favorables a una finalización exitosa de la mesa de negociación. En efecto, en estos últimos meses se han producido progresos de particular relevancia.
En un hecho sin antecedentes en negociaciones de conflictos armados internos, representantes de las víctimas realizaron cinco encuentros con los insurgentes y con el Gobierno, lo cual supone la apertura de escenarios de reconciliación y del fomento de una nueva cultura de la convivencia. Ofreciendo su testimonio ante la mesa de negociaciones han estado familiares o víctimas de extorsión, secuestro y desaparición; de asesinatos, masacres y ejecuciones extrajudiciales; de violencia sexual, torturas o desplazamiento forzado. En uno o en varios de estos delitos incurrieron los agentes del Estado o los guerrilleros o los paramilitares. Como dice León Valencia, “la guerra ha quedado al desnudo. Y la discusión de la reglamentación del marco jurídico tendrá que girar alrededor de esta realidad dolorosa”.
Se trata, ni más ni menos, de garantizar los derechos de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, ante la violación de Derechos Humanos, crímenes de guerra y de lesa humanidad.
El hecho de que se hayan realizado estos encuentros, señala la madurez y solidez del proceso. Además, que la iniciativa haya venido de la Mesa de La Habana demuestra que las partes han llegado a un punto en el que están dispuestas a enfrentar, cara a cara, algunos de los temas más sensibles y difíciles: justicia, verdad y garantías de no repetición.
Así mismo, cabe destacar los logros que precedieron e hicieron posibles las visitas. La declaración conjunta Gobierno Nacional-FARC-EP de los 10 principios para la discusión del punto 5 de la Agenda, hizo historia, al incorporar el reconocimiento de las víctimas y la responsabilidad de las partes.
No debe olvidarse que las partes aseguraron que no habrá un “intercambio de impunidades” y enfatizaron la importancia de entender a las víctimas como ciudadanos con derechos.
El Secretario de la Comisión de Reconciliación Nacional, ha explicado: “por difícil que sea, por grandes que sean los obstáculos, será posible llegar a un acuerdo y será posible la reconciliación. Por todo esto, por sus palabras y sus silencios, creo que las víctimas que han ido a La Habana han sido grandes. Son los personajes del 2014 y de los años que vienen en paz”.
Tiene razón el coordinador del Sistema de Naciones Unidas en Colombia. Para él “las víctimas, con su coraje y resiliencia, son quienes abrirán el camino hacia la paz y la reconciliación. Son ellas los verdaderos agentes de cambio”.
También es relevante la creación (a petición de las FARC) de una comisión de expertos académicos que deben entregar la próxima semana un análisis de las causas históricas del conflicto armado. Esta comisión seguramente contribuirá a dar importantes pasos hacia el esclarecimiento de la verdad.
Es igualmente motivo de positiva esperanza la conformación de una subcomisión, que también ya inició actividades, con la presencia de una delegación de las Fuerzas Armadas de alto nivel y voceros del Secretariado de las FARC, que ha empezado a tratar los aspectos relativos a la dejación de las armas y a los mecanismos de seguridad que el Estrado ofrecerá a quienes abandonen la lucha armada y se conviertan en movimiento político legal. Este es, sin duda, un síntoma alentador de hasta dónde se ha avanzado ya en el proceso de la negociación.
Otro elemento que caracteriza a las conversaciones de paz es la falta de un cese al fuego bilateral, completo o parcial, mientras estas se realizan, algo poco común en la experiencia internacional. En este sentido, siempre serán bienvenidas las iniciativas dirigidas al desescalamiento del conflicto que es precisamente el tema específico del cual se ha ocupado la mesa de La Habana en el ciclo de esta semana.
Y los temas a tratar no son simples: allí seguramente se discutirá sobre las minas antipersonas; sobre la participación de menores de edad en las filas guerrilleras, sobre ataques a la infraestructura o sobre el cese bilateral al fuego en zonas específicas del país.
Tampoco puede dejar de valorarse positivamente el rápido y eficaz tratamiento político de alto nivel que se dio al reciente caso del exgeneral Rubén Darío Alzate y sus acompañantes. Todo indica que a partir del desenlace de este episodio la mesa de negociaciones resultará fortalecida.
Los argumentos expresados sugieren que entre las partes ya se dispone de la confianza recíproca necesaria para dar continuidad, hasta terminar, a la agenda de negociación prevista desde hace un par de años en Oslo, Noruega.
Quedan naturalmente complejos temas por definir en los que será necesaria una gran dosis de inteligencia colectiva para que las partes encuentren las soluciones apropiadas.
Me refiero a la manera como en este proceso operará la justicia transicional; a la forma como se delimitará el sensible tema de los delitos conexos y la consecuente redefinición del delito político tal y como hoy se encuentra en nuestro ordenamiento jurídico. En buen momento el Presidente Santos ha pedido ampliar el delito político y los delitos conexos.
Otras propuestas permiten dimensionar la profundidad del debate que se avecina: concentrar a los combatientes luego de la firma de los acuerdos; consultar a las minorías étnicas sobre su disposición a recibir desmovilizados; acordar mecanismos de desarme e invitar a una comisión internacional de civiles para que acompañe la implementación de los acuerdos.
Adicionalmente, en este positivo panorama debe notarse que falta instalar y acoplar la mesa con el ELN, tarea en la cual esperamos se esté avanzando discreta, pero satisfactoriamente. Nadie comprendería que esta organización quedara por fuera de las negociaciones y persistiera en un accionar armado sin argumentos, ni respaldo político.
Pero debemos recordar que el proceso de la refrendación popular de los acuerdos será, sin duda, el mayor reto político que tendrá la sociedad colombiana una vez la mesa de negociación en La Habana concluya su misión habiendo acordado la agenda completa.
Nunca en la historia política el país se ha enfrentado un reto político similar y del respaldo ciudadano dependerá, sin duda, la legitimidad y fortaleza de lo acordado. Por lo pronto, es imprescindible echar a andar, a lo largo y ancho del territorio, una poderosa estrategia de pedagogía y de cultura por la paz que informe y sensibilice a los ciudadanos sobre el alcance y la importancia de los acuerdos; una estrategia que fortalezca la capacidad argumentativa y las convicciones políticas de la ciudadanía en favor de la convivencia pacífica, la inclusión y la democracia. Es imprescindible derrotar el escepticismo que aún tiene un considerable grupo de colombianos.
La dura oposición de los sectores guerreristas anuncia que el proceso de refrendación de los acuerdos, será un verdadero pulso nacional en torno al tema de la paz que no podemos perder. Las marchas que pudimos ver la semana pasada son sólo el preludio de lo que el país enfrentará en 2015.
Reconozco que esta negociación de paz –entendida como un proceso de diálogo entre las partes puede durar unos años, pero la construcción de paz es una tarea que puede tomar décadas y que requiere los esfuerzos de todos. Es importante que en la sociedad se construya y profundice una gran capacidad para tramitar, para gestionar y para aceptar los resultados de acuerdos sofisticados y complejos, como los que han ido emergiendo en La Habana.
Quienes pertenecemos al derecho humano estamos en la obligación de aportar para que un nuevo sol ilumine largos días en el país.
Estoy seguro que con la contribución de todos ustedes, nuestros talleres aportarán su propia cuota de responsabilidad académica, cultural y política para que la paz en Colombia sea estable y duradera.
Atrás debe quedar la larga y oscura noche de la guerra entre los colombianos.
Carguemos siempre los frutos, la madera, el pino, la llama, el vino, el agua y las cenizas heredadas de esta memorable ceremonia.
Hagamos votos por la Paz del mundo.
No olvidemos que la Paz no puede ser realizada si cada uno de nosotros no la instaura en sí mismo.
Prometamos amar a nuestros Hermanos y a nuestras Hermanas y trabajar por el Bien de la Francmasonería Universal.
Que la vida brote por todas partes
Que la naturaleza florezca de nuevo.
¡Qué la Paz reine sobre la Tierra!
¡Que la paz reine sobre Colombia!

OAG
M:.M:.
Resp Log Estrella del Sur Pereira
Ceremonia solsticio de Invierno 2014, pereira.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Camino Iniciatico

Nuestro trabajo masónico es una trama compleja pero delicada de aportes, opiniones y puestas en escena del sentir profundo de cada obrero, fuertes golpes de mallete o finas pinceladas armónicas constituyen el alma y el corazón del arduo que hacer iniciático.
Somos el resultado de luchas incesantes llevadas a cabo en otras latitudes y en otros momentos de la historia del hombre y hemos llegado hasta el peldaño que cada uno de nosotros tiene enfrente, todos los días debemos decidir nuestro siguiente paso. Una decisión complicada por sus consecuencias, pero simple por su esencia humana.
El modernismo ha marcado el desarrollo social conforme se va definiendo este concepto, día tras día las corrientes políticas, educativas y laborales deben transformarse y evolucionar conforme las necesidades de cada región en incluso de cada individuo. El fenómeno de globalización de la información, la mezcla incesante de culturas, idiomas y opiniones ha creado un crisol tan disímil y heterogéneo, como oportuno para una época como la nuestra.
La masonería moderna debe adaptarse de forma activa y determinante a esta evolución del pensamiento humano y social, debe ser incluyente, tolerante, participativa y por esencia, respetuosa de los derechos de cada individuo.


La construcción simbólica de un templo, fundamentado en solidas columnas y apoyado por los miembros de la logia, es una alegoría mística del trabajo a conciencia y de la cooperación fraterna entre los seres humanos, en busca del mejoramiento colectivo que redunda en la optimización de los esfuerzos sociales y su aplicación a los modelos filosóficos de nuestro tiempo. El modelo de formación iniciática es, en definitiva, un conjunto de estrategias que bajo la simbología y la instrucción de los conceptos fundamentales, busca el progreso del individuo, moldeando su carácter, así como su forma de relacionarse con el medio social.

Es el obrero aprendiz de manos inseguras y golpes desmedidos, la base de una gran obra edificada una y otra vez. Con cada iniciación regresamos a la oscuridad de la cual queremos escapar y aunque la búsqueda nos invita a sortear obstáculos y hasta a poner en riesgo nuestra integridad, aceptamos gustosos las pruebas y los viajes de un camino que empieza tortuoso y se va matizando con el paso titubeante pero decidido del recipiendario. El obrero no calificado quiere iniciar su obra cuanto antes y a veces sin planificación, requiriendo que sus herramientas simbólicas sean guiadas, pero no manipuladas por los maestros calificados, que aunque más pacientes y con más experiencia, no dejan de ser obras todavía en moldeamiento y consolidación, han visto la luz pero requieren de tiempo para acostumbrarse a ella.
La logia de aprendiz es rica en alegorías y es un espacio de trabajo habitual, la fraternidad se expresa desde el momento en que las vendas y las cadenas de la vida profana, caen estruendosas y se confunden con los rostros de unos sonrientes desconocidos que ofrecen una extraña, pero reconfortante calidez.

Diversos viajes ocurren luego de la iniciación, viajes inciertos en busca de un oriente difuso y  tórrido que se ve entre la bruma de la inocencia y la vacilación, hay pasos que son claros y otros confusos, entre las desviaciones y curvas que nos ofrece el paisaje etéreo de la escalera de tres peldaños. Al transitar por estos primeros recodos,  ocasionalmente nos encontramos con las huellas de pies descalzos, que resultan ser los propios; vueltas y vueltas, a veces en el mismo lugar, nos hacen pensar en la posibilidad del extravió y de la desesperanza, pero la brújula sutil de nuestros actos y un fino haz que se desprende de un delta nos hace recuperar la fuerza para levantar el  mallete y la confianza para sostener el cincel.

Los tramos de aquellos viajes cada vez son más llevaderos y el ruido se disipa dejando un sin número de sutiles sensaciones. Un día, dos peldaños mas aparecen para elevarnos con la música rítmica de nuestro andar y acercarnos a la armonía geométrica de los sentidos. Las figuras exactas y las constelaciones giran en torno al iluminado por la estrella flamígera.

Los compañeros recopilan el pensamiento pitagórico, donde la evolución del elemento fundamental es el motor de la creación divina, estos conceptos filosóficos y místicos se tratan de demostrar en el plano humano con el estudio de la aritmética, siendo esta el desarrollo del numero en estado puro que se sublima a su más alta expresión, impulsada por el movimiento y la dinámica y se convierte en música. Así mismo la exploración del espacio en estado puro que dio pie al estudio de la geometría evolucionaría gracias al movimiento de los cuerpos hacia la astronomía. El cuadrivium de las antiguas artes liberales se consolida como una confluencia de caminos elevados hacia la perfección humana, donde el hombre virtuoso construye a fuerza y pulso la senda por la cual se redime de la ignorancia, siendo esta el origen de la búsqueda interior y por lo tanto el inicio de la sabiduría.

Las herramientas simbólicas logran transformar el fino equilibrio entre el azufre y la sal, propiciando la chispa alquímica de la transformación continua y evolutiva del obrero calificado. Los trazos perfectos y la potencia infinita de las herramientas bien ejecutadas, consolidan la columna de la fuerza y le dan forma al camino que ya no es tortuoso, es apacible,  marcado con una sinfonía de saberes y un arcoíris de posibilidades.

El camino asciende lentamente y el obrero se aferra a sus convicciones creyéndolas infalibles, pero pronto se percata de que la penumbra apenas está pasando sobre su conciencia, y que la pequeña puerta de entrada al templo solo se puede sortear con la ayuda de sus hermanos. El grado de maestro y de ahí los altos grados filosóficos son la manera de esculpir finas joyas de conocimiento de y de nuevos descubrimientos.


Los aprendices que salimos de la cámara de reflexiones creyendo haber triunfado sobre la muerte y sus temores, logramos encontrar en nuestro espíritu la fuerza del mallete y la voluntad de cincel, le damos las primeras formas a una roca imperfecta y llena de salientes. Las manos del obrero calificado se llenan de herramientas y el salario merecido del compañero colma de satisfacciones un corazón, que aunque sincero y honesto piensa estar llegando a la claridad del alba mientras señala con sus herramientas hacia el horizonte iniciático.

De nuevo vemos las oportunidades, pero ya sin miedo. Llegará el momento de resurgir a la siguiente iniciación y de continuar velando por la antigua costumbre de superarse a sí mismo una y otra vez.

Es Mi Palabra.

GGC
M:.M:.



martes, 11 de noviembre de 2014

Escritura Tripunteada

Se dice que esta forma especial de escritura, obedece a la necesidad de los Mass.·. de tener una forma secreta de comunicarse ante las persecuciones de las que han sido objeto a lo largo de la historia, sin embargo, en la actualidad, y ante el cambio de Mas.·. secreta a discreta, se ha convertido en una forma especial de escritura con que son presentados los Trab.·. o Plan.·. de Arq.·., en los cuáles palabras de común uso en nuestro idioma son recortadas ante su general conocimiento y presunción de conocimiento entre los HH.·. dependiendo de sus GGr.·. y OOf.·.. Es una forma de abreviatura que consiste en poner las letras iniciales de las palabras seguidas de los tres puntos en forma de triángulo con el vértice en la parte superior.

La aparición más antigua de esta escritura se encuentra en un escrito del G.·. O.·. de Francia fechado 12 de agosto de 1774, para anunciar la toma de posesión de un nuevo local; por lo que se supone que aparece ya en la Mas.·. Especulativa o Moderna (tipos de Mas.·. sobre los cuáles todavía no conozco su definición).

Durante la Mas.·. Operativa, la transmisión de los conocimientos se hacía en forma práctica y verbal, eran muy celosos de revelar los Sec.·. de su arte y oficio; de allí que no se han encontrado vestigios de documentación al respecto. Los tres Ppunt:. provienen del Compañonage, donde parece haber simbolizado al Trián.·. y significan además el “TRIQUITERE”, que era un Sím.·. formado por tres piernas plegadas en triángulo, tal cual es posible encontrarlos en algunas medallas antiguas, como aparecen en algunas obras de los Compañones[1] (de los cuales tampoco pude encontrar mucha información).

Estos tres Ppunt.·. deben estar siempre dispuestos en Trián.·.  Eq Trián.·., no en escuadra como aparece en algunos impresos; tal vez porque en la imprenta no exista un signo de tres Ppunt.·. dispuestos en forma de Trián.·.  Eq Trián.·..

El significado de esos tres Ppunt.·. puede desprenderse de la Planch.·. que presenté en la Ten.·. pasada, y podría volver a repetir que su significado sigue siendo otorgado por la práctica que cada uno de nosotros haga de los tres Pprin.·. que regulan nuestra O.·. aplicados a nuestro cotidiano actuar, pero como este Ini.·. Traz.·. de Arq.·. tiene un objeto más gramatical que formal o de fondo, se puede decir que esta Esc.·. se adoptó para que sólo podamos entendernos entre nosotros o dependiendo de nuestro Gr.·. o para recordar el significado personal que cada uno le otorgue a los Ppun.·. y Pprin.·., como una forma de reconocernos como HH.·..

Las principales reglas para el empleo de la Ab.·. Trip.·. son las siguientes:

  • Basta usar la letra inicial de la palabra cuando ésta no puede ser confundida por otra, Ej. H.·. por Hermano, M.·. por Masón o R.·. para Rito.
  •  Se usará la primera sílaba o las dos primeras letras cuando puede ser confundida por otra palabra, Ej.: Ap.·. por Aprendiz, Mas.·. para Masonería o Arq.·. para Arquitectura.
  • Para las palabras que empiecen con la misma letra, se usará la primera letra sola en representación de la voz más sancionada por el uso. Ej: entre las palabras Masón y Maestro, se empleará M.·. por Maestro y la sílaba Mas.·. por Masón porque el uso constante lo ha establecido así.
  • Cuando se quiere expresar el plural de una palabra, se usa la primera letra doble: Ej.: MM.·. por Maestros.
  • Cuando se quiere indicar el plural de una palabra que se representa por la primera sílaba o con más de una letra, se duplica la primera letra o la última, Ej.: AAp.·. O App.·. por aprendices, MMas.·. o Mass.·. por masones. 
  • Cuando se abrevien varias palabras a la vez, deben emplearse tan solo la primera letra de cada una de ellas. Veamos algunos ejemplos: V.·.M.·. A.·.L.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·..

Algunas de las abreviaturas más utilizadas son,

A:. L:. G:. D:. G:. A:. D:. U:.  A la gloria del Gran Arquitecto del Universo.
AA:. LL:. Y AA:. MM:. - Antiguos Libres y Aceptados Masones.
Ap:. Aprendiz.
C:. S:. Consejo Supremo.
E:. V:. M:. Ex Venerable Maestro.
G:. L:. Gran Logia.
H:. Hermano.
H:. A:. Hiram Abif.
M:. o Mas:. Masón.
M:. M:. o M:. Mas:. Maestro Masón.
O:.E:. Oriente Eterno.
Q:. H:. Querido Hermano.

Jiho, mason frances


A manera de información y como he podido ver en las planchas a las cuáles he podido tener acceso que no se tiene el conocimiento sobre cómo poner el punto medio en Word, el software que normalmente utilizamos para hacer nuestros Traz.·. de Arq.·., primero debemos saber qué tipo de configuración tiene nuestro teclado, si está en idioma español España, es posible ponerlo combinando las teclas Shift + No. 3 (No el del teclado de numérico) y en cualquier configuración de teclado me fue posible obtenerlo presionando la tecla Alt + el No. 250 (esta ves si utilizando el teclado numérico).

Ya dentro de nuestra Log.·., existen reglas internas que deben respetarse, para este ejemplo si un H.·. Mas.·. va a pronunciar el nombre de nuestra logia, debe hacerlo primero en francés y luego en español.

JDOC
A:. M:.