lunes, 23 de mayo de 2016
martes, 17 de mayo de 2016
La Masoneria y la idea del bien
"El hombre no es ni ángel ni bestia y la
desgracia quiere que el que quiere hacer el ángel haga la bestia" Blaise
Pascal
Ser Mas.·. implica una serie de compromisos de carácter voluntario, nuestra condición perpetua de Apr.·. nos prepara de forma constante en el manejo de diferentes Her.·.Sim.·., las cuales orientan nuestro crecimiento personal, con la esperanza de convertirnos en CCol.·. que sustenten el desarrollo social y LLuc.·. que guíen a la humanidad hacia su progreso, siempre teniendo claros nuestros principios, que no son otra cosa que máximas de vida a las que decidimos ceñirnos, dado que nos sentimos identificados con la idea de que los dogmas, las profundas desigualdades y el rencor son venenos que a la larga sólo conducen a la destrucción.
Nuestra Bus.·.In.·.
adquiere sentido sólo a partir del estudio, la reflexión y la interacción con
los QQ.·.HH.·. quienes al mismo tiempo cumplen funciones de enseñanza y
aprendizaje, de esta forma el camino de la Mas.·. no es en sí un proceso de
Ilum.·. espontánea, por el contrario, es el fruto de la labranza constante que
debe reflejarse en la prudencia y en la mesura no sólo en nuestras palabras,
sino también en nuestros actos.
En el mundo profano es
común que se nos haga mención, algunas de las apreciaciones respecto a quienes
somos y lo que hacemos pueden llegar a ser acertadas, otras por el contrario
descabelladas e incluso, en algunas ocasiones, caen en lo caricaturesco, sin
embargo, es evidente que la Mas.·. a muchos intriga, a otros causa temor y a
unos cuantos inspira; es precisamente esta última sensación la que lleva a
muchos profanos alrededor del mundo a llamar a las Puer.·. del Tem.·., sin
embargo, es la comprensión de la esencia de nuestro Cam.·.Inic.·. la que
garantiza la permanencia al interior de nuestra Her.·..
Dice Aldo Lavagnini en
su Man.·. del Ap.·. Mas.·. que el trinomio Pen.·., Pal.·. y Ac.·. es
fundamental para cualquier H.·.Mas.·.; La Esc.·. Sim.·. presente en el Sig.·.
del Ap.·. nos recuerda la necesidad permanente de medir nuestras palabras, para
que estas sean acordes a nuestros pensamientos más elevados, de forma tal que
nuestras bajas pasiones y sentimientos no se materialicen; este postulado nos
revela una idea utópica en la que se presume que detrás de cada H.·.Mas.·. hay
un ser Ilum.·. y esta falsa idea, incluso en algunas ocasiones se revela al
interior de nuestros TTal.·., cuando de forma errónea nuestro ego nos lleva a
pesar que efectivamente somos especiales, sumergiéndonos en una lógica cruel en
la que nos olvidamos de nuestra condición humana, en la que, según Dostoievski,
no es posible atribuirle el calificativo de “humano” sin que en ella exista una
constante tensión entre el bien y el mal. Para el autor “el único camino
posible hacia el bien consiste en un doloroso y sufrido tránsito a través del
mal”, hecho que seguramente cada uno de nos otros experimenta en su
cotidianidad, cuando la aparición de pensamientos y sensaciones que moralmente
consideramos malvados hacen parte de nuestro día a día, es por esto que sólo un
juicioso ejercicio de autorreconocimiento y de aceptación de nuestra condición
humana y por ende transitoria, se convierte en el insumo fundamental para la
construcción de juicios morales que se alejen de preceptos excluyentes y se
enfoquen en el ser humano, sólo así podremos contribuir al Tall.·. de nuestra
Pied.·.Br.·..
El carácter de un Mas.·.
se alimenta de la interacción con su colectivo, los HH.·. se convierten en
acompañantes y guías durante el camino hacia la L.·. de Or.·., es por esto que
debemos dominar nuestro impulso humano de compararnos o establecer competencias
con ellos, teniendo en cuenta que la naturaleza de nuestro proceso es personal.
Entre nosotros no deben existir rivalidades y mucho menos juicios de valor,
dado que es parte de nuestra misión el ser constructores, y la edificación del
Tem.·. depende del aporte mancomunado mediado por un trato Fr.·. que fomente el
cultivo de nuestras talentos y potencialidades.
En este contexto es
claro que la moral permite establecer pautas de comportamiento, pero en caso de
ser mal entendida puede llevarnos a enjuiciar al prójimo, especialmente a
nuestros HH.·., estos comportamientos aparecen cuando nos dejamos llevar por el
imperativo categórico y rechazamos todo aquello que es ajeno a nuestro
conocimiento o consideramos extraño, es precisamente en este punto en el que
nuestro aprendizaje y conocimiento de los Sim.·. nos debe conducir a obrar
acertadamente, liberándonos de preceptos que condicionen nuestro actuar, para
de esta forma ser justos en nuestras apreciaciones, entendiendo que nuestros
principios de L.·.I.·.F.·. nos deben acercar a en la práctica a la máxima de
Voltaire que reza “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi
vida tu derecho a expresarlo”.
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| Guernica, Pablo Ruiz Picasso Museo Reina Sofia Madrid |
Para cerrar sólo me
queda decir que, desde un punto de vista muy personal, la idea del bien puede
ser abstracta y en ocasiones sobredimensionada, nuestra condición finita nos
impide comprender en su totalidad un concepto que nos sobrepasa, pero la
búsqueda constante y la apropiación de los Sim.·. nos permitirá obrar con
justicia y equidad, tanto en Log.·. como en el mundo profano. Probablemente
nunca alcancemos el bien, dado que este se encuentra instalado en la utopía y
como diría Joan Carles Mélich “Hombres y mujeres no podemos cruzar –como
humanos– las puertas del paraíso y liberarnos del sufrimiento. A lo sumo,
siempre nos quedamos en el umbral. Además habría que desconfiar de los que
dicen haberlo alcanzado y que, por si fuera poco, han regresado para mostrarnos
el camino. Las prácticas y las políticas totalitarias se construyen en base a
un «paraíso encontrado», a un final de trayecto. Los seres humanos estamos
privados, como humanos, de tal acceso. Podemos anhelar el paraíso, esto es
humano, pero no alcanzarlo. Cruzar las puertas del paraíso supondría terminar
con la ambigüedad humana, con la amenaza de lo inhumano, pero esto significaría,
al mismo tiempo, que dejaríamos de ser humanos”.
Es mi palabra.
CAAH:.
A:.M:.
CAAH:.
A:.M:.
miércoles, 20 de abril de 2016
Los pilares del templo
Hace poco se hablaba
en los medios de comunicación sobre el papel de la masonería en la sociedad
moderna y el periodista se cuestionaba sobre la vigencia de un método antiguo
en la sociedad moderna.
¿Sería adaptable a lo
moderno? ¿La masonería es un método anacrónico? ¿Los jóvenes de hoy podrían
pretender ser masones?
![]() |
| Mujer frente al espejo Pablo Picasso Museo arte moderno New York |
El origen humanista y
social de la masonería apunta hacia un abordaje particular del conocimiento y
de los modelos estructurales de pensamiento que ponen al ser humano y a su
dinámica social en el primer plano de estudio y de intervención, siendo la
transformación personal de cada uno de sus miembros el paso fundamental para el
cambio colectivo.
Mucho se habla
entonces, del método masónico y de su manera singular de operar, permeando el
modo en el que nos apropiamos de los conceptos y la manera en que los
aprovechamos en bien de la construcción de nuevas propuestas de desarrollo. No
obstante y aunque el conocimiento es evolutivo y dinámico, el método masónico
continua insistiendo en una forma de aprendizaje basada en la interpretación de
símbolos y rituales que persisten en el tiempo y que evocan tiempos pasados y
misteriosos.
Por su parte, el aprendizaje
es una construcción, en su mayoría consiente, en torno a situaciones del mundo
que nos lleva a elaborar ideas de la realidad a través de representaciones,
haciendo uso de las habilidades del pensamiento. Estas representaciones son los
conceptos que elaboramos o replicamos y que permiten configurar modelos desde
los cuales interpretamos, explicamos, predecimos, evaluamos, escribimos y
creamos nuevo conocimiento para interactuar en contextos sociales y naturales.
En este aspecto
debemos tener en cuenta que el conocimiento es amplio y que la profundización
en ciertos aspectos y ciertas ramas de la ciencia es inevitable. Por lo tanto
cada uno de los iniciados en un universo de saberes, experiencias y vivencias
que hace que la estrategia metodológica deba ser flexible y adaptable a las
personas y sus contextos.
Ahora bien, la
controversia crece cuando se habla del tipo de acompañamiento a los iniciados
en su proceso. Desde el punto de vista didáctico hay tres componentes
planteados por Chevallard que conforman un triángulo donde, en los polos están
situados: el saber, el maestro y el aprendiz y en su centro se ubica el
conocimiento, siendo este, el resultado de la interacción de sus tres
componentes fundamentales. El papel de cada uno es definitivo para llegar a un
proceso de desarrollo cognitivo que pueda ser operativo en la realidad, pero
¿Cuál de los tres es el más importante? Teniendo en cuenta que 1. El saber
puede ser tan complejo o tan simple que el aprendiz podría confundir el camino
a su abordaje 2. El maestro puede influir de diversas maneras sobre el proceso
de aprendizaje y puede sesgar el descubrimiento de lo esencial y 3. El aprendiz
podría iniciar su formación sobre bases poco estructuradas y en ocasiones
erróneas.
He aquí el secreto de
un método antiguo en una sociedad moderna.
La masonería ha
explorado diversas formas de dinamizar este triángulo, común otras formas de
aprendizaje, y ha intentado crear un camino hacia la transformación del saber
en conocimiento colectivo, útil para la propuesta de desarrollo que trae
implícito un método poco neutral en aspectos políticos, sociales y de acción
para un mejor futuro.
El papel del maestro
masón en esta estrategia de aprendizaje del conocimiento está enfocado en
coadyuvar en el proceso de apropiación de la simbología como medio de
racionalizar los fenómenos humanos y su impacto en el contexto propio y grupal,
siendo determinante en el fortalecimiento de las columnas.
El grado de maestro
implica responsabilidades inherentes a su mismo nombre, ya que denota el
dominio de algunos conceptos, ideas, técnicas, destrezas, que le hacen un
referente dentro de los demás hermanos del taller. Podría decirse que debe
convertirse en un modelo y un ejemplo al cual seguir, lo cual no solo obliga al
conocimiento, si no a un profundo compromiso de perfeccionamiento continuo, de
exploración de sus capacidades, de autorreflexión y de desarrollo personal.
Aunque se llama
maestro y aunque este cerca al calor de oriente, seguirá aprendiendo hasta el
final.
Por su parte el compañero,
seguro de haber transitado a conciencia el primer escalón, traza su camino y se
ayuda de las herramientas simbólicas que le fueron confiadas, siendo un
valiente peregrino hacia la luz de la
verdad; no obstante aun sus pies son tiernos y podría herirse tratando de
develar su verdadero propósito. Aunque pule con ímpetu la piedra brutal y la
moldea sin cesar, este caminante aún necesita una brújula que determine su
mejor opción de ruta.
![]() |
| Las tres gracias Pedro Pablo Rubens Museo del Prado |
El aprendiz camina
entre tinieblas y aunque vio la luz al iniciarse, esta se tornó difusa, la
bruma cubre entre velos la verdad haciendo que la luz de oriente sea apenas una
pobre antorcha sofocada, sus pasos titubeantes apenas son el preludio de la fuerte
marcha que será su paso futuro por la logia. Camina con determinación pero sin
rumbo, sin vela y sin norte; necesita ayuda entre los símbolos y los ritos
ancestrales que están por todos lados.
Aun con su
determinación, el aprendiz se podría perder en el camino.
El aprendiz camina
dando tumbos luego de su renacimiento de Deméter o Isis, lleva consigo el
mallete y el cincel seguro de que podrá hacerse victorioso en la búsqueda de la
verdad. En ocasiones un extraño lo acompaña, pero poco se fija en él, parece un
viajero que atraviesa el mundo lleno de recuerdos y de herramientas que encuentra en sus viajes. Un día ambos
encuentran una luz a la cual seguir, es pequeña y lejana, pero poco a poco se
torna más grande, tanto que hasta calienta sus corazones y sus espíritus, es un
maestro con la porción de luz que logro tomar de oriente.
Es alguien confiable
a quien seguir.
Más adelante hay más
luces, son más maestros que también viajan buscando nuevos horizontes, nuevas
luces, nuevos tonos y nuevos encuentros.
La masonería sigue
vigente porque su método está vivo, porque está hecho de manos y de corazones
que por momentos de afinan y vibran en un mismo acorde, ese momento es el
encuentro en logia, el encuentro con el secreto masónico.
¿Lo descubriste?
Es mi palabra
GGC
M:.M:.
GGC
M:.M:.
lunes, 28 de marzo de 2016
domingo, 27 de marzo de 2016
Conócete a ti mismo
Antes
de iniciar quisiera presentar excusas a mis QQ.·.HH.·., dado que el tono que
empleo en el presente Tr.·.Arq.·. es un poco personal, sin embargo, considero
que este tema es precisamente el que amerita una mayor conexión con el ser que
habita en mí, por eso me tomaré algunas libertades que no me había tomado en
mis anteriores TTr.·..
Hace casi un año fui acompañado por un ser a quien en ese momento denominé Virgilio, a través de un viaje largo y Sil.·., pero tal y como dice uno de mis autores favoritos (Haruki Murakami), a quien citaré en repetidas ocasiones “Por muy lejos que uno vaya, jamás puede huir de sí mismo” hecho que se ha reafirmado a lo largo de estos meses de Tr.·. en Log.·., en los que proceso de Pul.·. mi Pied.·.Br.·. se ha visto marcado por un constante choque entre mi condición profana y mi nuevo rol como Ap.·.Mas.·., debo confesar que no ha sido fácil, especialmente en lo relacionado con el Sil.·. del Ap.·., el cual se asemeja a ese Cin.·. que contribuye al Tall.·. de la Pied.·. convirtiéndose en una constante desde el momento mismo de la In.·. y que en un principio puede llegar a ser un fastidio para el ser profano que inicia en los misterios del Sim.·.Mas.·..

Para el Apr.·. el Sil.·. cuesta e incluso duele, especialmente en ese animal indomable que habita en nuestro interior, a quien llamaré ego; dominar los pensamientos y guardarlos en el interior, cuando estos pugnan por salir no es una tarea sencilla, en especial cuando se tocan temas sobre los que crees tener conocimiento, o cuando se interrumpen conversaciones de las que no puedes participar por no contar con el Gr.·. y el Con.·. necesarios. Vivir en penumbras y sentir que la luz te es negada, pero, además, aceptar que así debe ser, es uno de los desafíos que mayor esfuerzo me ha costado durante este tiempo, sin embargo, apropiando nuevamente las palabras del autor mencionado “Las heridas emocionales son el precio que todos tenemos que pagar para ser independientes”, y es precisamente ese ego el que nos esclaviza y nos encierra en una prisión de oscuridad disfrazada de autoalabanzas, motivo más que suficiente para trabajar de manera constante por domesticarlo y hacerlo dócil.
El Sil.·. absoluto es la primera y más grande lección del Apr.·. Mas.·.; al congregarnos en Log.·. debemos estar dispuestos a escuchar las enseñanzas del V.·.M.·. y su cuadro de Of.·., en especial del Seg.·.Vig.·. quien es responsable de acompañar Frat.·. al neófito durante su primer trayecto el cual consiste en conocerse a sí mismo, y que al mismo tiempo se convierte en un reto que acompañará al Apr.·. durante su camino hacia la L.·. de Or.·., máxime teniendo en cuenta que somos seres de condición cambiante y en constante proceso de transformación, hecho que nos convierte en eternos Apr.·.; según Murakami, “Todo está interrelacionado, con la complejidad de un rompecabezas tridimensional. En el que la verdad no siempre es real y la realidad no siempre es verdadera”, y el Sil.·. se constituye en el puente que nos permitirá algún día contar con el discernimiento para enfrentar al verdadero conocimiento y hacer un buen uso de él, teniendo siempre en cuenta, que de nada sirve si no es usado en función del Prog.·. de la Hum.·..
![]() |
| El pensador, de Auguste Rodin,Museo Rodin,París |
Sólo me resta decir que “es importante para todos en nuestra condición de Mas.·., recordar que somos dueños de lo que callamos, y que la palabra pronunciada puede tener efectos multiplicadores o divisores; esta realidad nos debe hacer conscientes de la gran responsabilidad que implica ser agentes transformadores de la sociedad”.
Es mi
palabra.
CAAH
A:.M:.
CAAH
A:.M:.
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