jueves, 16 de abril de 2020

Reflexiones en tiempos de Pandemia


La humanidad ha evolucionado a fuerza de drásticos cambios, de catástrofes, de guerras y de pandemias; somos el producto de la fortaleza de los que han sobrevivido en otros tiempos y otros lugares; hemos vencido a lo largo de una historia no siempre contada, las vicisitudes del solo hecho de existir, de habitar el mundo en medio de la negrura y el vacío del espacio infinito.
Este es un momento especialmente particular en nuestra historia, es el momento en que una pandemia pone en jaque a la humanidad y al orden social al que le llamamos civilización.

Y es precisamente en el punto de máximo desarrollo tecnológico de nuestra historia, en el momento en que los derechos de los seres por diversos que sean o parezcan se pretende reconocer, en el periodo en el que nuevos frentes científicos y filosóficos irrumpen en las realidades de los nuevos habitantes de la tierra; en el momento de mayor conectividad, en el del planeta de los medios de comunicación y las redes sociales, en el momento culmen de la humanidad como especie.
Nighthawks
Edward Hopper
Art Institute of Chicago
Hace solo cuatro meses surgió el primer brote del nuevo virus, semanas después ya se había identificado toda su cadena de ARN, algo impensado e imposible hace apenas 20 años.
Inmediatamente la noticia se supo en todo el mundo, porque ahora todo está a un click de una pantalla intuitiva con millares de pixeles y de lúmenes, que produce imágenes en alta definición.

Hoy tenemos aplicaciones móviles de seguimiento en vivo del número de infectados, muertes, curvas de comportamiento de la pandemia en tiempo real y predictores que se actualizan con la lluvia de datos que se producen desde Huwan hasta Los angeles y desde Islandia hasta nueva Zelanda.

La humanidad no es la misma que hace 10 años, y estamos seguros que no será la misma después de esta coyuntura.

Este enemigo no se puede ver con un microscopio, incluso para algunos científicos no se considera un ser vivo, ya que no es más que una serie de proteínas organizadas y perfectamente acopladas para invadir otras formas de vida.

Es diminuto y hasta despreciable a los ojos de una raza dominante, pero poderoso, ya que es capaz, por el solo hecho de existir y pasar de unos a otros, de poner a tambalear nuestra forma de vida, nuestros sistemas inmunes, el precioso andamiaje económico de los poderosos de oriente y occidente, nuestro sistema de creencias y sobre todo nuestros tan apreciados futuros próximos y lejanos, nuestros sueños, ¿nuestras prospectivas, nuestras certezas.

¿Cómo enfrentar un enemigo que no entendemos?, ¿Cómo enfrentar contingencias en el mundo donde casi todo tiene solución?, ¿Cómo transformar los hábitos y las maneras de tratar al otro?

En este momento de urgencia debemos hacer un alto y pensar en nuevas formas de enfrentar lo invisible, y no hablo del virus, hablo de la indiferencia, del egoísmo, de la falta de consciencia de que otros existen conmigo, de que los demás sufren, de que los muertos no so n solo cifras, que son personas con familia, que la pasada navidad ni se imaginaban que iban a pasar a la historia como pasaron los muertos de Auschwitz, o de Normandía, o para no ir muy lejos, los de la gabarra o los de las delicias. Hemos seguido la pandemia desde lejos, como si la guerra que se libra en los hospitales fuera ajena, como si el virus solo atacara a los otros y no a nosotros.

Q:.H:. debemos seguir reflexionando en medio del confinamiento, por ahora debemos pensar en la sociedad de la post pandemia, ser positivos y creer que la humanidad podría volver los ojos a sus prioridades más íntimas, al amor, la solidaridad y al servicio.

Es mi palabra.

GGC
M:.M:.

martes, 14 de abril de 2020

Los retos de la F.·.M.·. durante la expansión del coronavirus SARS-CoV-2 o covid - 19


  
En las últimas semanas hemos contemplado que la humanidad enfrenta un brote de coronavirus que nos ha dejado un considerable número de fallecidos. Para frenar esta situación la mayoría de los jefes de estado del mundo han impuesto diversas modalidades de aislamiento. Colombia no es la excepción, desde el 25 de marzo y hasta el 26 de abril de 2020 (posiblemente esta medida se prolongue), por orden del Presidente de la República emitida en el marco del estado de emergencia económica, social y ecológica , la mayoría de la población se resguardó en sus hogares, salvo el personal esencial para el desarrollo de actividades relacionadas con la salud; servicios funerarios; adquisición de artículos de primera necesidad; asistencia de niños, adolescentes, adultos mayores de 70 años y enfermos con tratamientos especiales, entre otros.

Las cifras no son alentadoras. Hasta el 19 de marzo de 2020, 230.000 personas estaban infectadas y más de 9.300 murieron . Si bien el mundo ha tenido noticia de otros virus como la gripa española (1918 y 1919, 50 millones de muertes), la gripa asiática (1957, 2 millones de personas fallecidas), la gripa de Hong Kong (1969, un millón de muertos), cólera (1961, 1971 y 1991, entre 21.000 y 143.000 fallecimientos), la gripa porcina o H1N1 (2009 y 2010, 18.500 personas murieron) y el ébola (2014 y 2016, 11.000 muertes); la velocidad con la que se propaga esta cepa y su comportamiento inconsistente  alertan a diferentes autoridades.

Ofelia
John Everett Millais
Museo Tate Britain London

Las consecuencias de esta catástrofe plantean, a mi modo de ver, un reto para los fr.·. m.·., descubrir las enseñanzas que entrañan el aislamiento y la enfermedad propiamente dicha.

Varios saberes se extraen de este momento. (i) El reconocimiento del dolor del otro, para nadie es un secreto que el confinamiento puso en evidencia profundas desigualdades económicas que permiten que un selecto grupo de la sociedad, con múltiples comodidades y los elementos de primera necesidad, se resguarde en sus casas; pero también ha mostrado a miles de personas, que sin contar con los artículos necesarios para garantizar su existencia y la de su prole, deben salir a las calles y ponerse en riesgo para buscarlos. Simplemente estaban ahí, pero el día a día, al menos en mi caso, los invisibilizaba, o por lo menos no los apreciaba con las proporciones y magnitudes que tiene a las autoridades estatales, organizaciones y privados sin ánimo de lucro construyendo estrategias para socorrerlos. (ii) La sociedad necesita urgentes cambios socio económicos y políticos: modificar las políticas públicas de salud, empleo, demografía (recordemos que para la sociedad colombiana una persona que devenga $450.000 mensuales tiene un “trabajo formal”), el manejo de recursos públicos (En el Cauca parece que una lata de atún cuesta $19.000) y tributaria. Pero la respuesta no puede ser la adopción de tesis abolicionistas, no podemos acabar con la Ley 100 de 1993, ni desmantelar a la DIAN ; lo que deben mutar son los pilares de esas instituciones. (iii) El individualismo en exceso, como una de las características determinantes de la sociedad del siglo XXI y de la política misma, es una ideología obsoleta. Esta enfermedad nos demostró que nuestro bienestar depende de las condiciones de nuestros congéneres y que resulta necesario construir relaciones más sanas con nuestro entorno (la naturaleza) , que la acumulación de la riqueza es una práctica grosera, que la vida debe pesar más que los intereses económicos, que el agua debe estar a disposición de todos los seres humanos y no monopolizada por las grandes empresas; pero más importante aún, que nuestros hábitos de consumo (bienes, servicios; útiles e inútiles) definen e inciden en el bienestar de la sociedad.


Es mi palabra


JMR
Com.·. Mas.·.

[1] 17 de marzo de 2020.

[2] Según la Revista de Salud Pública de la Universidad Nacional. Recuperado de file:///Users/JMR/Downloads/85789-459255-1-PB.pdf.
[3] Una de las hipótesis iniciales era que los efectos más nocivos del virus se presentaban en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas preexistentes, empero, ha cobrado la vida de niños y jóvenes sanos.
[5] Ello porque una de las hipótesis sobre el origen del virus se relaciona con el consumo de murciélagos y pangolines.

lunes, 13 de abril de 2020

El principio



Un día cualquiera, todo cambió, sin previo aviso, sin permitir planear nada para asumir el cambio, con la única certeza de estar viviendo este momento como si fuera el último y una energía colectiva de tristeza se sintió casi de manera inmediata en los alrededores, en todos los lugares; y fue así, como si nada, como si no existiera un pasada ni un futuro, se apoderó de mi una sensación, como una pequeña bola de miedo que subía y bajaba de mi estómago hasta mi garganta y sin dejarme dormir, casi sin permitirme respirar.
Lograba cerrar los ojos y dormir con la esperanza de despertar y que ya no estuviera allí.
Siendo consciente que esa bolita tenía el control, me senté una tarde cualquiera a “observar” los sonidos, los colores, los aromas, definitivamente “estaba conectándome” ¿cómo re-conocer qué era lo realmente importante, en este momento de rapidez cambiante?
Con los sonidos y colores de las aves, llegaron algunas risas de aquellos que amo, algunas voces de aliento y mucha necesidad de tener el valor para confrontar aquella bolita, ese miedo que no podría ser más que una solicitud mía de escucharme….era mi “niña interior” que tocaba la puerta de la reconciliación.
Y si, llegó y le permití pasar y aunque suene un poco medio loco y completamente extraño, estoy aprendiendo a escucharla y entre las dos construimos estrategias de supervivencia, planeamos viajes, discursos, trabajos, encuentros, infinidad de deseos, que en minutos pierden validez, muchas veces lloro y ella me consuela haciéndome notar que cada día que pasa desde que nos conocimos, ha sido mejor…….


Adam und Eva
Alberto Durero
Museo del Prado , Madrid
Varios años atrás, tenía sueños que incluían un lugar que me brindara protección y solo en este momento, es que puedo reconocer que estoy en ese lugar, pareciera como si hubiera preparado este sitio para este momento, con mi corazón rodeado de azul y verde, con provisión de alimentos que la tierra me regala, llenos de amor y sanos.
Quisiera que mi familia estuviera acá conmigo, pero parece ser que parte de la protección para este momento histórico, era estar dónde estamos, la tierra me eligió para tenerme aislada encontrando nuestra conexión y la ruta que me llevará a servir a quien lo necesite desde los dones que me han sido entregados, que posiblemente estoy descubriendo en este momento.
Mi niña no se va, ya tenemos un lugar tranquilo donde las dos podemos pasar felices, a veces nostálgicas y a veces de cualquier forma y la mayoría de las veces con las sabias palabras y abrazos de ella.
Es increíble descubrir, que desde el momento que llegué a este lugar, he vivido toda mi vida con mucho más de lo que necesito; es curios como sentir tan cerca la posibilidad de perder todo lo que se ama, es el mayor impulso para querer tenerlo y abrazarlo y cuidarlo, cuando tantas veces se ha tenido cerca y ni una mirada de gratitud se ha brindado.
Sucedió entonces que un día, estaba sentada mirando el cielo azul, sintonizada en la onda de tristeza universal, como esperando que llegara la muerte…fue cuando permití, no sé por qué (posiblemente estoy descubriendo que soy buena compañía), que la niña que vino a visitarme se quedara conmigo y entendí, que aquel momento del final aún no ha llegado, que no era momento de la des-esperanza, que entre todos podemos darnos palabras de aliento, sonreír, conectarnos; entendí que el problema no es morir, el problema es no vivir y acá estamos muchos aún, afrontando con honor lo que nos toca y si,  cómo escribió Baudelaire «¡Es hora de embriagarse! Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, embriagaos; ¡embriagaos sin cesar! De vino, de poesía o de virtud, como os plazca», para elevar la frecuencia 432 grados y sintonizarnos con la felicidad, con los altibajos que esto trae, además.
Acá sigo, esperanzada en que llegue otro día más para abrir mis ojos y sentir si hemos movilizado otra onda,  la de la esperanza y encontrar que esta experiencia individual se ha convertido en la experiencia colectiva más importante del universo.
Finalmente, solo dos palabras: Aceptación y Resiliencia.

Es mi palabra.
LBL
Ap.·.Mas.·.

lunes, 17 de febrero de 2020

La educación en el capitalismo del siglo XXI (1)


El incansable propósito del ser humano por progresar, mejorando su nivel de vida en todos los aspectos, desde lo conceptual hasta lo procedimental, pasando por el inevitable tránsito de la razón y la aplicabilidad de saberes; se ha transformado en el motor de un mundo en constante cambio. Desde la revolución industrial y la consolidación de las grandes potencias occidentales postmodernas, se suscitó una necesidad creciente de optimización de recursos y de mejoramiento de procesos tendientes a la potenciación de la productividad y al crecimiento económico como fuente de progreso y de monopolización del poder político (Gimeno sacristan, 2001).

La educación por su parte, ha sido objeto de constantes cambios dependiendo de las necesidades propias de cada civilización y ha servido como instrumento de control y de regulación de las sociedades sin importar su evolución, contexto social o su momento histórico.

A finales del siglo XIX, se propuso implementar un nuevo modelo económico basado en la planeación, organización y mecanización de los medios de producción de la época, convirtiéndose en el precursor de la administración y el diseño industrial. Su método se basaba en mejorar las condiciones del patrono y el trabajador con el fin de aumentar la producción, en vista de la creciente aparición de tecnologías aplicadas al sector industrial y las constantes dificultades asociadas al factor humano y la mano de obra. Fue aquel modelo, en donde las ciencias positivas se fueron infiltrando en las más íntimas relaciones del ser humano, el que se quiso aplicar a todos los aspectos de una sociedad basada en las oportunidades, el mercado y el comercio desmedido, mezclado con la búsqueda de un poder político absoluto.

Las relaciones humanas y sociales son complejas, cambiantes y dinámicas, ya que dependen de la intensa variabilidad biológica, cultural y conductual de cada comunidad y de cada individuo. La posibilidad de incluir estas características en un modelo de rígido con un marco positivista, donde los métodos son estándares de calidad y los resultados son medidos por estadísticas de producción, no es lógicamente viable.

A mediados del siglo XX el avance de la industria y del modelo económico capitalista, dio paso a una tendencia social basada en el desarrollo de los medios de producción en masa y a la simplificación de la relación entre los individuos y su entorno, de modo que el monopolio de la información y de los destinos colectivos, este garantizado.


Marilyn Monroe
Andy Warhol 1967

Con un panorama sombrío para la educación basada en el humanismo, surgieron corrientes políticas que adoptaron la tecnología educativa como método de diseño de nuevos currículos, donde el instruccionismo era lo general y la diversidad cada vez perdía más terreno frente a la estandarización de las ideas y los procedimientos.

Los parámetros de medición de la calidad de la educación tomaron un tinte netamente productivo donde la racionalidad humana, la sensibilidad y los factores sociales y culturales perdieron toda validez. El proceso formativo toma un rumbo predecible, donde las categorías del ser humano se reducen al control  de un modelo reduccionista propio de la industria de las masas y las producción en serie (Atehortúa, 2012).

En las décadas posteriores a la segunda guerra mundial, surgió un grupo de pensadores y filósofos dedicados a la reflexión del ser humano como potencia principal en el proceso de cambio y evolución de las condiciones sociales que se relacionan con el desarrollo de las sociedades, incorporando conceptos tales como la justicia social y la explotación del potencial humano determinado y expresado por la capacidades individuales y colectivas. 

En una interpretación más humana de la técnica se propone al hombre como actor fundamental del progreso teniendo en sus manos la dirección del progreso técnico y ve en éste, la posibilidad de la libertad subjetiva: exoneración del trabajo físico, eliminación de riesgos, marco más amplios entre medios alternativos, ampliación del ámbito de conducta y la posibilidad de darle un sentido a la historia.

La educación, como proceso inherente a la evolución de la sociedad humana, ha transitado por un sin fin de estrategias en busca de ser un factor determinante en la relación entre los individuos y el medio en el cual subsisten y se desarrollan. Este proceso requiere de la apropiación, por parte de los profesores, de diversos modelos teóricos, que de alguna manera, conduzcan sus esfuerzos y permitan que la práctica de la labor docente tenga un marco confiable basado en teorías y postulados que evolucionan al igual que las necesidades de los modelos socio-culturales.

GGC
M:.M:.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Perspectivas para el cambio


La cortina se ha elevado dejando pasar la luz que con un delicado calor me recibe tras un largo camino, sendas que al atravesarlas me han impregnado de la maravillosa esencia de su aroma dejando marcas en una obra de la cual apenas se conocen sus primeros trazos. 

Es una búsqueda que a veces implica renuncias, otras más implican asumir las transformaciones internas para hacer de la prédica y del deseo un arte de la coherencia y la práctica. Algunas vías insisten en el silencio, la austeridad, la palabra cuidadosa y la visión amplia del amor desmedido, otras nos hacen escoger la pasión, la fuerza de las ideas y el impulso irrefrenable de nuestra voluntad hasta alcanzar el mundo de la belleza y desatascar la felicidad, buscando darle paso a la comprensión afectuosa de lo que vamos siendo y de nuestra influencia sobre aquello que nos rodea.

No obstante, la senda se ilumina solo hasta donde nuestros pies traspasan el umbral de la penumbra, en adelante continua al margen de cualquier visión consiente, aquel horizonte inhóspito será el siguiente paso en un camino personal que no exige derrumbar grandes paradigmas, ni desentrañar antiguos símbolos, ni demostrar algún tipo de poder, ni actos heroicos de placeres desconocidos. Lejos de las técnicas exóticas y pintadas de misterios, sólo hay que observar, aceptar y actuar con sencillez, arriesgarse a vivir con la plenitud de nuestros sentidos y dejar que las maravillas impresionen nuestra retina cada día.
Peña bonita
Valinore

Tomar la decisión de estar en una vía de conocimiento es poder ver que la vida es cotidiana, es ahora, es en este instante. Es admirar la belleza y la bondad de caras nuevas, es abrir el corazón a la luz de una mañana que aún podemos percibir, es saborear el afecto de las almas que nos acompañan y nos llevan de la mano en algunos tramos y saber que nuestra existencia es un regalo de una naturaleza generosa. El camino de búsqueda interior es estar dispuesto e inocente para sonreír y maravillarse por lo que nos sucede hoy. No hay otro poder más grande, no hay otra fuerza mayor, no hay un mejor éxito que la vida que vivimos: maravillosa porque estamos vivos, magnífica porque es única, amorosa porque estamos con otros, espiritual porque nos une, preciosa porque es la nuestra.

En la vía del conocimiento, lo simple no puede ser indiferente a los otros y es con la decisión y apuesta diaria por lo sencillo que se conoce la libertad.

Ninguno de los viajes íntimos y esotéricos pueden tener fin ni arribar a puertos seguros; sufren de las mismas seducciones de poder, de la inocencia o del delirio de las sociedades. Cualquier navegante de sí mismo requiere de tantas brújulas como dosis de intuición, porque en cada atajo encontrará resguardadas de la luz las deficiencias que lo hacen débil y que a veces se confunden con verdades absolutas, sobre todo cuando se aventuran desde donde las ceremonias rompen con lo cotidiano.

Los caminos hacia lo desconocido rompen el escudo de la indiferencia, hacen de nuestros pasos cinceladas de esperanza y retumban en los ecos de la incapacidad como vibrantes campanadas de luz y determinación, dar un paso más cuando las apuestas están en contra, hace que la constancia se fragüe y se endurezca hasta constituirse en la espada de un guerrero tan capacitado como sensible, tan competente para combatir en las batallas de la omisión como hábil a la hora de demostrar sus emociones.

Rondar el camino propio hacia el interior oscila entre momentos de introspección y aquellos en que se arraiga la vocación profunda por el deambular en un mundo vestido de ideales, guerras y propósitos. Por eso, el equilibrio entre mirar hacia adentro y mirar hacia afuera es parte de la mezcla mágica del caldero del alquimista y del aprendizaje de sí mismo.
Es dentro de cada cual, dando un paso tras otro en el laberinto de nuestra existencia donde hallamos la manera de percibir lo infinitamente pequeño de nuestro mundo o las pequeñeces infinitamente importantes de las que se compone. 
El bosque
Valinore

Tal vez no es lo uno o lo otro sino lo uno y lo otro para disfrutar la propia encarnación y darse el lujo de abrir y cerrar los ojos, de ver y no ver, de creer y no creer, de amar y seguir amando, de dar y recibir, de soñar y construir, de escuchar y de decir, de compartir y darle una nueva vuelta al mundo.

Los nuevos caminos exigen pasos renovados que dejen en el suelo huellas bien dibujadas, pasos que perduren en el tiempo y la distancia, marcas indelebles de un transcurrir de pasión y entrega, pasos que nos recuerden la fuerza del espíritu y la belleza de saber modelarlo.

GGC
M:.M:.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Querida Hermana


Nunca me imaginé escribir estás líneas, para esta despedida, te encantaba que escribiera y eras la que más celebrabas mis trabajos, pero jamás creí llegarlo hacer para este motivo tan doloroso, que embarga todo nuestro ser..
Fuiste una mujer con una energía maravillosa, eras luz para el mundo, ibas danzando por la vida tocando almas a tu paso, siempre tuviste, a su tiempo, una sabia palabra, un sabio consejo, una palabra de aliento, un hombro en el cual recostarse, unos brazos para abrazar, unas manos para ayudar, tu cumplías fielmente ese juramento de ayudar de manera desinteresada y comprometida a la humanidad, antes que recibir, dabas, antes que hablar, escuchabas, antes que ser comprendida, comprendías.
Fuiste maestra de muchos; no solo de tus alumnos, a los que les dejaste grandes enseñanzas de Derecho, les enseñaste lo más importante, ser profesionales que aporten y ayuden a la sociedad.
En tu grado de maestría, enfocaste el servicio a las personas. En mi caso personal, llegaste a mi vida cuando me encontraba en medio de tinieblas, cuando me sentía sola y sin esperanza; me enseñaste que la felicidad no era solo un sueño, que la felicidad se construía todos los días, con todas las pequeñas cosas que hacemos a diario, que teníamos que tomar decisiones porque si no lo hacíamos, la vida lo hacía por nosotros, que veníamos a este mundo a ser felices y que lo demás llegaba por añadidura, que podía rehacer la vida en cualquier momento, danzar por el mundo, que si eras feliz podías tocar y ayudar a muchas más personas, empezando por mi hijo y mi familia. Cuando no tuve fe y la esperanza estaba perdida, tú me la diste, con tu carisma, con tus sabios consejos, partiendo no desde los libros, sino desde tu experiencia personal.

Siempre me decías: “Hermanita mira yo ya viví eso, yo ya pasé por ahí, deja fluir, todo esto hace parte del proceso …”.  
Eras una mujer tan familiar, amabas tanto a tu familia; a tus hijos a tu madre y a tus hermanos, todo el tiempo me compartías de ellos, me los mencionaste tanto, que hoy estoy convencida de que somos un solo hilo, un solo tejido que todos somos uno.
Amabas tanto a la familia y eras un ejemplo para ello que, en nuestra amistad, prontamente llegaste a conformar lazos tan cercanos y tan fraternos con todos los míos, desde mi padre al cual siempre respetaste y admiraste desde sus diferencias hasta quien hoy es mi esposo; a mi hermana que tanto te amaba y que todo el tiempo buscaba de ti; mis hijos y mi sobrino, que siempre te esperaban para jugar contigo. 
Compartimos nuestro escenario profesional, fuiste nuestra coach de familias en los planes de gobierno corporativo y familias empresarias por todo el país, tuvimos la fortuna de viajar juntas y después de que entrabas con esa fuerza y esa energía a recomponer y facilitar los procesos para reconducir las empresas y a las familias empresarias, ya nadie al interior volvía a ser igual, tal como lo dijo mi socio, perdimos no solo a una profesional comprometida, organizada, seria, dispuesta y honesta, sino a una amiga que en poco tiempo llegó a ser entrañable.
Me enseñaste que la edad no la dice la cédula, si no el corazón y me ayudaste a vivir con un corazón joven y feliz, viviendo día a día, paso a paso, tenías completamente claro que la vida se extinguía en cualquier momento y que cuando partieras hacia el Oriente Eterno no querías llegar con deudas o pendientes, así que viviste todos los días como si fuera el último.
Hoy sé que Dios te recibió con los brazos abiertos, que descansas en el regazo de Jesús, y que el Cielo hoy se regocija, puesto que recibió a un JUSTO, que tu afán y cansancio ya no están, que todo ya reposa en Él. 

Pero como duele tu ausencia, que vacío tan enorme, que pérdida tan grande para los que quedamos aquí, DUELE, DUELE MUCHO. 
Solo me queda decirte que te nos adelantaste, pero estoy convencida que pronto nos encontraremos y que ESNEDA GONZALEZ VALENCIA no murió, no está en estos despojos mortales que ahora despedimos, quedas en el corazón de cada uno de nosotros.

Tu ejemplo, tus enseñanzas, tus abrazos, tu compañía y tu palabra de fe, de alegría y de felicidad nos habitarán por siempre.

Te amaremos eternamente.

DLGM

M:.M:.

martes, 23 de julio de 2019

Postdata


Los cargos en logia son una representación del templo, del método masónico y de la sutil dinámica de roles de los que está construida la masonería. Tesoreros, guarda templos, vigilantes o venerables maestros, son representaciones metafóricas de la vida del mundo y del cambio, certeza evolutiva por excelencia.
Un cargo en la orden podría ser visto desde diferentes ópticas, responsabilidades que se asumen, dignidades que se ostentan, obligaciones ineludibles, vocaciones inexploradas o requisitos sin trascendencia, cada cual lo vive como deba teniendo en cuenta su historia, su momento, su relación con el ambiente o su motivación. Sin embargo, algo es casi estable, y es la sensación inicial de querer cumplir, de llevar a cabo aquello para lo se fue elegido o designado, sin embargo, aquello que nos alienta el día de la posesión, podría diluirse por los caudales de la cotidianidad y de lo que ha sido.
Una pregunta fundamental de la vida y de la historia de las personas es ¿Por qué unos insisten y otros desisten?, o dicho mejor ¿Por qué algunos conservan la llama del compromiso y la motivación y otros dejan que mengüe, incluso hasta su extinción?
Se deberían abordar algunos aspectos que podrían ser importantes en una reflexión como esta.
Guernica
Pablo Picasso
1937
Museo Reina Sofía
El primero podría explorar el concepto que cada cual tenga de los se le ha encomendado, así como su idea de lo que la masonería es o podría ofrecerle en sentido de bienestar. Podría ser esta la génesis de los difíciles momentos personales cuando se cree estar en el lugar equivocado, o, por el contrario, en el sitio y momento justos de se deseaba, pero donde existe algo que no encaja del todo. Los cambios conceptuales se constituyen en un reto para las instituciones educativas, donde se pretende que los estudiantes evolucionen y tengan conceptos más científicos, más complejos, o más ajustados a la realidad de su contexto; no obstante ¿La masonería pretende cambiar los conceptos de sus iniciados, sobre si misma?
El segundo aspecto tiene que ver con las emociones, más en una método dramático y vivencial como la masonería, que busca por medio de símbolos llegar a lo más profundo del ser sensorial y hacer que reflexione, entre otras cosas por sus sentimientos, su mesura al expresar ideas y la delicada línea entre dar un consejo amistoso o criticar sin piedad. Sentirse a gusto, acogido, respetado, valorado y reconocido son dimensiones que construyen el mundo de las emociones y que logran poner en el consiente o el inconsciente aquel motor que llamamos motivación, una fuerza que impulsa la acción. ¿La masonería explora de manera consiente e intencionada las emociones que enciende en sus miembros?
El siguiente aspecto se refiere a las relaciones entre los hermanos, y es que cuando se ha aceptado ser masón, se ha adoptado un nuevo grupo humano con sus características particulares y diversas; y se debería entender que la base de la fraternidad es el servicio, es decir, estar ahí para cuando se ofrezca y doblegar sus intereses personales por unos colectivos de manera diáfana y sin pretensiones. Solo los seres libres y que flotan por el mundo como iguales, podrían tomar la decisión de servir a otro y de ofrecer su ser conceptual y emocional a otros sin reparo. ¿Es la masonería el espacio de la hermandad? ¿Realmente se es libre de amar?
Existen otros aspectos que podrían ser explorados como el contexto social, el momento político, el uso o no de la tecnología, el autoconocimiento y la autogestión, la coherencia, la ética y en general factores que influyen en las relaciones intelectuales, emocionales o relacionales de los masones.
QH en vuestros grados salientes y entrantes, continuemos construyendo un espacio justo, fraterno y equilibrado donde reine la lógica de en los discursos, la calidez en las palabras y la fuerza de las ideas.

 Es mi palabra

GGC
M:.M:. Resp:. Log:.1545 Jaques de molay
Or:. pereira