jueves, 18 de agosto de 2022

Convicciones circunstanciales después del Solsticio II

El misterio del solsticio, ayer y hoy, enseña y lleva a buscar la transformación del estado dialéctico de la propia existencia para pasar del estado natural del pensamiento a el estado divino original. Si bien de la vida dialéctica no puede uno escaparse, es imposible que sea de otra forma, el heroísmo de la vida dialéctica está ahí para purificar el fuego impuro, para hacer al hombre sabio, es decir moral y justo, para desarrollar en él una inteligencia infinita y una sabiduría ilimitada.

Pero ¿Cómo hallar esta incógnita ecuación del universo que todos los hombres y mujeres por naturaleza buscan?, ¿Cómo ascender el camino dialectico y entronizarse en el reino del espíritu?, ¿Cómo actuar sí somos, sí como humano soy imprevisible, inesperado y constituido de fuerzas y debilidades al mismo tiempo? Encuentro que para hacer este aprendizaje han existido muchos modos, maneras y caminos y al final todos se resumen en lo que el símbolo como ideal, representa y concibe. Hay que tocar fondo en el estado de la Nigredo Alquímica; es decir, tomar conciencia de la separación espiritual a la que está sometida la materia  corporal y seguidamente rebotar hacia la luz de la Conciencia Universal mediante el Albedo, es decir el renacimiento y la introspección. Entiendo que no se trata de disfrazar o convertir la misteriosa realidad exterior en conciencia interior; sino en volver a trenzar con hebras nuevas la Red de Indra que se esconde como leyenda en el mundo arcaico del subconsciente. Esto se ha dicho en nuestra tradición masónica y hermética de muchos modos y en muchas lenguas: Superar la sombra, atravesar la noche oscura del alma, confrontar lo inconsciente negativo, animal y depredador, perder el ego, invertir el magnetismo del inconsciente. El objetivo es saber, entender y comprender que la materialidad del universo, está animada y se mueve bajo la forma de un gusano que se arrastra, de un pájaro que vuela o de un humano que camina. El objetivo es anular el error del pasado de forma paulatina, progresiva y sistemática, transfigurando cada error evolutivo mediante la construcción del nuevo templo del hombre original, integrándome al campo de fuerza, al Egregor racional y libre de mujeres y hombres justos y buenos, participando del nuevo proceso del hombre vital, demoliendo la antigua casa, construyendo sobre el templo del Yo y suprimiendo toda culpa escondida en la mente inconsciente, descubriendo al maestro tejedor que habita y es la mente.

¿Qué buscar entonces sí el pensamiento, que está dentro de nosotros es la divinidad que da forma a nuestros destinos? Hay que buscar, meditar y reflexionar la instrucción sobre el nuevo tipo hombre y la esencia de la nueva vida. La enseñanza, la perfección vital, la comunión con los hermanos y seres de todos los tiempos pues no hay judío ni griego, ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer como dijo Pablo de Tarso. Hay que buscar mantener y transferir la antigua tradición mágica y mistérica de la verdadera comunidad de los aprendices e iniciados de acoger el espíritu de la renovación para manifestar todas las virtudes, sintonizar con los dones divinos o solares producidos por la conciencia del universo, la mente de la materia, el espíritu de las cosas.

Amanecer en los andes
Alejandro Obregón


Se que todo está a disposición de quién edifica unido en la cadena de la fraternidad para ser recogido. Dirigir el nuevo espíritu al Cenit de la libertad, la igualdad y la fraternidad universal mientras se supera el nadir de la vida dialéctica. Este ascenso, exige permanecer en la vigilia de la atención, en la lucha cotidiana que debe librarse para construir un mundo justo, libre y prospero que fundado en verdades arquetípicas universales de todos los tiempos continúe la obra del maestro Fundidor del fuego del Esplendor Hiram Abiff;  quién se regenera en todo tiempo siendo el dios Adonis muerto; Pitágoras proscrito; Osiris asesinado; la diosa muerte que muere por los nuevos nacimientos; Orfeo despedazado, Jesús Crucificado; Giordano Bruno condenado y ejecutado o  Jacques de Molay traicionado y quemado.

Estuve leyendo y meditando, muchos menos de lo que hubiese querido, por las circunstancias de la vida profana y una pregunta seguía inquietando espíritu ¿Cómo hacer este renacimiento solsticial sí a menudo es posible que vea sólo en el símbolo, en los símbolos, alusiones éticas o enseñanzas morales? Pues entendiendo que más que esto, los símbolos son la Luz Solar Blanca que se descompone en un color diferente en cada alma; y que para hacerlo debe ir acompañado del silencio, virtud fundacional del iniciado. ¿Por qué el silencio? A decir de Maestro Carlyle, el Silencio es el elemento en que se plasman las grandes cosas para salir a la larga a la luz meridiana de la vida completamente moldeada y majestuosa. ¿Por qué en silencio? porque hablar es muy a menudo el arte de ocultar los pensamientos. Hablar es el modo de suspender y sofocar la reflexión y la razón. Porque el habla es medio temporal y el silencio es un viaje eterno.

Por esto el silencio es el eterno deber del hombre iniciado. Con el silencio el alma se aísla de los sentidos, acalla sus pasiones, se contempla a sí misma y se transfigura en los símbolos. Con el silencio el alma atrae aquello que secretamente alberga, por ello no atraemos lo que deseamos sino lo que somos. Es por esto que el símbolo que es una encarnación y revelación del infinito, asimilado en silencio se funde en lo finito, para hacerse visible y cognoscible y guiarnos a todos. El hombre vive, trabaja y existe en y por medio de símbolos. La palabra, la lengua, los números, las ideas, los conceptos, las imágenes o las representaciones son símbolos que nos hacen dichosos o desventurados. Así, los símbolos están ahí para que el hombre se revele a sí mismo mientras los descubre. Descubrirse a sí mismo es vivir una vida poderosa, sabia y serena. De tal manera, que siendo guiados a través de símbolos todo lo que el hombre hace es la visible encarnación de su pensamiento; sus acciones provienen de las ideas o semillas que contempla, y estas a su vez, crean las circunstancias en las que vive. Los actos del hombre, son la revelación de la fuerza mística que le otorga el evangelio de la libertad, tan real como simbólico. El pensamiento y la acción son los carceleros del destino o los ángeles de la libertad.

La polisemia inagotable de los símbolos, comunican un significado manifiesto y latente, aparente y oculto más allá de la moda del pensamiento de cada época, siglo o era. Es decir, el simbolismo es permanente, es un acto intencional de la conciencia y se funda en la esencia de la cosa en sí, que por su naturaleza es incomunicable. Sin embargo, su interpretación es diferente en cada época y para cada hombre, es producto de la exaltación de las virtudes individuales y sociales que experimenta interiormente el ser espiritual de cada hombre. Estos, los símbolos como el dios Sol o la diosa madre, abren las puertas de la comprensión de verdades que se ocultan en las formas. Así tal y como escribe James Alllen ahí reside la absoluta y justa Gran Ley: que la vida del hombre ha sido ordenada con justicia, que todas las experiencias pasadas, buenas o malas son el resultado equitativo de la acción de su ser poco evolucionado aún, pero en constante progreso hacia su perfección.

De esta forma todo hombre es más que cuerpo y alma, es el Logos que continúa derramando vida por todo el universo crucificado en la cruz de la Materia. De tal suerte que,  instruidos por el héroe del mito solar, por Mitra, Horus, Freyr, Bacio, Adonis, Jesús, Huetsilopochtli o el maestro De molay, después de haber nacido de la virgen cósmica en la materia, estamos convocados a renacer en la primavera, donde reside el germen fecundante de la vida y del espíritu, atravesando las etapas del sendero: purificación, iluminación, y unión; vigilando el pensar, el sentir y el actuar, identificándonos con la vida y no con las formas, convirtiéndonos en un niño “si no os hacéis como niños, no entrareis en…”, vendiendo los bienes del ego que cautivan a nuestro corazón, viviendo como el héroe solar que habiendo nacido una y otra vez en la caverna platónica, mística y virginal debe salir a lo largo de su vida para acercarse a los peligros y tinieblas, a la ignorancia y la injusticia, a la pobreza y a la carencia y poder así fortalecerse en sabiduría y poder hasta que alcance la segunda iniciación, el bautismo de espíritu, el camino hacia Jerusalén, el baño de fuego, el descenso a los infiernos de la soledad y el abandono, la muerte en la cruz; es decir, hasta que logre hallar la justicia oculta que gobierna la vida; conducirse por el orden y no el caos; pulir la piedra bruta; progresar en el conocimiento humano que es la esencia de la búsqueda masónica; trabajar en el perfeccionamiento moral y espiritual, individual y colectivo; en el poder y no la debilidad, en la libertad, igualdad y fraternidad, en el sacrifico por la humanidad como lo hicieran Querzalcoalt, Mitra, Baco, Dionysos, Baldur, Bal/sab, Esculapio, Jaciento, Mardue, Jesús, Bel Merodac, Buda o los grandes Maestros.

Acepto que al igual que la luna atravesamos fases de vacío para ser llenados nuevamente. Somos iniciados inspirados en la espiritualidad de una regla y en la libertad de pensar para unir lo disperso de la sociedad, para desarrollar el individuo que nos constituye y la comunidad que nos alberga, para integrar la reflexión en la acción social. Estamos aquí para emanciparnos juntos; para entender que no hay dogma o consigna que se deba imponer; para hacer el esfuerzo de construir el edificio de las propias convicciones, para construir templos que se eleven con la luz inconformista, revolucionaria y permanente de la dignidad de la persona humana; para rechazar los extremismos, los fanatismos y las injusticias, para no retroceder ante el sacrifico por los demás, para poder realizar el anhelo del corazón humano: ser la voluntad del Ser, la conciencia del universo. 

Es mi palabra queridos hermanos.

JAMM

Convicciones circunstanciales después del Solsticio I

Los objetos cambian de apariencia para aquel que se halla en camino. Entiendo que el recorrido de iniciación es intraducible e inexplicable, que solo puede ser entendido en primera persona porque el secreto al que se inicia no es un conocimiento del misterio en sí; sino la experiencia de la búsqueda de la propia humanidad en sí mismo donde el Yo y no el Ego fragmentado, es lo relevante. Para esto, recorreré en esta plancha el camino de la mano de ideas ya expresadas desde antiguo, meditadas y repensadas por mí. 

Mostraré lo que veo a mis hermanos humanos y no pudiendo decirlo de otra manera porque soy mis ideas. George Martín y Njördur Njardvik, grandes Maestres coinciden en expresar que en la Logia, los objetos simbólicos son como puntos de referencia en un paisaje masónico que no es familiar en el mundo profano. El Ritual es nuestra guía para descubrir nuestro camino en el laberinto misterioso de nuestra realidad interior, que puede ser usada según nuestra voluntad: conciencia, plenitud de ser, alma, palabra suprema. Así, Francmasonería Mixta no es un nuevo culto pero si una filosofía humanista que trabaja sobre el terreno humano y social. La orden masónica mixta internacional Le Droit Humain, propone la paz entre los pueblos de toda la tierra, la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. 

Estos son los preceptos de la Francmasonería Mixta que enseña la Justicia, la Tolerancia y la Solidaridad. ¿Pero cómo llegar a esto? Desde el alba de las civilizaciones, los seres humanos hemos encontrado al observar en el mundo circundante astros que han servido de respuesta anímica a nuestras inquietudes míticas, mágicas, religiosas, filosóficas o científicas. Entre esos astros, han sobresalido por su visibilidad, proximidad y evidentes efectos, reales o imaginarios en nuestra vida material y psicológica: el sol, la luna, el cielo, los astros, el fuego o las constelaciones. En la antigüedad, descubrió la humanidad que estos astros circulaban de manera regular y que su movimiento tenía repercusión en la manera en cómo las cosas se desarrollaban aquí en la tierra: me refiero a las siembras, las cosechas, la subida de las mareas, el clima o hasta en los humores del cuerpo. Por ello o con ello, el hombre creó un dominio particular de saberes y creencias, diseñó rituales y ceremoniales privados, descubrió dogmas y estableció tradiciones dogmáticas; en definitiva construyó un secreto arte hermético que le acercaba ciertas influencias cósmicas de astros como el sol, la luna u otros planetas mediante ritos, ceremonias, imágenes y prácticas que no podían ser públicas en templos. 

De estos astros, quién ocupó un lugar preponderante fue el sol considerado de manera antropomórfica y animista el dios sol, un dios Henoteista (es decir, que existía y compartía su poder con otros dioses mayores y menores) también llamado según las culturas hermanas de la época: Shamash en Babilonia; Suria en la India; Orus, Ra y Amon, Atum-Ra en Egipto; Utu para los Sumerios; Apolo y Helios en Grecia, Febo o Sol Invictus en Roma; Inti para los Incas; Kinich AHau para los Mayas; Xué para nuestros hermanos muiscas; Tonahtiuh o Huitzilopochtli para los mexícas; Lug para los Celtas, Balder para los Vikingos; Saulé para los Bálticos; Adytia o Surya en la India; Amaterasu para los Sintoistas; Kren o Kran para los Selkam de tierra del fuego entre Argentina y Chile; Tamazight o Magec para los antiguos bereberes que habitaron las islas canarias y Tenerife. En estas y cientos de otras muchas civilizaciones y culturas pasadas establecidas desde el Neolítico, el Sol ha sido fuente de calor, luz, vida, energía, esencia del bien, etc; 

Estas consideraciones históricas dieron origen a cultos mistéricos e iniciáticos que veían al Sol actuando por ciclos en la tierra y en la vida; y también como reflejo de la divinidad viviente pero en el mundo material; diferenciándolo de otros ciclos establecidos por el hombre mediante la economía, la política y la cultura. Así, el ser humano ha adorado a la naturaleza y sus agentes internos y externos como dioses; convirtiendo esta adoración en fuente de todos los sistemas teológicos, en una religión universal que es la expresión de las mismas verdades arquetípicas pero vestida con diferentes ropas.
Sembrador a la puesta del sol
Vincent Van Gogh
 Kröller-Müller museum



Se entendió entonces que el Sol, el mismo dios con diferentes nombres, establecía ciclos naturales de verano o invierno a partir de los cuales la tierra daba sus frutos y la vida florecía o la misma tierra madre, se silenciaba para fermentar la semilla. En este sentido se fue asociando con eventos que beneficiaban al ser humano como la agricultura, la navegación, el dinero o la circularidad del tiempo. Por ello, también se relacionó al Sol con la esencia del bien, la regeneración o la transmutación de la vida por el fuego en cada uno de los momentos cuando cambiaban sus periodos estacionales, también llamados “puertas solsticiales” ya que indicaban salidas de tiempos y nuevos destinos para los hombres y la tierra. 

El dios Sol, fuerza y principio de vida, fuego eterno que brilla en los cielos, es visto entonces como un “alma inteligente” que se distribuye por todas partes del cosmos siendo la fuente de la vida del hombre y la fuerza que anima toda la materia. Así, meditado este fenómeno vital, esta alma distribuida en una gran variedad de cuerpos organizados es la inteligencia distribuida del mundo, de la sustancia divina a través de la cual la energía se manifiesta; razón por la cual se le convierte en objeto de culto mediante fiestas religiosas y espirituales. 

En estas ceremonias rituales se le desveló y adoró junto a otras deidades mediante símbolos, metempsicosis y palabras. Estos cultos solsticiales celebrados anual, semestral o trimestralmente según el recorrido en 12 meses, palacios o signos zodiacales al dios Sol y los dioses particulares, divinidades intermedias o planetas astrales, indujo a ver al Verano como una puerta de entrada al infierno o a la vida de los hombres y al invierno como la puerta también de acceso a su contrario y complemento, puertas que han sido conocidas culturalmente como la fiesta del solsticio; la edad de oro de Kronia o Kronos o Vestalia en honor a la Diosa Vesta o Tierra y a las vírgenes Vestales; la Rosa Blanca Rosacruz; el festival de Midsommar del comienzo de la vida plena; la evocación Janí dios de la fertilidad y la suerte; el Astrofest o celebración de los astros y la primavera; el Inti Raymi o regreso del Sol; el recibimiento de San Juan el bautista; el círculo de Stonehenge; el anuncio de San Juan el Evangelista; las velas escarlatas Scarlet Sails ; el paso de Giza; el baño de sol de Chichén Itzá; la luz del gran Jaguar o Tikal o el paso del dios de las dos caras por las puertas solsticiales, Jano. 

Estas celebraciones llamadas todas solsticiales, consagran y conmemoran la primavera de la vida, la fuerza alquímica redentora del Espíritu universal o la fiesta de Jesús el Cristo enseñan que se nace en cada invierno, se desarrolla y crece en cada primavera, y se alcanza la plenitud en cada Verano; un ciclo en el que se toma la gran iniciativa y la dirección absoluta de la vida. Esta alegoría solsticial se fundada en la historia de Hiram Abiff, arquitecto del mito solar y guía de la evolución del alma humana. El mito de Abiff, es visto desde afuera por muchos como una exposición pintoresca de una realidad, pero no deja de contener una verdad que solo puede ser interpretada por iniciados, es decir por aprendices virtuosos bajo la tutela de un Maestro del misterio. 

Este contiene realidades no accesibles por la razón de los antiguos misterios ocultos y secretos del espíritu universal: el logos eterno, el dios sol, el Cristo, el Iniciado, el Héroe, dl Arquitecto, el principio oculto tras la leyenda, la alegoría y el mito que son en nuestra perspectiva masónica la memoria de las diferentes tendencias filosóficas y religiosas de la humanidad. De esta forma, la leyenda solsticial se transmitió con ceremonias de iniciación simbólicas en la antigüedad y se fueron creando secretos ocultos que con el tiempo fueron conocidos con el nombre de misterios. Estos existían al margen de la adoración popular que se nutría de letra muerta y de las vacías formas de las ceremonias esotéricas celebradas por no iniciados. Así, esta sabiduría antigua ha sobrevivido al paso del tiempo, los misterios se representaban bajo la dirección de los grandes Iniciados dirigidos por los Epoptai o dioses encarnados, reyes o avatares divinos que comunicaban toda la sabiduría simbólicamente, dando forma así a una ciencia sagrada que contenía los secretos de construcción del universo y de la finalidad de la vida humana, de la naturaleza de todas las cosas tal y como son en sí. Así lo enseñaba el Hierofante que conocía los misterios solsticiales de Eleusis porque los heredó del primer Logos, del primer Arché, la primera Phisys conocida.

Es mi palabra 

JAMM

jueves, 12 de mayo de 2022

La federación Nacional OMMI presente y futuro

 El futuro hace parte de las fugaces visiones de los hombres y de las sociedades. Es una idea, una metáfora, un camino difuminado que vemos perderse entre los velos de la imaginación.

Hablar del futuro de alguien o de algo es solo una especulación, un prospecto de vaticinio que tiene tintes emocionales con una gran carga de deseos y sentimientos.

El Jardín de las delicias
El Bosco, Museo Nacional del Prado, Madrid


Las ciencias creadas por la humanidad apuntan a tener opciones seguras en diferentes aspectos, la comodidad de una proyección en aras de mejorar la calidad de los horizontes, es una apuesta a la que todos queremos ir, pero que no tiene estrategias infalibles o fórmulas mágicas que aseguren que los conceptos presupuestados se cumplan como una regla de la matemática, la cual incluso, podría llegar a ser tan relativa como la misma existencia.

Hoy nos enfrentamos a una época acelerada, digital, virtual e impersonal, una época de pandemias, de aislamiento social, de movilizaciones ciudadanas violentas y de violencia de estado, una época donde los vientos de guerra y la amenaza nuclear dejaron de ser ficción.

Los masones transitamos en la modernidad de un presente dinámico que varía según las tendencias económicas, las ideologías políticas polarizadas y un ambiente de globalización, donde las fronteras geográficas se mantienen, pero las humanas son cada vez menos claras.

Hacemos parte de un futuro diseñado en el siglo XX , que no se parece en nada a los seres vestidos con atuendos brillantes , con antenas en la cabeza y con poderes telequineticos que mostraban las películas de los años 50 y 60. Por el contrario, en nuestro flamante siglo XXI, encontramos al interior de las logias a unas personas vestidas de color oscuro, con bandas, mandiles, caduceos, espadas, velas, candelabros y finos lenguajes, más acorde con el siglo XVIII,  que con la época de la red mundial de información y la volatilidad de las tradiciones.

No obstante, nuestro trabajo basado en la ritualista y la simbología continua tan vigente hoy, como tres siglos atrás, es una cuestión de evolución y de adaptación, las mismas que han garantizado la supremacía de la especie humana y que nos han tocado por características innatas, aunque cada vez mejor aplicadas a los retos de la modernidad.

Nuestro futuro como método y estrategia, se ve cimentado en la riqueza de una tradición iniciática que tiene múltiples orígenes y que comparte conceptos con el desarrollo de la civilización contemporánea y su interacción con los diversos entornos en los cuales se aplica. Pero ese futuro depende en gran medida de un presente bien aprovechado y de nuestra capacidad de transformación, dando forma a una propuesta de trabajo simbólico aplicado a las condiciones reales y actuales de los miembros de la orden, así como a la realidad social y mundial que nos envuelve.

Los trabajos masónicos deben conservar su gran fortaleza simbólica y nuestros rituales deben ser el complemento de la ejecución profana, donde el espíritu humanista cultivado en logia, se expresa como una sinfonía de saberes, sentires y acciones en torno al progreso de los seres humanos, incluidos nuestros propios hermanos.

La época actual exige la versatilidad de las ideas y la innovación de las relaciones.

Somos el resultado de un crisol de conocimientos, de un sin fin de promesas y de un número infinito de palabras, que no son más que la expresión de la necesidad constante de los seres humanos por trabajar juntos entorno al calor de la confianza, de la fraternidad y de los ideales comunes.

 

Nuestra orden, hoy en día es el futuro de la masonería tradicional, nuestra propuesta de inclusión social, de género y de libre pensamiento, la laicidad con respeto y tolerancia, así como nuestra tendencia fraterna, hacen juego con la heterogenicidad de los métodos de la civilización actual. Nuestro presente cambiante y modulado debe ser la fortaleza donde se cimentan las bases de aquel futuro incierto, pero con buenas perspectivas.

 

La francmasonería moderna exige un presente digno de su pasado.

Nuestra orden debe continuar en un ascenso en búsqueda de la verdad y de un mundo más justo, más humano, más libre y más tolerante con las diferencias de cada cual. Tenemos un futuro por construir, donde las piedras pulidas van a ser acomodadas, no por las llanas y los palustres de los obreros calificados, sino por las hábiles manos de seres que evolucionan con el cambio y que se adaptan permanentemente a su entorno.

 

Es mi Palabra GGC

miércoles, 13 de abril de 2022

El ara y su simbolismo

 

Cuando nos iniciamos en la Masonería e ingresamos al taller, algo sorprendidos, analizamos su simbolismo, aquello que nos impactó, realizamos nuestro primer trabajo, un trazado en el que plasmamos ese paso a paso, recordamos el impacto que tuvo en nuestros sentidos, emociones y racionalidad, observamos e interpretamos desde el silencio lo que representa. El H:. Experto nos explica, la marcha, saludo y toques; algo confundidos pensamos en aquellos viajes ruidosos y tormentosos que en su momento nos aclaran. Entonces ya finalizando llegamos allí, al Ara, cerca de Oriente a juramentarnos.

¿Entonces que es el ARA, o que representa?

La Parábola del comerciante
Rembrandt
Gemäldegalerie, Berlin


En logia, está representada mediante una figura prismática que lleva en lo alto un triángulo con tres luces, cuyas caras miran hacia el Occidente, el Sur y el Norte respectivamente, es el símbolo de lo invisible por excelencia, representa la eternidad, lo secreto, lo misterioso, lo desconocido y en general, a las fuerzas ocultas que existen en el universo, cuando el iniciado realiza su promesa de honor, se retira de allí como una persona nueva.

Tiene un alto valor e importancia simbólica, espacio sagrado en el que se prestan los más solemnes juramentos de lealtad a la logia y su constitución, como manifestación visible de una energía invisible y trascendente. Sentir espiritual de nuestro corazón, hemos aceptado nuestros compromisos internos y hemos prometido cumplirlos y llevarlos a cabo, es comprender que cada vez que pasamos junto a él, estamos dando una muestra de respeto al símbolo y a todo aquello que representa,

El ALTAR DE LOS JURAMENTOS, al que también se le da el nombre de Ara, viene del latín ARA o ARAUS, vocablos que en términos castizos se traducen como ALTAR o PIEDRA DE LOS SACRIFICIOS; en Astronomía, se conoce como sinónimo de la Constelación Austral, bajo el Signo de Escorpión; además de que en la Mitología también se conoce como símbolo del FUEGO y del SOL,  se eleva desde los cuadros blancos y negros del pavimento de la logia, los que simbolizan la dualidad emergente de los pares de opuestos. sobre los que el iniciado debe desarrollar su existencia, manteniéndose equidistante de ellos, sin exaltarse ante los éxitos, ni hundirse ante las desventuras.

Dentro del Ara Masónica podemos encontrar diversos objetos que cumplen un propósito meramente simbólico y que tienen como objetivo llevar a los masones y masonas a un estado de espiritualidad en el que los trabajos de una logia puedan estar efectivamente abiertos. La luz eterna que debe estar encendida antes de abrir los trabajos, la constitución del Derecho Humano, una Escuadra y el Compás, que como sabemos constituyen las Tres Grandes Luces de la Masonería.

El hombre es una tríada, y pertenece simultáneamente al reino biológico, al psicológico y al social.

Podemos considerar la Logia como un micro cosmos, el Ara debe entenderse como un punto que constantemente se repite en el universo, y que debe ser el lugar sagrado para para la introspección de sí mismo, la observación de sus propias cualidades y defectos.

 

LA ESCUADRA

La Escuadra, como Símbolo Masónico es tan antigua como la misma Masonería, pero su uso en las Artes Gráficas se remonta hasta la Edad Media, puesto que fue adoptada desde entonces por nuestros Hermanos Albañiles en esa época.

Es un instrumento compuesto por dos líneas que se unen formando un ángulo recto de imprescindible necesidad en el arte de la construcción, al obtenerse de la unión del nivel (igualdad) y la plomada (rectitud) es una herramienta perfecta como simbolismo de rectitud, equidad, justicia y virtud, contiene lecciones científicas, y muy elevadas enseñanzas Morales, por cuyo motivo se le considera también, como uno de los instrumentos alegóricos indispensables para lograr propagar gráficamente los conocimientos Masónicos, que se imparten en todas las Logias, puesto que sus trabajos deben desarrollarse, bajo la más estricta Discreción.

El ángulo recto, formado por la Escuadra, es el emblema de la estabilidad y aparente inflexibilidad de las leyes físicas. Los dos lados que concurren a definirlo se encuentran a distancia angular de 90 grados, que corresponde a la cuarta parte de la circunferencia.

Es un elemento que tiene diferentes significados dependiendo del tema que estemos abordando, del lugar que ocupe en el templo y del sistema masónico en el que estemos trabajando. Pero en términos generales, dentro de un Ara, la escuadra representa el aspecto terrenal del hombre. Además de los deberes morales y la rectitud.

El Aprendiz Masón usa la Escuadra como su único y adecuado Signo, tomando en consideración que a cada paso que da, la va marcando en su camino, con el fin de no desviarse jamás en su marcha hacia la Verdad y la Perfección, puesto que puede tomar senderos escabrosos, que puedan retardar o interrumpir su feliz viaje, sin duda le proporcionará la satisfacción de haber cumplido con sus Deberes, como persona de bien, y como Masón o Masona dentro y fuera de la Logia, puesto que a eso se refieren las enseñanzas, contenidas en la interpretación que se le atribuye a la MARCHA DEL APRENDIZ MASÓN, desde el momento de iniciada entre las Columnas del Templo, hasta alcanzar el Ara de los juramentos, lo que indica, que sólo con Seguridad y Firmeza, debe principiar a dar sus primeros pasos, por el camino de la Virtud, hasta que su misión haya terminado.

 

EL COMPAS

Es la tercera de las Luces inanimadas del Templo; es el símbolo que representa nuestra institución que abarca a todos los HH y HHA:. del mundo, del Amor Fraternal, del Amor a la Humanidad sin excepciones ni exclusiones.

El Compas se coloca sobre la constitución, abierto en 45 grados, con el vértice hacia el Oriente. La punta que hace centro representa, simbólicamente al hermano, y el círculo que encierra la otra punta, representa el campo de acción sin límites, en que este H o Ha:. irradiara la Luz, principios morales, intelectuales y masónicos. Debemos emplearlo en la construcción de nuestras obras, que asegura Belleza, Estabilidad y perfección. Símbolos de virtud, que es la medida de la vida y conducta de los masones y masonas.

El compás tiene un significado en conjunto con la escuadra y dependiendo del grado en el que se encuentre trabajando la logia, estos irán cambiando de posición. De tal manera que se dé a entender que mientras más alto sea el grado, más se avanza en el dominio de las pasiones y lo terrenal.

En nuestra iniciación Masónica, la V. Ma. nos indicó, que debíamos guiar nuestros pasos con la regularidad y precisión que el compás nos señala.

La Escuadra y el Compas, nos hacen comprender, el camino que debemos seguir en nuestros estudios, investigación y comportamiento, este binomio, ornamenta nuestro Escudo Masónico.

La Constitución, la Escuadra y el Compas, son las luces de una Logia, y su presencia hace JUSTOS los trabajos, nuestra misión como Sociedad Masónica, es impartir sus teorías, por medio de conceptos muy elevados, mediante los sistemas SIMBÓLICO y FILOSÓFICO, y enseñanzas MORALES, FILOSÓFICAS y CIENTÍFICAS.

 Es mi palabra

WAMA

M:.M:.

martes, 5 de abril de 2022

Cruzadas del siglo XXI


De Vietnam a Ucrania
Mural Palermo- Buenos Aires
Argentina 


Estamos asistiendo a uno de los momentos más aciagos de la historia reciente de la humanidad, un momento en que las herramientas simbólicas parecen no tener eco, los ruidos de la guerra ahogan las fraguas y los malletes, y la desesperanza invade los templos milenarios de los maestros masones. Acaso ¿El delta luminoso ha menguado su luz?, ¿Será posible que las herramientas simbólicas se hayan roto ante nuestros ojos?

El cambio climático, producto de una depredadora sed de capital y poder, ha venido cambiando nuestro ambiente a pasos agigantados, la crisis alimentaria global da cuenta de un proceso casi imparable y autodestructivo donde el aire caliente y contaminado inunda cada célula, cada rincón del cuerpo, cada mutación, cada pensamiento.

Derivada de la crisis climática surgió una pandemia, que en menos de un mes sumió a la humanidad en la incertidumbre, en el terror de ver pasar la muerte por la ventana y de respirarla en cada bocanada de aire, una infección feroz que todo lo infiltra y que todo lo toca. Vimos los muertos en contenedores fríos apilados en Europa, en Asia, en América del norte, presenciamos las calles vacías en nuestras ciudades y los supermercados alojando uno que otro paquete, esperando a alguien que por fin desocupara el ultimo anaquel.

No obstante, en aquel horizonte oscuro, una luz de esperanza nos dio buenas nuevas, y la misma tecnología que ha calentado la tierra y que derrite los polos, nos dio una manera de vencer a ese enemigo antiguo y recurrente, aquel que es imposible de eliminar y que se reproduce y evoluciona a velocidades inimaginables, un virus. Parecía que estábamos salvados y que nos reconciliábamos con la existencia, que las tasas de mortalidad volverían a caer y que la sobrepoblación seguiría su rumbo catastrófico.

La vacuna relámpago y la carrera biológica puso en la pista a las grandes potencias del mundo, ¿Pfizer o Sputnik?, ¿Sinovac o Janssen?, ¿acaso la guerra fría no era cosa del pasado, acaso el muro de Berlín no había caído en el 89?

Guerra, ¿quién diría Guerra en el siglo XXI?, sería impensable después de una pandemia, o eso dirían en algún magazín light de algún noticiero de las 7 de la noche.

Guerra, sí.

La guerra inicio otra vez, así como un virus infiltra los inermes ADN de sus víctimas, así como la capa de ozono sucumbe ante la polución, así como los corazones se endurecen y se acostumbran a las bombas y a los helicópteros artillados, así como los portaaviones rompen las olas del mediterráneo, el mar báltico y el mar negro, igual que siempre, la guerra ha vuelto.

Alguien dirá: nuestro país ha estado en guerra por décadas, o sufrimos más por la pandemia en Colombia porque somos un país con profundas desigualdades o, si, hemos contaminado el rio Bogotá borrándole la historia de los conquistadores españoles que fueron de los primeros en teñirlo de rojo.

Sí, es cierto, lo local es el reflejo de lo global.

Pero ahora estamos en peligro todos, todos como especie, incluso siendo depredadores, invasores y devastadores de planetas, no deberíamos desaparecer así no más.

Hoy debemos tomar como arma, la razon, como escudo la tolerancia, y como arenga, la necesidad de que hombre y mujeres marchen juntos en búsqueda de un ideal común: La paz, el bienestar colectivo y la construcción de sociedades justas, lejos de la vanidad, la ignorancia y el fanatismo.

Pero ¿Cómo hacer frente a enemigos tan temerarios?

The Warrior
Jean Michel Basquiat
1982

Nos queda la Fé, o la íntima persuasión de la conciencia fundada en la razón y el estudio de la naturaleza de las cosas y del espíritu humano. No una fe ciega, no una fe imposible, sino una fe de la bondad, una fe que no vamos a encontrar en ídolos políticos trepados en atriles o tarimas, ni en mesías cargados de dólares y de balas de mortero. Una fe que nace de las personas buenas y que aún creen que podemos lograr algo que nos salve de la hecatombe.

La misma fe que nos llevó a convencernos de que el dialogo era la única forma de abordar el paro nacional, la misma que nos permitió pensar en colectivo cuando nos vacunaron en la pandemia, la misma que nos hace pensar que aun somos merecedores de este mundo y de sus maravillas.

Nos queda la esperanza o la perspectiva futura del bien, el presentimiento de la recompensa, basada en la ley del equilibrio universal; pues, así como tras de la noche viene el día y tras de la tempestad viene la calma, así después de los dolores que algunas veces nos aquejan, debemos creer que vendrán días de calma y bienestar, en que nuestro espíritu reposará.

Pero es una esperanza firme, aquella que nos alienta a pensar que los que ayudan a los refugiados en la frontera de Polonia, lo hacen por amor al otro, por empatía con el sufrimiento. La esperanza de una nueva Colombia donde el hambre sea historia de un pasado difuso y que la equidad en todos los aspectos de la sociedad sea una visión calara del futuro.

Y nos queda el amor fraterno, o la sensación indefinible que brota del alma a la sola idea del sufrimiento, que nos impulsa a consolar el infortunio, sin premeditación, sin condiciones y sin el intento de la recompensa. Es el abandono del orgullo y de la vanidad, que a veces se esconden entre las campañas sociales por los pobres y desvalidos buscando reconocimiento o dadivas entre los desprevenidos.

Es una fraternidad de corazón, un sentir por el otro, genuino, autentico, con la consiente sensación de amor entre iguales, que están en diferentes situaciones de la vida.

Fe, esperanza y amor fraterno es lo que gritan los maestros del compás y la escuadra.

De la luz eterna del amor sincero por el otro y del solido mallete de los obreros de la verdad y la razón.

Es mi Palabra

G:.G:.C:.

 

M:.M:.

domingo, 27 de marzo de 2022

El símbolo del Mandil

 

“Sólo sabemos lo que recordamos, aquello de lo que tenemos memoria”

 


Dicen las antiguas tradiciones Del Rito Escoces Antiguo y aceptado que en la iniciación, al recibir el Mandil se hace levantar al aprendiz, se le abraza y se le da por primera vez el título de hermano, y se le ciñe el mandil diciendo:

“Recibid este mandil, distintivo del Masón, más honroso que todas las decoraciones humanas, porque simboliza el trabajo, que es el primer deber del hombre y la fuente de todos los bienes, el que os da derecho a sentaros entre nosotros, y sin el cual nunca debéis estar en la Logia”.

Buscando entre letras, el significado hermético e iniciático de las anteriores palabras, encuentro que el recibimiento del Mandil hunde sus raíces en las antiguas tradiciones que nos constituyen en occidente. Encuentro entonces que, por ejemplo, para los judíos, la Torá que es la instrucción, doctrina, enseñanza o ley de Moisés revelada y divina; para los cristianos esta misma instrucción se denomina Pentateuco y son los 5 primeros libros de la biblia: Génesis, éxodo, Levíticos, Números y Deuteronomio conocidos en Hebreo como Jamishá

Jumshey Torá o Tanaj; es decir T de  Torá (pentateuco); N de Neviím (Profetas) y K de ketuvim (Escritos). La razón de remitirme a estas antiguas tradiciones religiosas es la siguiente. 

En el primer libro de la ley judía, versículos 21 y 24 del capítulo 3, se dice que: 

“El Eterno hizo túnicas de piel para Adán y su mujer y los vistió. Pero luego de la caída, los echó fuera del paraíso Y, después de haber echado fuera al hombre del Jardín del Edén “para que trabajase la tierra”. Ese trabajo de la tierra, simbolizado en una túnica (Mandil) que antiguamente se hacía de piel de cordero está unido al signo zodiacal de Aries con el que los trabajos de la conciencia adánica individualizada comienzan. El Mandil, entiendo es un símbolo y fuente de salud, del saber, de la virtud y de la riqueza; que me puede recordar que paso de la beatitud edénica, el mundo mental a la tierra o realidad objetiva para trabajarla logrando a través de los trabajos la adquisición de cualidades morales superiores. 

Entiendo que el Mandil, distintivo Masón me da el derecho y el honor de sentarme entre hermanas y hermanos Masones, para lo cual debo tenerlo ceñido a la cintura con el propósito de recordarme a mí mismo que el conocimiento debe desearse para poder alcanzarse; la sanidad y la virtud deben trabajarse entre sol y sol para poder merecerse y lograr de esta manera elevarme intelectual, espiritual y materialmente. 

Este símbolo místico; enraizado en las más antiguas tradiciones herméticas como las de los Mithas en Persia, los Israelitas o los Brahamanes se sujeta alrededor del cuerpo para evocar el pulimiento espiritual que los trabajos deben producir en mi cuerpo, mente y espíritu. Para producir estas transformaciones es necesario mantener siempre en mente la pureza de vida y la rectitud en la conducta. ¿Cómo lograrlo? Siguiendo ritualmente el símbolo y los códigos que se expresan ocultos para descifrarse en su misma configuración: El triángulo que contiene el Mandil es el alegórico del espíritu humano, de la inteligencia propia de seres racionales; el cuadrado es la materia o el cuerpo del iniciado, que debe conservarse tanto como se logre; el círculo, que forma el cíngulo en la cintura es emblema de pureza y sencillez de las acciones en relación a los actos humanos con el propósito de adquirir la esencia mística que constituye el subconsciente.  

Este mandil, me invita a labrarme como piedra bruta, a educar mi inteligencia, a moderar mi espíritu, a dominar mis pasiones, a combatir los defectos propios de mis instintos y modales. Este mandil, recibido en el tiempo y espacio perfecto me llama a mantener la mente apuntando a lo alto y el espíritu templado para poder a avanzar en el pulimiento de mi piedra. 

 

Es mi palabra queridos hermanos.

JAMM

A:.M:.

martes, 8 de marzo de 2022

Masonería y sostenibilidad ambiental

 



Independientemente de quién, cómo, cuándo, dónde, en qué forma, fue el origen de nuestra casa, el planeta tierra, lo cierto del caso es que ha sido la especie humana la llamada a administrarlo en una forma conciente, lógica y racional, con el objetivo fundamental de convivir y compartirlo con las demás especies, con la tarea de vivir en paz, armonía, y felicidad tal como lo precisa la Constitución de Nuestra Orden Masónica Mixta Internacional “Le Droit Humain” El Derecho Humano, en su Artículo 1- Fundamento de la Orden: “La OMMI afirma la igualdad del hombre y la mujer.

Al proclamar La OMMI, la Orden aspira a que hombres y mujeres puedan lograr, en plano de igualdad, la justicia social en toda la tierra en una humanidad fraternalmente organizada”.

 

Desafortunadamente, hemos fracasado rotundamente en la tarea administrativa que se nos ha encomendado, hemos sido orgullosos e ineficaces en lo que debemos hacer, y con nuestras acciones no solo nos estamos condenando irremediablemente a nuestra destrucción y posible desaparición, sino que estamos arrastrando con nosotros a las otras especies con las que convivimos, pensando en forma ilusa que es la tierra la que va a desaparecer y esto es una mentira grande, ya que ella sin la mano de hombre tiene la potestad de recuperarse, prueba de ello lo  vivimos en esta pandemia, cuando al dejar de intervenirla, en poco tiempo dio claras muestras con otras especies animales de una increíble recuperación.

 

Lo más triste de todo es que el hombre en su prepotencia y soberbia, hace ingentes esfuerzos por encontrar agua el algún otro planeta, y me pregunto ¿para qué?. ¿para trasladar allá nuestro desorden, desorganización, mala administración, guerras, conflictos, injusticia  y desunión?

 

Los problemas del medio ambiente son todos aquellos que dificultan que sea posible disfrutar del DERECHO HUMANO a tener un medio ambiente saludable.

Curiosamente, el propio ser humano, fomentando la contaminación de los suelos o destruyendo hábitats, es el que está poniendo trabas a que este derecho sea efectivo.

Las problemáticas ambientales amenazan a nuestro planeta y a toda la población actual y futura. Sin agua ni aire limpio, alimentos suficientes o ecosistemas ricos en biodiversidad, ¿es posible garantizar los derechos sociales?

Conocer los problemas del medio ambiente más graves nos puede ayudar a ser conscientes de que cada pequeño gesto importa.

Existen siete problemas  del medio ambiente que son los más graves y que son los que la humanidad debe atacar de inmediato, si queremos que nuestras futuras generaciones puedan llevar una vida normal. Ellos son:

1.         Los problemas del  medio ambiente sobre los pulmones del planeta: Los bosques desaparecen por la deforestación.

En muchos países la deforestación es consecuencia de la agricultura no sostenible y la explotación de la madera.

2.         La sequía y la escasez de agua: Los problemas medio ambientales en el mundo afectan a los recursos naturales.

El 70% de la superficie de la tierra está cubierta de agua; pero el 97.5% del agua del mar no es apta para el consumo humano. La demanda de agua crece y está previsto que aumente en un 55% hasta el año 2050.

3.         Consumo abusivo: Los residuos agravan los problemas medio ambientales globales.

En base a los datos de la Eurostat durante el año 2014 los residuos generados en la UE por las empresas y los hogares ascendieron a 2.503 millones de toneladas que es la cifra más alta que se ha presentado en la UE durante el periodo de 2004 a 2014.

4.         Los problemas del  medio ambiente también dañan la salud: contaminación del aire que se respira.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que hay una estrecha relación entre la salud respiratoria y cardiovascular y los niveles de polución del aire: con niveles bajos de este tipo de contaminación, la salud será mejor.

5.         Uno de los problemas del medio ambiente más graves: El cambio climático.

La naturaleza nos avisa cada año  que algo está cambiando. Y la debemos escuchar. En base a datos de la Unión Europea el aumento de la temperatura provoca: Deforestación, Destrucción de hábitats naturales, deshielo de los polos, temperaturas extremas, fenómenos meteorológicos como tifones y huracanes, entre otros.

No solo se ve en la televisión, es una realidad. ¡Las imágenes no necesitan subtítulos!

6.         Contaminación del mar: Los problemas del medio ambiente y la alimentación.

La contaminación del mar se debe, entre otras causas, al uso de sustancias tóxicas derivadas de la industria, de pesticidas que se utilizan en la agricultura o al vertido de petróleo. Esto supone un grave problema que se puede trasladar a nuestra propia cadena alimentaria.

7.         Los problemas del medio ambiente ponen en riesgo la biodiversidad: Peligro de extinción de especies.

Todo lo que ocurre en el medio ambiente está relacionado, y la extinción de las especies es una de las consecuencias de todas las problemáticas que hemos descrito anteriormente.

En base al Índice Planeta Vivo 2016 la población del mundo de peces, aves, anfibios, mamíferos y reptiles disminuyó en un 58% entre 1970 y 2012.

El aumento de las especies en peligro de extinción y la reducción de la biodiversidad son dos cuestiones que deben preocuparnos, aunque todavía estamos a tiempo de poner de nuestra parte para minimizarlas o, en algunos casos, revertir la tendencia llegando a soluciones para estas especies en peligro.

Yo personalmente agregaría un nuevo problema, con mayor o igual gravedad a los anteriores y es el modo indiscriminado y deficiente como venimos manejando el inmenso número de tapabocas que está usando la humanidad y cuyas voces de alerta ya se están oyendo en todos los países del mundo.

Si tenemos en cuenta la población actual de la tierra de 7.684 millones de personas podemos asumir sin temor, que en lo que va de la pandemia se han usado por lo menos tres veces más de ésta cifra, es decir, 20.000 millones de tapabocas. ¿Dónde están? Algunos informes muestran cantidad de animales que mueren día a día por culpa de nuestro mal manejo o posiblemente por falta de implementación de políticas gubernamentales para el buen uso de estos desechos tan contaminantes y peligrosos.

 

La ORDEN MASONICA MIXTA INTERNACIONAL “LE DROIT HUMAIN” EL DERECHO HUMANO; con sus 23 Federaciones, 8 Jurisdicciones y 17 Logias Pioneras en el mundo, supone su presencia en más de 60 países y en los 5 continentes; Está constituida por francmasones hombres y mujeres, persuadidos de que el método de trabajo masónico representa uno de los mejores instrumentos del perfeccionamiento humano; para poder lograr en plano de igualdad, la justicia social en toda la tierra en una humanidad fraternalmente organizada; y así lograr para todos seres humanos el más alto desarrollo moral, intelectual, social y espiritual como condición básica de la felicidad de cada uno de nosotros.

 

Cuenta en su seno con Hermanos y Hermanas Francmasones de todas las profesiones y de todas las artes y oficios que existen en el planeta y quienes tenemos el deber de trabajar en forma ardua y desinteresada para edificar un Templo al progreso y al perfeccionamiento de la humanidad. Pues bien, que mejor escenario de trabajo que el de hacerlo para contribuir a la solución de un problema que afecta a todo el mundo; no solo a la especie humana, sino a todas las especies que compartimos la tierra.

 

El Supremo Consejo, establece e invita cada año a que sus Logias afiliadas con todos sus miembros trabajen en un tema masónico y en un tema social. Por lo anterior la Resp.´. Log.´. Azul.´. Nro. 1545 “Jacques de Molay” al Or.´. De Pereira, Colombia, se permite proponer a la Federación Colombiana y por su intermedio al Supremo Consejo, que el tema Social en el que trabajen todas las Logias del mundo, el próximo año 2022, esté íntimamente relacionado con acciones concretas, que contribuyan a mejorar el medio ambiente, mediante proyectos de acción que involucren no solo a los masones, sino a la sociedad a la que pertenecen.

 

El Tema Social para el año 2022, podría ser bajo el lema: “MASONERÍA Y SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL” y el proyecto de cada Logia se debe plantear bajo los objetivos de: “EL MUNDO CAMBIA CUANDO TU LO HACES, CON MUY POCO SE PUEDE CAMBIAR EL MUNDO y ENSEÑAR A CUIDAR EL MEDIO AMBIENTE, ES ENSEÑAR A VALORAR LA VIDA”.

 

Para su elaboración, planeación y ejecución, debe haber libertad en cada Logia; como se dijo antes pueden involucrar a la sociedad profana, tener en cuenta los problemas más importantes de la zona; pero a la vez debe haber participación activa de todos sus miembros, desde el punto de vista de sus diferentes profesiones, artes, oficios y ocupaciones. De la misma manera compartir y hacer conocer, de todas las Logias, aquellos proyectos de mayor impacto y que puedan ser replicados en otras regiones del mundo.  

 

Algunos temas e ideas relevantes y sobre los cuales se pueden desarrollar  algunos proyectos podrían ser:

          “Decir ADIOS al plástico de una vez por todas”

          Calidad del agua. El agua en mal estado causa enfermedades mortales principalmente en niños y niñas.

          La mitad de las  muertes en niños y niñas por diarrea, se podrían evitar con el simple gesto de enseñar a lavarse las manos.

          Reducir el consumo de agua, reciclar y reducir los desechos, permite evitar el uso de más materias primas.

          Usar más el transporte público, la bicicleta, caminar etc. Para contribuir a mitigar uno de los problemas del medio ambiente que perjudica nuestra salud; (La emisión de CO2).

          Sembrar árboles sin importar la cantidad ni la especie.

          El compostaje, los cultivos limpios rurales y urbanos.

          Vivir en armonía con la naturaleza y dejar a nuestros hijos e hijas un planeta sano deben ser los objetivos de nuestro dia a dia.

          Manejo racional de las basuras.

          Campañas educativas dirigidas a los niños, jóvenes y adolescentes.

          Recolección y entrega de materiales que otras Instituciones requieren (tapas  y envases plásticos).

          Coordinar con Empresas que manejan residuos reutilizables.

 

Pienso que los planteos de solución deben estar basados en la propuesta de proyectos concretos, imparciales y apolíticos; sobre situaciones concretas que incluyan un diagnóstico del problema a solucionar, unas medidas precisas para su solución y la forma como se puede participar y colaborar para lograr los objetivos propuestos.

Finalmente pongo en consideración el presente trazado, como un borrador para que sea analizado en comisiones de trabajo, compuestas por Hermanos y Hermanas con profesiones afines y desde su punto de vista elaboremos un proyecto, para que nuestra Logia trabaje desde ya, en acciones que contribuyan a mejorar y mitigar en parte los problemas del Medio Ambiente.

 

Es mi palabra:

 

 L H R M.

M.´.M.´.