martes, 20 de febrero de 2024

El derecho humano o la dignidad humana

 

Edipo y antígona
Charles Jalabert 

¿Alguna vez nos hemos preguntado por qué nuestros fundadores adoptaron la denominación de LE DROIT HUMAIN- EL DERECHO HUMANO para la Orden Masónica que decidieron fundar en 1903?

Sabemos que un legado de la Revolución Francesa -1789- fue la DECLARACIÓN DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO; con ésta declaración y los hechos que la motivaron cambió para siempre el destino de la sociedad Francesa y el del mundo occidental; inspiró a nuestros próceres  como a Antonio Nariño, para luchar por la independencia a riesgo de sufrir años de prisión por atreverse a difundirlos;  sin embargo, tanto en Europa como en América, la esclavitud siguió teniendo plena vigencia, y la subvaloración de la mujer  era evidente tanto en la vida real como en las leyes al considerarla un ser incapaz al nivel de los locos los niños y los esclavos.

La Lucha de María Deraismes y de tantas mujeres a finales del siglo IX por conseguir para la mujer plenos derechos civiles y políticos y de reclamar la protección para la niñez, fue más allá. al exigir el reconocimiento pleno, el  respeto a sus derechos, a la vida y a la DIGNIDAD que les otorgaba su condición de seres humanos.

 La palabra DIGNIDAD se deriva de la raíz “Dignus, Dignitas” que significa “posición de prestigio y decoro que se merece y que corresponde” valioso, apreciado, merecedor; es ser tratado como lo que se es”.

La DIGNIDAD HUMANA es esa cualidad inalienable, connatural, no negociable que tiene todo ser humano por el solo hecho de existir, que conlleva una serie de exigencias y derechos que los Estados se comprometen a defender y a garantizar; en primer lugar el Derecho a la vida, a su integridad física, síquica y mental, con capacidad para satisfacer esas necesidades.

Fue hasta mediados del siglo XX , después de dos cruentas guerras que las naciones agobiadas por la violencia, la intolerancia y el odio, acuerdan acoger y comprometerse con unos principios básicos de convivencia plasmados en LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS  en 1948, la más significativa conquista de la humanidad, que en su artículo 1° declara : “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados como están de razón y conciencia deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

A lo largo de la historia éste concepto ha evolucionado, se ha enriquecido, desde los remotos tiempos en que la dignidad estaba dada por el origen, la filiación, la posición social, hasta los filósofos modernos como Kant que pone el acento en la capacidad del ser humano para discernir sobre sus actos con autonomía o la afirmación de las distintas religiones “No hay nada en la creación más importante que el hombre, que todo hombre , que cualquier hombre”

En la antigüedad griega, Sófocles pone en boca de una mujer, ANTÍGONA, éste tema de la DIGNIDAD HUMANA, como UN DERECHO; Con la fuerza y la belleza de los clásicos Griegos, Antígona defiende la vida y los valores humanos universales por encima de las leyes de los hombres y las tradiciones de la guerra; “ Las leyes de los hombres deben tener un respaldo moral” es el principal argumento ante la cruel decisión del rey Creonte de no permitir el entierro del cadáver de su hermano para que fuera “pasto de las fieras y de las aves de rapiña”; Antígona invoca la compasión, el respeto a las más antiguas tradiciones de dar honrosa sepultura a los muertos como último acto de respeto a su dignidad como seres humanos.

Antígona es el primer alegato en la literatura clásica en favor de la mujer; destaca el valor y la firmeza con que exige un acto de respeto y compasión hacia su hermano muerto, desafiando la autoridad real, y asumiendo con entereza y valor la despiadada sentencia para ser enterrada viva.

Esta obra trágica es considerada en el mundo jurídico como uno de los textos precursores en defensa de la DIGNIDAD HUMANA aún después de la muerte, y uno de los primeros referentes para la corriente Jurídica del Derecho Natural.

Desde la ética, el más importante tema de reflexión es la defensa de LA DIGNIDAD HUMANA, aún después de la muerte.  Esa voz que desde la antigüedad  habla por boca de Antígona sobre el DERECHO HUMANO y que María Deraismes destacó en todos sus escritos y conferencias, merece un sitial de honor en nuestros  Templos y ritos porque nos lleva reflexionar sobre los grandes conflictos humanos, las obligaciones morales, la piedad familiar, la separación entre las leyes humanas y las de la divinidad cualquiera que sea, la violencia contra las mujeres, la discriminación y en fin, todos aquellos temas que atañen al SER HUMANO.

Construir un Ritual o asignar un espacio en los Rituales (tan excesivamente masculinos) a evocar estos y otros muchos símbolos femeninos que exaltan la dignidad humana, la defensa de los Derechos humanos y el reconocimiento al papel de la mujer en el desarrollo y el progreso de la humanidad, es una urgencia imperativa para que la Masonería mixta responda a los grandes problemas que la humanidad se plantea en el siglo XXI  así como lo hizo con los que eran preocupación en los siglos XIX y XX. 

La igualdad en Dignidad y derechos a que alude el primer artículo de la declaración universal de los Derechos Humanos reclama también un DEBER SER, es decir un comportamiento acorde con su naturaleza de seres humanos dotados de conciencia y de razón y es en ésta tarea que la Masonería Mixta puede poner su método Ritual y simbólico a permitir interrogarnos sobre nuestra condición humana, nuestros instintos, nuestras emociones para moldearlos de tal manera que sean impulsores del progreso humano basado en la convivencia en la tolerancia y en la fraternidad.

Es mi palabra

E:.I:.V:. de C:.



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