lunes, 9 de julio de 2018

Un Nuevo ciclo


Hace poco se hablaba en los medios de comunicación sobre el papel de la masonería en la sociedad moderna y el periodista se cuestionaba sobre la vigencia de un método antiguo en la sociedad moderna.

¿Sería adaptable a lo moderno? ¿La masonería es un método anacrónico? ¿Los jóvenes de hoy podrían pretender ser masones?

En mi experiencia pensaría que el método masónico alegórico y simbólico por excelencia, sigue estando vigente a pesar de los drásticos cambios de contexto a los cuales se ve expuesto, y de los cuales se reviste para incursionar en una modernidad de desafíos y de retos intelectuales.

El origen humanista y social de la masonería apunta hacia un abordaje particular del conocimiento y de los modelos estructurales de pensamiento que ponen al ser humano y a su dinámica social en el primer plano de estudio y de intervención, siendo la transformación personal de cada uno de sus miembros el paso fundamental para el cambio colectivo.

Mucho se habla entonces, del método masónico y de su manera singular de operar, permeando el modo en el que nos apropiamos de los conceptos y la manera en que los aprovechamos en bien de la construcción de nuevas propuestas de desarrollo. No obstante y aunque el conocimiento es evolutivo y dinámico, el método masónico continua insistiendo en una forma de aprendizaje basada en la interpretación de símbolos y rituales que persisten en el tiempo y que evocan tiempos pasados y misteriosos.

La noche estrellada
Vincent Van Gogh
Museo de arte moderno de New York - MoMA
Por su parte, el aprendizaje es una construcción, en su mayoría consiente, en torno a situaciones del mundo que nos lleva a elaborar ideas de la realidad a través de representaciones, haciendo uso de las habilidades del pensamiento. Estas representaciones son los conceptos que elaboramos o replicamos y que permiten configurar modelos desde los cuales interpretamos, explicamos, predecimos, evaluamos, escribimos y creamos nuevo conocimiento para interactuar en contextos sociales y naturales.

En este aspecto debemos tener en cuenta que el conocimiento es amplio y que la profundización en ciertos aspectos y ciertas ramas de la ciencia es inevitable. Por lo tanto cada uno de los iniciados en un universo de saberes, experiencias y vivencias que hace que la estrategia metodológica deba ser flexible y adaptable a las personas y sus contextos.

Ahora bien, la controversia crece cuando se habla del tipo de acompañamiento a los iniciados en su proceso. Desde el punto de vista didáctico hay tres componentes que conforman un triángulo donde, en los polos están situados: el saber, el maestro y el aprendiz y en su centro se ubica el conocimiento, siendo este, el resultado de la interacción de sus tres componentes fundamentales. El papel de cada uno es definitivo para llegar a un proceso de desarrollo cognitivo que pueda ser operativo en la realidad, pero ¿Cuál de los tres es el más importante? Teniendo en cuenta que 1. El saber puede ser tan complejo o tan simple que el aprendiz podría confundir el camino a su abordaje 2. El maestro puede influir de diversas maneras sobre el proceso de aprendizaje y puede sesgar el descubrimiento de lo esencial y 3. El aprendiz podría iniciar su formación sobre bases poco estructuradas y en ocasiones erróneas.

He aquí el secreto de un método antiguo en una sociedad moderna.

La masonería ha explorado diversas formas de dinamizar este triángulo, común otras formas de aprendizaje, y ha intentado crear un camino hacia la transformación del saber en conocimiento colectivo, útil para la propuesta de desarrollo que trae implícito un método poco neutral en aspectos políticos, sociales y de acción para un mejor futuro.

El papel del maestro masón en esta estrategia de aprendizaje del conocimiento está enfocado en coadyuvar en el proceso de apropiación de la simbología como medio de racionalizar los fenómenos humanos y su impacto en el contexto propio y grupal, siendo determinante en el fortalecimiento de las columnas.

El grado de maestro implica responsabilidades inherentes a su mismo nombre, ya que denota el dominio de algunos conceptos, ideas, técnicas, destrezas, que le hacen un referente dentro de los demás hermanos del taller. Podría decirse que debe convertirse en un modelo y un ejemplo al cual seguir, lo cual no solo obliga al conocimiento, si no a un profundo compromiso de perfeccionamiento continuo, de exploración de sus capacidades, de autorreflexión y de desarrollo personal.

Aunque se llama maestro y aunque este cerca al calor de oriente, seguirá aprendiendo hasta el final.
Por su parte el compañero, seguro de haber transitado a conciencia el primer escalón, traza su camino y se ayuda de las herramientas simbólicas que le fueron confiadas, siendo un valiente peregrino hacia la luz de  la verdad; no obstante aun sus pies son tiernos y podría herirse tratando de develar su verdadero propósito. Aunque pule con ímpetu la piedra brutal y la moldea sin cesar, este caminante aún necesita una brújula que determine su mejor opción de ruta.

Aunque es un obrero calificado, seguirá aprendiendo de su maestro.

El aprendiz camina entre tinieblas y aunque vio la luz al iniciarse, esta se tornó difusa, la bruma cubre entre velos la verdad haciendo que la luz de oriente sea apenas una pobre antorcha sofocada, sus pasos titubeantes apenas son el preludio de la fuerte marcha que será su paso futuro por la logia. Camina con determinación pero sin rumbo, sin vela y sin norte; necesita ayuda entre los símbolos y los ritos ancestrales que están por todos lados.
Aun con su determinación, el aprendiz se podría perder en el camino.

El aprendiz camina dando tumbos luego de su renacimiento de Deméter o Isis, lleva consigo el mallete y el cincel seguro de que podrá hacerse victorioso en la búsqueda de la verdad. En ocasiones un extraño lo acompaña, pero poco se fija en él, parece un viajero que atraviesa el mundo lleno de recuerdos y de herramientas  que encuentra en sus viajes. Un día ambos encuentran una luz a la cual seguir, es pequeña y lejana, pero poco a poco se torna más grande, tanto que hasta calienta sus corazones y sus espíritus, es un maestro con la porción de luz que logro tomar de oriente.

Es alguien confiable a quien seguir.

Más adelante hay más luces, son más maestros que también viajan buscando nuevos horizontes, nuevas luces, nuevos tonos y nuevos encuentros.
La masonería sigue vigente porque su método está vivo, porque está hecho de manos y de corazones que por momentos de afinan y vibran en un mismo acorde, ese momento es el encuentro en logia, el encuentro con el secreto masónico.

Es mi palabra

GGC
M:.M:.

domingo, 1 de julio de 2018

Tenida del Recuerdo " Reflexiones y Realidades"


“Vivimos en un mundo interpretado”, puesto que el ser humano interpreta el mundo una vez que se ha instalado en él, este mundo es ya un mundo comenzado antes de nosotros, y al llegar hay que establecer relaciones con otros”.

“Tarde o temprano el tiempo surge de nuevo, inexorablemente, porque no hay remedio humano posible contra el tiempo, o al menos no lo conocemos.
Entonces los amantes descubren que aunque en la caricia el tiempo no cuenta, Kronos regresará, interrumpirá el beso con su fuerza y les recordará que son seres finitos, frágiles y vulnerables, les recordará que viven a merced del cambio y de la transformación, de la caducidad y de la muerte”
La Muerte de la Virgen
Caravaggio
Museo del Louvre, París
La muerte desde lo filosófico parte de la incógnita por la realidad y la existencia.
Desde lo Gnoseológico  la pregunta ¿Qué sabemos de la muerte? O ¿Realmente la comprendemos como fenómeno inexorable?
En el conocimiento del fenómeno de la desaparición física se parte del hecho de que el morir y el efecto de la muerte, al igual que otros fenómenos de la realidad, no resulta clara a la inteligencia humana, lo que conlleva distintas zonas oscuras para la razón.
Desde lo metafísico la muerte sugiere miles de  interpretaciones, de teorías y de imaginarios, partiendo de la concepción filosófica del alma, desde la inmortalidad, hasta la finitud o la eternidad.
Desde lo ético y axiológico, La muerte como resultado final del proceso de vivir y de morir, plantea desafíos tanto en el sujeto activo, como en los sujetos pasivos- testigos, acompañantes y profesionales.
Es necesario reconocer no solo el hecho de morir, sino el acto de morir, y pensar que la muerte es un acto humano en el que se proyecta y tiene su peso específico la unidad y totalidad de la persona, y por ende su razón, voluntad y libertad.
Finalmente, desde lo estético, la cultura, la religión y las costumbres han creado una forma de la muerte, una manera de representar por medio del arte y el lenguaje una realidad particular que depende del contexto.
Todos los hechos que atañen al hombre en lo individual, en lo social, o en la vinculación que intenta establecer con el ámbito trascendente o divino, son manifestados o comunicados mediante signos, que constituyen distintos lenguajes que pretenden una vinculación comunicativa que pretende expresar lo que se siente, se desea, se quiere o se sabe.

Y es que la en la vida y la muerte se deben tener en cuenta las entrañables relaciones que, basadas en miradas, caricias, recuerdos y momentos buenos o malos, le dan forma a las complejas redes del afecto.
Cuando pensamos en la muerte podemos fácilmente imaginar y hablar del final de los demás, pero difícilmente concebimos nuestra propia extinción.
La muerte gira en una ruleta en primera persona, donde no somos capaces de ver la mano que la impulsa vuelta tras vuelta sin detenernos a mirar en que casilla, representada en tiempo y espacio, se detendrá para cada uno.

La muerte duele para el que muere, porque piensa en los que se quedan, duele porque el que parte siente como el mundo entero podrá seguir, aun sin su presencia y que su voz, única, propia y llena de palabras, no se volverá a oír entre los que siempre estuvieron prestos a escucharla.

El que se va sufre porque no quiere irse y porque no se había convencido de que ese día llegaría finalmente.

El que se queda llora, porque aquel al que amaba lo ha dejado, pero entiende a golpes de tristeza que no es su propia muerte.

El ego no permite imaginar un mundo sin ese YO, es más el mundo que es propio podría acabar con la desaparición del dueño de los sueños y las realidades.

En cambio el otro, aquel que no soy yo si puede morir, aunque nos duela, aunque nos deje un vacío, aunque por décadas su recuerdo nos llegue como oleadas de olores y de sentimientos que se desvanecen con el precursor y padre inevitable del proceso de morir, el tiempo.

Es mi palabra

GGC
M:.M:.

miércoles, 20 de junio de 2018

Un Ideal Llamado Fraternidad




“Me pareció que la vida me hacía una advertencia y me enseñaba para siempre una lección: la lección del honor escondido, de la fraternidad que no conocemos, de la belleza que florece en la oscuridad.”
Pablo Neruda

“La vida en la aldea se caracterizaba por ser muy tranquila, cada día se componía de actividades rutinarias, en compañía de las personas habituales, no era frecuente que se presentaran situaciones que implicaran novedades, algo que todos consideraban bueno, las relaciones estaban marcadas por la cordialidad, sin llegar a la intimidad, cada miembro de la comunidad se encargaba de establecer los límites de sus viviendas para evitar el ingreso de invasores, a pesar de no existir amenazas constantes contra la seguridad, el temor a verse invadido y privado de sus pertenencias los llevó a ocultarse en madrigueras. Las viviendas que antaño habían ostentado una belleza y colorido singulares, fueron reemplazadas por lúgubres e intrincados túneles que conducían a oscuras madrigueras atestadas de mobiliario con olor a aislamiento y soledad”.

Viva la Vida
Frida Kahlo
Museo Frida Kahlo Coyoacán

Durante el desarrollo de la presente Ten:., nuestra reflexión gira en torno a nuestros tres PPrin:. fundacionales. La Lib:. e Ig:., abordados por nuestras QQa:. AAp:., son principios que por separado pueden adquirir un cariz utópico, pero que al combinarse se tornan por demás contradictorios, ¿qué sucede cuando en el uso de mis LLib:. mis acciones terminan por afectar a las personas que se encuentran a mi alrededor?, ¿mi libertad prima sobre la de mi prójimo?, de ahí que a fin de garantizar la condición Igualitaria, es preciso hacer un uso mesurado de las Lib:., presentandose así una nueva paradoja para el desarrollo de la soiedad, de los TTrab:. Mmas:. y la construcción de nuestros TTem:. colectivos. 
Vivimos tiepos convulsionados en los que el desarrollo tecnológico nos lleva a estar hiperconectados, fenómeno que ha traído consigo una serie de transformaciones con respecto a la forma en que nos relacionamos con los “otros”, el uso de este término es intencional, dado que una de las grandes paradojas de nuestros tiempos es que a pesar de la gran cantidad de medios que nos conectan a través de la virtualidad, cada vez las relaciones con el mundo se caracterizan por su superficialidad y falta de compromiso, en este contexto, nuestra sociedad no dista mucho de la plasmada en el relato que da inicio al presenta Tr:. Arq:., hecho que incluso ha permeado las estructuras sociales de la Mas:., en las que el concepto de Her:. ha llegado a adquirir, en algunas ocasiones, una condición similar a la de ese desconocido, que puede incluso ser una amenaza para la seguridad personal, un “otro”.

La concepción del “otro” como fuente de amenaza no es algo nuevo, el desarrollo evolutivo de las sociedades humanas se ha sustentato en la construcción de comunidades que resultaron ser eficaces a la hora de asegurar la tranquilidad y estabilidad de los miembros de dicho grupo, manteniendo a raya a los “otros”. Las estructuras sociales humanas se caracterizan por su complejidad, dado que la creación de lazos afectivos parte de la confianza existente entre quienes componen un grupo comunitario, entendido este como una asociación de personas que trabajan en pro del bienestar colectivo, sustentados en entidades intersubjetivas de diversa índole. Teniendo en cuenta lo anterior, podríamos inferir que las LLog:. MMas:. se conformarn a partir del concepto de comunidad, sustentándose en entidades intersubjetivas que se representan en Prin:., Sim:. y Mit:.Fun:. con sus respectivos Mart:., que han permitido que un número indeterminado de personas se hayan sumado como eslabones de una Cad:. Inic:. que desde sus albores ha buscado el autoperfeccionamiento a partir del trabajo y la reflexión colectiva.  

A pesar de lo anterior, la sociedad actual ha adquirido modelos de comportamiento e interacción que se alejan del concepto de comunidad, hemos entrado en un estado de desconfianza tal, que preferimos sentirnos aislados, refugiándonos cada vez más en el concepto de “minoría”, el cual fue concebido bajo lógicas excluyentes, que en muchos casos limitan la capacidad de interacción, creción colectiva y concertación, fomentando el levantamiento de muros y cercas que nos convierten en individuos aislados, con enfoque hacia la idea del derecho individual, pero desconocedores del concepto de deber, panorama que pone al conglomerado social en un estado de disgregación que ha permitido a los poderosos imponer un sentimiento constante de incertidumbre, exclusión y temor como herramienta efectiva de control a través de la imposición de realidades imaginadas que denominaré “enemigos comunes” los cuales representan características ideológicamente reprochables, a las que se adjudica responsabilidad directa por todos los males que aquejan la sociedad. 

El baile en el Moulin Rouge
Henri de Toulouse-Lautrec
Philadelphia Museum of Art, USA
Con el objetivo de aterrizar los conceptos anteriores a un escenario que se relacione con el contexto actual, el tercer principio de Frat:. debe conjugarse con la Lib:. e Ig:., formando una triada e la que confluyan de manera armónica los conceptos de derecho y deber, para así garantizar que nuestras acciones y decisiones sean ecuánimes, entendiendo que la vida debe ser reflejo del momento en que formamos la Cad:. De Un:., dode para recibir es necesario dar y para dar es necesario recibir, cerrando así, un ciclo perfecto que debe alimentarse constantemente en la relación desinteresada pero equilibrada con los HH:., ésta debe trascender a los escenarios Prof:., a través del actuar de cada Mas:..

Como ven, el ejercicio constante de la Frat:. es vital para la contribución al mejoramiento de las complejas estructuras sociales a las que debemos hacer frente, si asumimos el reto, es posible que logremos suprimir de manera paulatina las barreras que nos separan y empecemos a forjar una sociedad en la que la diferencia se convierta en piedra angular, donde cada uno de nosotros pueda expresar su forma diversa de ser y pensar, sin ser sometido a juicios morales crueles y excluyentes. Sólo encendiendo luces de cooperación y amor Frat:. podremos sentirnos parte integral de una comunidad diversa en la que sea viable suprimir la oscuridad esparcida por el odio que nos convierte en minoría.
Es mi palaba.

CAAH
M:.M:.


jueves, 14 de junio de 2018

Igualdad Principio Masónico


Que buen tiempo para hablar de igualdad. Y es que voy a aprovechar este tema para ser una observadora de mi entorno y referirme un poco sobre nuestro papel en esta era de desigualdades, injusticias, traiciones y opresión. Los principios de los buenos masones (no olvidemos que vivimos en un mundo de opuestos) son su pilar en su escala de valores. 

Nuestra esencia no tiene nombre, apellido, edad, estrato social, religión ni dogma pendiente o doctrina que perturben la comprensión de la verdad. Recordemos que nuestra esencia es libre por tanto desde ese mismo principio todos somos iguales. Me encantaría citar bibliográficas y escritos de otros autores sobre la igualdad, pero cuando me asignaron el tema me sentí un poco abrumada recordando los casos de xenofobia, racismo y opresión que vivimos a lo largo y ancho de nuestro mundo. Me encantaría decir o contar historias románticas sobre la igualdad y trascribir palabras de otros, pero la realidad me abofetea con este tema todos los días.

¿Qué responsabilidad tenemos todos y cada uno de nosotros como ciudadanos del mundo en respetar las diferencias y la diversidad que como especie humana tenemos?

La muerte de Sócrates
Jacques-Louis David
Museo de arte metropolitano, New York, USA
Me embarga la pregunta, pero no sé hasta donde pueda llegar la respuesta.  
Es nuestra responsabilidad evolucionar como raza humana, pero en eso colectivamente hemos fallado. LOS PUEBLOS TIENEN LOS OPRESORES QUE SE MERECEN. Conozco el principio de la igualdad, pero mi responsabilidad el practicarlo cada día con mis hermanos en cada acto de compasión y en cada dar sin recibir nada a cambio. La igualdad no tiene raza ni color, ni estrato ni religión. No tiene dogma ni doctrina, es simplemente la libertad, el respeto y la compasión de tratar a tu prójimo como te gustaría que te trataran a ti. TODOS SOMOS HIJOS DEL MISMO CREADOR, con el mismo principio y el mismo fin, pero la cuestión no es solo de saberlo, es de conocerlo.

La igualdad es equitativa y predomina el equilibrio sanador en todas las situaciones fundamentales de la vida. La igualdad une, construye y ofrece bienestar colectivo. No solo tenemos la responsabilidad como ciudadanos del mundo, sino también como masones de practicar el principio que nos rige desde nuestra conciencia en espíritu y verdad para ser honorables a nuestras convicciones cumpliendo con el camino del pulimento de nuestra piedra. Esa que se pule con martillo y cincel cada vez que la vida nos da una lección.

Que la igualdad sea el principio que rija la trasformación colectiva de nuestra raza. ¿Cómo es que terminamos pagando por un planeta que nos da todo gratis? Un planeta sin fronteras, sin países divididos, sin gobiernos y en absoluta libertad. La igualdad ni siquiera es solo un principio masónico, es la parte fundamental del sostenimiento de una sociedad equitativa y solidaria. SIN IGUALDAD, HABRÁ SIEMPRE POBREZA.

Mi responsabilidad como aprendiz masona dentro de la práctica de la igualdad es aplicar todos los días de mi rutina con pequeños actos de compasión que favorezcan equitativamente a los demás en todas las situaciones vividas conscientes durante el día. Nunca se llegará a una gran transformación si no se logra primero desde la rutina diaria que establece el cambio en los hábitos. Pequeños cambios logran grandes transformaciones.

Practico conscientemente la igualdad desde mi convicción masónica,

Es mi palabra.
KG
Apr.·.Mas.·.

miércoles, 6 de junio de 2018

La libertad para los FrancMasones


Cuando se nos dio el regalo de la vida, se olvidaron de darnos un manual de instrucciones.
Algunos no lo necesitan, a otros su cultura les dio uno equivocado.
Estos últimos ven la vida como algo que los angustia y los llena de ansiedad.
Recuerda que naces en este mundo para renacer, para ir descubriéndote como un hombre nuevo y libre.
ANTHONY DE MELLO.




La libertad tiene múltiples acepciones. Para algunos es la posibilidad de actuar de acuerdo a lo que dictan nuestros sentimientos y emociones; para otros implica que el poder actuar exentos de condicionamientos o limitaciones; también ha sido identificada con la ausencia de barreras físicas – libertad de locomoción-; e incluso ha sido concebida como la facultad de vivir en condiciones económicas óptimas y expresar lo que se piensa. 
Para Alejando Llano la libertad tiene varias dimensiones, la libertad -de, la libertad – para, y la libertad de sí mismo.

La libertad- de supone que el ser humano no tiene restricciones para ejercer los dictados de su voluntad, y a su vez implica que los individuos, desprovistos de tales obstáculos, pueden identificar cuales son sus anhelos más profundos. Pero la pregunta que resulta pertinente plantearse es ¿hasta qué punto los sentimientos y emociones son un referente idóneo para dictar el que hacer humano?

Para ilustrar este aspecto tomemos como ejemplo la sensación de placer que experimenta un drogadicto o un alcohólico al conseguir aquello que le genera dependencia, siguiendo la visión de libertad antes descrita, aquellos se considerarían libres en la medida en que puedan consumir cuando, donde y en las cantidades que quieran su “droga”; pero valdría la pena preguntarse si aquel comportamiento no los convierte a su vez en esclavos de sus propios deseos, esclavos de si mismos, muy a pesar de que en el exterior no hay impedimentos para el desarrollo de su voluntad.

Tratándose de la libertad-para, el ejercicio del libre albedrío esta guiado por la idea de comunidad, por la atención a consideraciones que enaltezcan al sujeto a la altura de los más nobles comportamientos hacia sus otros congéneres. En este sentido la ausencia de condicionamientos externos no resulta tan relevante para medir el ejercicio de este derecho, lo que verdaderamente determina si se es o no libre, es que el comportamiento humano responda a las limitantes internas diseñadas para generar paz existencial, la que depende en mayor medida del bienestar general.

Esta postura que obliga a plantearse un interrogante similar al formulado líneas atrás, ¿la idea del bienestar general, o mejor, la idea que el individuo tenga de este aspecto, es un criterio suficiente para determinar el alcance de su comportamiento?

Seguramente Adolfo Hilter, Vladimir Lenin y Iosif Stalin, pensaron que en ejercicio de su libertad podían diseñar ideas de gobierno como las conocidas para a mejorar la vida en Alemania y en la antigua URSS, respectivamente; pero las víctimas de los campos de concentración establecidos en uno y otro territorio podrían darnos una visión completamente diferente de lo que hubiese resultado bueno o deseable para todos los habitantes de tales heredades.

La idea de libertad en si mismo, por otro lado parte del hecho de que los seres humanos no somos libres, y que solo adquirimos ese estatus a partir de la educación, única herramienta que permite discernir, aún en aquellos escenarios en los que exista ningún tipo de limitante, cuál ha de ser el comportamiento que efectivamente es capaz de generar tranquilidad al individuo.

El Angel Herido
Hugo Simberg

La idea de educación a la que conduce la libertad en si mismo, condiciona los deseos humanos, los instruye para que entren en consonancia con el bienestar general, pero no como meras expresiones superficiales, sino como verdaderas convicciones; permite pues la construcción de una serie de limitantes internas al ejercicio de la libertad.
Fluye de lo anterior que la libertad como principio de la franc.·. implica no solo el desprendimiento de ataduras que limiten el desenvolvimiento del ser humano en el plano social, político y personal; significa además la templanza o la voluntad de transformar su esencia y el entorno que le rodea; comporta la selección de los espacios en los que desenvolverse, pues el abono no puede desperdiciarse en la tierra árida e infértil; pero en todos los casos dicho comportamiento estará dirigido por criterios identificados a partir de su labor constante de estudio.

Cierto es que como seres humanos estamos rodeados de circunstancias que pueden entorpecer el correcto desarrollo de nuestras potencialidades, que pueden hacer flaquear hasta el más arraigado de nuestros valores, pero el franc.·. habiendo identificado su esencia, sus aptitudes, potencialidades y oscuridades, no debe estar a merced de las situaciones que su entorno le ofrezca; él debe ser un templo, un propio cuarto de reflexión que le permita filtrar, clasificar, y si es del caso, desechar todo aquello que altere su paz interior.

La libertad es precisamente eso, paz, la tranquilidad que ofrece la férrea voluntad de acercar cada vez más lo que se es con lo que se desea ser; además ofrece la oportunidad de transformar las circunstancias negativas que le rodean en herramientas idóneas para pulir su templo, su piedra bruta; es sabedor de que las pruebas no terminaron en la iniciación, todo lo contrario, aquellas son el principio de una cadena incansable de experiencias que harán las veces de maestros, allá a donde el destino lo lleve.
La libertad para el franc.·. es pues una decisión, no un hecho dado.

Es mi palabra

  
JMR
Apr.·. Mas.·.

martes, 22 de mayo de 2018

Manifestaciones de la masonería en la música


La masonería es un mundo de símbolos y su implicación en la música se relaciona por que la música también es iniciática comienza por una construcción de signos sumados con los sonidos del silencio que representa cada toque, cada nota musical, cada ritmo, cada belleza en su frecuencia.

Resultaba emocionante ver a Mozart en el umbral de la muerte, olvidándose de sí y de su angustia física, cantando la fraternidad unida en el trabajo, y la presencia de la luz en el ímpetu y en el calor de la esperanza. Tres semanas más tarde, fallecía.

Una relación de músicos o músicas inspiradas por los ideales masónicos sería inacabable, pero quizás los más representativos sean: J. Haydn, I. S. Bach, L. W. Beethoven y F. Liszt.
Y es que es precisamente es con nuestros hermanos que la masonería comienza a influir en las manifestaciones culturales y musicales desde las raíces de grandes maestros. El mundo musical es un mundo de notas, símbolos y sonidos que la masonería también advierte como importantes, pues son utilizados en el camino del perfeccionamiento humano para conducir al hombre a la inspiración técnica de todas sus creaciones.

El mambo de la muerte
Pablo Arteaga
Mexico
Solo hasta este siglo la masonería mundial acepto los tambores, las flautas y las guitarras entre otros instrumentos en los rituales masónicos, aportando a la cultura masónica un nuevo componente: aprender a escuchar el silencio por medio de la vibración de la música.
La música es una forma de expresión, de manifestación, de cultura que compromete todo un conjunto de circunstancias que después se convierten en géneros musicales y nuevos prospectos comerciales. La raíz musical de la masonería viene de grandes maestros, no solo masones sino también maestros musicales con dones extraordinariamente desarrollados en sus formas de hacer música, así que las influencias masónicas en ciertas costumbres nos llegan hasta el argot popular, conservando el respeto por su raíz y manteniendo los componentes culturales de manifestación dentro de los limites masónicos. 
Escuchar música en realidad es algo más que un entretenimiento agradable. Es conectar con tu energía y escuchar entre las notas en silencio. La música es un arte, como la pintura, como la escultura. Como también es un arte transformarse en masón, construir su camino pulir su piedra y entender y comprender con nivel de consciencia la simbología del universo y sus mensajes.

Es así como aprendemos a comunicarnos con nosotros mismos, con la música, con el silencio, con palabrear una canción que te gusta, con sentirla y cantarla con gusto, estamos conectando nuestro ser con toda esa simbología que contiene e incorporándola a nosotros mismos; es por eso que como masones debemos reconocer el tipo de vibración con la que sincronizamos en ciertos géneros musicales o en ciertas canciones, para proteger nuestra energía.

Muchas manifestaciones musicales dentro de diversas culturas constituyen la influencia que desde siglos se ha representado desde la masonería hacia otras costumbres que absorben consciente o inconscientemente información simbólica de la filosofía masónica.

3 cosas acompañan la música:
Silencio
Sonido
Melodía

3 cosas acompañan a un masón:
Fuerza
Belleza
Sabiduría


Es mi palabra.
KG
Apr.·.Mas.·.

martes, 1 de mayo de 2018

Enseñanzas de la literatura en la F:. M:.



El conjunto de comportamientos y creencias que caracterizan a una determinada sociedad, influyen de manera profunda la forma en la que los individuos ven el mundo que los rodea. La literatura como producto cultural logra describir aspectos esenciales de la vida; ideas, paradojas humanas, sentimientos, entre otras; encierra múltiples enseñanzas, y a su vez funge como fuente de inspiración, pues en ciertas oportunidades sirve de instrumento para dilucidar el propósito que cada uno tiene en esta vida.

La mas.•. como parte importante de la vida, tampoco se escapa de esta expresión cultural, por lo que en varias textos se hacen referencias a elementos y rituales mas.•.; para ilustrar un poco este aspecto tomaré algunos textos de la literatura infantil. 

Dürer Melancholia I.jpg
Melancolía (El cuadrado mágico)
Alberto Durero
Galería Nacional de Arte Karlsruhe
Alemania
En el cuento de Pinocho encontramos a un muñeco inanimado al que la vida castiga severamente por desatender los consejos de su consciencia – el grillo-; y a su padre – un carpintero-, quien presa de las travesuras del pequeño, termina siendo engullido por una ballena; en la historia original de Carlo Collodi, Pinocho muere tratando de salvar a su padre de la ballena, pero su hazaña es premiada por el hada madrina, quien lo regrese a la vida, esta vez como un niño de carne y hueso, más virtuoso.

Es innegable el significado iniciático que este cuento tiene, pues describe a un muñeco, inconsciente, que tras morir procurando el bienestar de otra persona, renace viendo el mundo de manera diferente, haciéndose consciente de lo que su interior tiene para decir, para guiarlo por el camino del bien y de lo correcto.

Esta idea de la muerte como tránsito, también se encuentra presente en el cuento de Blanca Nieves y los Siete enanitos, quien, independientemente de la forma en la logró regresar a la vida, tras su muerte tiene una vida plena y llena de gracia.

En el cuento de los Tres cerditos vemos a unos hermanos que construyen sus casas para protegerse del lobo feroz con diferentes materiales: el primero con paja y heno, el segundo con madera, y el último con cemento y ladrillos; los primeros deciden invertir menos tiempo en la construcción de su vivienda para tener tiempo para divertirse, de allí la elección de los materiales; pero el último, quien trabaja su casa con esmero y cuidado, es quien termina mejor resguardado y brindando protección a sus congéneres.

Este cuento nos hace reflexionar sobre la importancia del trabajo constante para resguardarnos de la adversidad, las tentaciones y las pasiones que nos alejan del camino de la perfección; nos invitan a forjar bases fuertes para nuestro templo interior, no solo para nosotros mismos, sino para ponerlo a disposición de nuestros hermanos; por lo que es una clara invitación a la fraternidad.

Por último, otro texto que nos conduce a pensar en nuestro templo interior es el Principito, que entre las innumerables enseñanzas que deja, nos incita a revisar nuestros lugares oscuros; cuando en alguno de sus apartes el personaje principal dice se debe arrancar la semilla Boabad que hay en su planeta, la cual al crecer se convierte en una planta con un potencial destructivo importante, tarea que exige disciplina y voluntad.


Es mi palabra,
  
JMR

Apr.•. Mas.•.